Autor: Álvarez Álvarez, Carlos Luis (CÁNDIDO) (ARTURO). 
   En el desfiladero esperando a los persas     
 
 ABC.    27/10/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

En el desfiladero esperando a los persas

Pero este Arzallus es paranoico o que? entre Heribert Herrera. Arzallus y oíros líderes del

amarillismo potitico. que se pasan la vida amanillando el revólver, no hay manera de que el

fantasma de la inestabilidad salga por la chimenea. Es abrumadora la cantidad de fascismo que

desaloja Arzallus cuando hahla. Es el hombte de Java del fascismo, el Cromagnón de los nazis.

A fuerza de ser antiguo es intemporal. Dice que si alguien quiere pararlos los encontrarán con

las armas en la mano ¿A quiénes? Este es el momento en que Arzallus so cree que es Gary

Cooper o el numantino Teogenes defendiéndose de Escipion Con las armas en la mano o con

las bolas puestas Arzallus, incapaz de darse una sola ley prudente a si mismo, desarrolla la

gran tesis antropofaga, que dice "Comer o ser comido »

Arzallus esta concluyendo de que en cuanto le vean con las armas en la mano van a huir. Pero,

vamos, Arzallus, por Dios bendito, te arrasan y no se mueve ni una hoja. Cayó et Imperio

romano, el austro-húngaro, el de Napoleón, incluso la Atlantida se hundió en la mar océana y

aquí estarnos atgunos lamentándolo, pero sin aspavientos. Este Arzallus. que es una mezcla

de cosaco y de burgués, no ha hecho sino emplear un esqueje de aquella técnica del

totalitarismo que estriba en aprovecharse de una forma democrática para quitarle vida a la

democracia Oír al presidente del partido gobernante en Euskadi que le van a encontrar con las

armas en la mano, como en 1936. evocando asi con perversidad de Celestina, cliéntula del

demonio. a todos los demonios de la guerra civil, agota cualquier esperanza. La ingenua

barbarie de Arzallus, colocándose con su arco y sus flechas en el desfiladero de las Termopilas

a la espera de los malvados persas, es de luz y sonido. Un espectáculo que nos deja con la

boca abierta.

Creo, sin embargo, que la sensatez de los españoles es un hecho mayoritario capaz de ofrecer

una resistencia más vigorosa que nunca a la tenaza de la paranoia tribal y la paranoia imperial.

La teoría armada de Arzallus, empeñado en definir Euskadi como lo que no es España, no

soporta un careo con la sociedad española, con sus estratos decisivos La tesis sociológica de

los ídolos, que preparó el fascismo en Europa y ia llevo a la hecatombe, es un residuo

arqueológico que el triste romanticismo de Arzallus no podrá reavivar. Pero ni siquiera, en

Arzallus, es una teoría, ni una doctrina, ni una ideología, sino una percepción aislada, suelta de

la praxis que exige el más elemental pensamiento potítico El paso desde una interpretación

flexible de la Historia de España a ese ultrarrelativismo histórico de Arzallus (que le sirve

inmediatamente para proclamar los «valores eternos" de Euskadi) no lo daiá la sociedad

española, harta ya de esquemas abstractos que operan continuamente como objeción a su

deseo terminante de asegurarse la vida. El aspecto arbitrario y puramente subjetivo de las

palabras de Arzallus hunden un poco más su épica anacrónica, con o sin armas en la mano.—

CANDIDO.

 

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