Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Hacia la reconversión del Centro Democrático     
 
 Informaciones.    22/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Hacia la reconversión del Centro Democrático

Por Abel HERNANDEZ.

PARECE inevitable la reconversión del Centro Democrático. Su crisis interna es patente, por más que se

esfuercen en disimularla algunos de sus miembros. Los timbres de alarma suenan estridentemente en tres

puntos de este mecanismo electoral: en el poderoso sector de la Democracia Cristiana; en la pieza clave

de la maquinaria, que es el Partido Popular, y en las mismas antenas del tejado que captan los comienzos

de movilización de fuerzas políticas en torno al presidente Suárez, dispuesta a vertebrar personalmente el

desmembrado centro político en las elecciones.

El proceso de entendimiento de las diversas fuerzas demócrata-cristianas parece irreversible. No hacerlo

significaría el suicidio de esta tendencia política el día de las urnas. El señor Gil-Robles, como «viejo

zorro», se fue para no cargar con esta nueva responsabilidad histórica. Según nuestras fuentes, los

dirigentes de Ü.D.E. (Unión Democrática Española: y P.P.D.C. (Partido Popular Demócrata Cristiano)

han firmado ya e] documento de fusión de los dos partidos. El nuevo partido estará presidido por el señor

Álvarez de Miranda, con dos secretarios generales: don Alberto Monreal y don Iñigo Cavero. Falta la

ratificación del acuerdo por los respectivos Comités políticos, que se considera un puro trámite y que

quedará formalizada el domingo que viene. También va por buen camino la fusión de los partidos del

Equipo (Izquierda Democrática, del señor Ruiz-Giménez, y Federación Popular Democrática, del señor

Gil-Robles, hijo) Asimismo hay buenas perspectivas para la federación electoral de los riel Equipo con

los del Centro Democrático.

Esto quiere decir que caben dos soluciones o que los cristiano-demócratas entren en el Centro

Democrático ¡lo que equivaldría a una reestructuración a fondo del mismo, con clara hegemonía de la

Democracia Cristiana), o que U.D.E. y P.P.D.C. abandonen el Centro Democrático para formar el amplio

frente electoral demócrata-cristiano, con lo que el C.D quedaría minimizado.

I.a tensión interna en el Partido Popular esta entre los «tácitos» (señor Ortega y Díaz-Ambrona) y los

seguidores de los señores Areilza y Cabanillas. Para la mayor parte de los tácitos detrás de los cuales esta

e| Ministro de Justicia, señor Lavilla. como principal cabeza invisible) hay que apoyar a la actual opción

gubernamental; el conde de Motrico prefiere promover otra alternativa de Gobierno. Las posiciones

parecen de día en día irreconciliables. Se ha pensado, según nuestras fuentes, que los señores Areilza y

Cabanillas queden marginados y no opten a la Cámara de diputados, sino, simplemente, al Senado, para

salvar lo salvable. Pero no es fácil que acepten.

Y, por encima de todo, se está a la espera de la ultima decisión de la Moncloa. La «operación Suárez»,

según serios indicios, va a trastocar todas las piezas del engranaje, quizá vez legalizado el Partido

Comunista, probablemente esta misma semana, empezará quizá a desvelarse el misterio.

 

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