Autor: Silván, Santiago. 
 Puede ser el comienzo de una amnistía. 
 Cuatro presos políticos vascos, en libertad     
 
 Pueblo.    15/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Puede ser el comienzo de una amnistía

CUATRO PRESOS POLÍTICOS VASCOS, EN LIBERTAD

BILBAO, 15. (PUEBLO por Santiago SILVAN.)

El pasado viernes recogíamos en PUEBLO el ambiente que se respiraba en la villa, según el cual un importa n t e número de presos políticos vascos, en su mayor parte vinculados a E. T. A., podrían ser puestos en libertad. De las reuniones mantenidas en Bilbao con el representante vasco en la comisión de los nueve, señor Jáuregui, se desprendía que podrían quedar en libertad todos aquellos presos políticos que no estuvieran directamente vinculados a delitos de sangre, como autores. El número de presos en estas condiciones podría elevarse a un ochenta por ciento del total.

Anteriormente, durante el pasado mes de enero, recogíamos la impresión de que para el Aberri Eguna —«día de la patria vasca», que se celebra el Domingo de Ramos—, podrían estar todos los presos vascos en libertad, poniendo en la frontera a aquellos que hubieran cometido delitos de sangre. Ahora, con casi dos meses de antelación al Aberri Eguna, que este año se celebra el día 3 de abril, cuatro presos políticos son libertados, noticia de agencia que parece confirmar una posible negociación Gobierno-E. T. A., tendente a conseguir la libertad de los presos políticos a cambio de una tregua por parte de la organización vasca.

Los cuatro afee t a d o s por esta medida son: Javier Ortuzar, natural de Guernica (Vizcaya), detenido en 1974 y que cumplía condena de seis años en la cárcel de Carabanchel; José Luis Orúe Echeveste, de Bilbao, detenido en 1974, condenado a quince años de prisión y trasladado recientemente a la prisión de Puerto de Santa María; Víctor Aranzábal. natural de Mondragón (Guipúzcoa), detenido en abril de 1974. que cumplía una condena de doce años en la prisión de Zamora, y José Luis Iñurritegui, natural de

Mondragón, y que también cumplía una condena de doce años en la misma prisión de Zamora.

La puesta en libertad de estas cuatro personas ha sorprendido incluso a sus propios familiares, que no esperaban una decisión de este tipo.

 

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