Autor: Muro de Iscar, Francisco. 
   Llamar a la concordia     
 
 Arriba.    12/03/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL PAIS

LLAMAR A LA CONCORDIA

Ayer llegaban al país varias llamadas a la reconciliación y a la convivencia, a la concordia y a la paz. De una parte, el Consejo de Ministros dictaba una ampliación de la amnistía, que es como una losa sobre todo lo que nos separa en el pasado, para que muchas cosas puedan unirnos en el presente y para el futuro. Este país, a marzo de 1977, tiene que ser capaz de borrar el pasado, sin olvidarlo, sin romperlo. El Gobierno daba ayer un nuevo paso en el camino de la reconciliación y un «antiguo amigo», el abogado don Juan María Bandrés era el primero en opinar sobre el tema. El señor Bandrés —aquel que nace poco, en una encuestra publicada en un periódico madrileño, decía que no concedería amnistía más que a los hombres de la izquierda, con independencia de que fueran o no asesinos, mientras que a los de la derecha nunca se les debía conceder la amnistía—, se ha lanzado al ruedo para decir que eso está muy bien como principio, pero que aquí hay que ir a la amnistía total. Obviamente el señor Bandrés no está pensando, por ejemplo, en el señor Sánchez Covisa. El señor Bandrés es un «español pro convivencia». Y un amigo.

En la misma línea del Gobierno, el cardenal Tarancón decía en su carta pastoral de la semana que «nuestro pueblo ha dado pruebas de que está por la moderación». De esa moderación, o mejor de la falta de moderación, se ha quejado, al parecer Martín Villa a los obispos de San Sebastián. Los prelados quipuzcoanos hicieron pública ayer una pastoral sobre los últimos sucesos que no es, precisamente, un canto a tas fuerzas de orden público. El Ministro de la Gobernación no acepta la versión y protesta. Al fondo, uno escuchaba, todavía, otras palabras de Tarancón: «Es indispensable además que se limen lo más posible ios antagonismos que podrian exacerbar las pasiones y que se eviten aquellos temas que necesariamente han de producir conmociones —quizá heridas de la conciencia de muchos— que alterarían la serenidad tan conveniente ahora y podrían provocar de nuevo la radicalización de posturas y aún el recuerdo de la división entre unos y otros españoles por razones ajenas a la misma convivencia.»

Por favor, ¿podríamos hablar todos el mismo lenguaje, un lenguaje de moderación y de respeto?

NI LOS ÁRABES

Arabia Saudita ha tomado la decisión de suspender temporalmente los contratos de venta de crudo a las refinerías españolas, por razones de producción. Arabia Saudita, además de ser un país árabe amigo es nuestro primer abastecedor de crudo, lo cual significa que o se arreglo el tema, o nuestros desembolsos para pagar el petróleo se van a incrementar a precios desorbitados y además con las consiguientes subidas —nuevas subidas— en el mercado interior. Llevamos la carrera del siglo.

Carrera buena lo de RENFE. ayer con otro accidente en tierras de Vizcaya, con choque de trenes incluido y seis heridos que sumar a la larga lista. Correrán de RENFE. Y aunque ayer no hubo occidentes en el Metro de Madrid, sí se anuncia una nueva subida de precios —el tabaco todavía no—, ahora afectando al azúcar. Por cierto, que todo esta tramoya de lo sacarina parece tener el único objetivo de hacer consumir más y de resaltar la importancia del producto, para facilitar el alza de !os precios en el mercado mundial Pero los hechos son los hechos.

Aunque ganamos a Europa en eso de la reserva de valores espirituales, nos ganan en precio del azúcar. Un kilo en España cuesta treinta y cinco pesetas. El misma kilo puede comprarse en Europa o disciséis. Pero no desesperen, nuestros técnicos están tan preparados que basándose en esos datos son capaces de pedir un aumento del precio.

Francisco MURO DE ISCAR

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