Las Juntas generales de Guipúzcoa y Vizcaya fijarán las directrices de la política provincial     
 
 Ya.    06/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

los Junios generales de Guipúzcoa y Vizcaya fijarán las directrices de la política provincial

La restauración d« las Juntas Generales da Guipúzcoa y Vizcaya representa el reconocimiento de anaa instituciones de gran arraigo tradicional en aquellas provincias.

Loa principales elementos del sistema foraj eran las Juntas Generales cíe las provincias vascas y laa Cortes da Navarra y sus respectivas Diputaciones, y sus atribuciones más significativas serian el pastoral, del derecho a votar impuestos y ciertos derechos en el cumplimiento da las obligaciones militares. La representación del poder real la ejercían en las provincias vascas un corregidor (primera autoridad de la provincia), y en Navarra el virrey y el Consejo Real.

Las Juntas Generales de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya eran verdaderas instituciones representativas de sus respectivas provincias; las Diputaciones eran el órgano permanente de laa mismas. En Vizcaya eran los órganos ejecutivos ferales: la Diputación, compuesta por cinco miembros, y el Regimiento, formado por otros doce diputados; en Guipúzcoa, la Diputación la integraban el diputado general, el adjunto y otros tres más, y la de Álava, un diputado general y tres ordinarios. Las Diputaciones ejercían su cargo por un año en Guipúzcoa, dos en Vizcaya y tres en Álava.

Laa funciones de las distintas

instituciones forales no estaban bien definidas y, por tanto, sería exagerado identificar a laa Juntas Generales con el poder legislativo y a las Diputaciones con el ejecutivo de los modernos sistemas constitucionales. De hecho sólo las Cortes navarras eran verdaderos órganos legislativos; las Juntas vascas tenían plenos poderes en materia administrativa, y en Guipúzcoa, además, amplia competencia en materia judicial, pero no así en Vizcaya y Álava.

En el real decreto por el que se restauran las Juntas Generales de Guipúzcoa y Vizcaya se dice que ello supone una reordenación interna de la organización provincial, de acuerdo con 1a tradición, mediante la cual las mismas competencias de las Diputaciones de régimen común se distribuyen o comparten de manera diversa. Estas Juntas Generales se reunirán, al menos, una vez al año con carácter ordinario. Constituyen el órgano de participación del pueblo guipuzcoano y vizcaíno, a través de sus municipios, en el gobierno provincial y estarán integradas en cada provincia por representantes de todos loa municipios que en Guipúzcoa se denominarán procuradores y en Vizcaya apoderados. Su competencia abarca en términos generales la fiscalización de toda la gestión provincial y la fijación de las directrices de la política provincial.

 

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