Autor: V. C.. 
 Biarritz (Francia): Tras la identificación de los cadáveres de los policías españoles. 
 Buscan a dos chicas de club  :   
 Parece ser que fueron utilizadas por E.T.A. como cebo. 
 Pueblo.    21/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

BIARRITZ (Francia):

Tras la identificación de los cadáveres de los policías españoles

BUSCAN A DOS CHICAS DE CLUB

Parece ser que fueron utilizadas por E. T. A. como cebo

BIARRITZ. (PUEBLO, por V. C.)

Aunque las autoridades francesas mantengan en torno a las Investigaciones un silencio que hasta cierto punto es normal, se puede afirmar ya con toda seguridad que los dos cadáveres hallados en el interior de un «bunker» de una playa de Biarritz pertenecen a los inspectores del Cuerpo General de Policía señores Martínez Martínez y González Ituero. La autopsia practicada por los forenses franceses reitera esta sospecha que para la Policía española y para el padre de Martínez Martínez eran ya de seguridad absoluta.

E1 canciller del Consulado español de Bayona, actuando en representación del cónsul, que se encuentra ausente, ha pedido a las autoridades judiciales francesas la reapertura del sumario incoado a raíz de la desaparición de los dos policías españoles, y que se había cerrado ante la prueba evidente de que hablan sido asesinados.

Sin embargo, en estos momentos ya no hay dudas. El cadáver de Martínez Martínez, de veinticinco años de edad, ha sido identificado por su padre. Los compañeros de las víctimas, que vivían en su misma pensión, pudieron asimismo identificar todas las prendas de los cadáveres. Concretamente, un jersey que hablan comprado la víspera de su desaparición en territorio francés, fue una pieza fundamental, pues en la tienda, antes de decidirse por ¡a compra, los dos inspectores estuvieron cambiando impresiones sobre los tonos de los colores y la calidad de la prenda antes de decidirse.

Según noticias no confirmadas, los investigadores franceses están tratando ahora de identificar a los autores del doble asesinato. En efecto; los cadáveres presentan signos inequívocos de haber sido mutilados, además de presentar varios orificios de bala. La Brigada de Crimonologia trata también de descubrir si los cadáveres estuvieron sepultados en un solo sitio o si han sido trasladados. No se descarta la hipótesis de que hayan estado enterrados durante algún tiempo en ios jardines de un chalet de la carretera de San Juan de Luz a la frontera de Irún, aguardando el momento de poder sepultarlos en España, para dar asi la impresión de que habían sido asesinados en territorio español. Pero la fuerte

vigilancia de la frontera impidió sus propósitos. En un último intento de dificultar la labor de identificación de las víctimas, ¡os asesinos les amputaron los dedos, aunque ios elementos que dejaron son más que suficientes para poder proceder a la identificación sin ninguna duda.

Los investigadores franceses tratan también de dar con el paradero de dos jóvenes francesas que en abril del año pasado trabajaban en clubs americanos de la zona de San Sebastián, pues se sospecha que hayan podido colaborar de alguna manera con los elementos de E. T. A. que intervinieron en el asesinato de los dos policías. Parece ser que las dos jóvenes lograron atraer a los dos policías hacia el otro lado de la frontera, donde les aguardaba el comando encargado del secuestro. Esto se produjo a la salida de un cine de Hendaya, a última hora de la tarde del día 4 de abril de 1976. Desde el primer momento, E. T. A. negó su participación en el caso, llegando incluso a afirmar que los dos hombres no existían. Luego, la tesis de que habían sido asesinados después de torturados, tomó forma y se concretó con el hallazgo de los dos cadáveres en una de las torretas de la playa de Biarritz, construidas por los alemanes durante la segunda guerra mundial y abandonadas tota Imente. Tan sólo la casualidad permitió descubrir la presencia de los cuerpos, sepultados bajo una fina capa de arena. Dos muchachos, dp unos dieciséis años, entusiasmados con las experiencias de aventura relatadas en una película de televisión, decidieron entrar en los «bunker» en busca do armas, encontrándose con los cadáveres, comunicando el macabro hallazgo a la Policía.

 

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