Autor: Roldán, Adolfo. 
 Tras el atraco a un banco de Tolosa (Guipúzcoa). 
 Un sargento de la guardia civil, muere a tiros     
 
 Ya.    30/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

UN SARGENTO DE LA GUARDIA CIVIL, MUERTO A TIROS

Al intentar detener a unos atracadores—que se habían llevado un botín de veinte millones de pesetas—se encontró con otro grupo que se d isponía a dar un nuevo golpe en el mismo banco • En el tiroteo que se produjo, el sargento resultó mortal mente herido, falleciendo poco después

BILBAO, (De nuestro corresponsal, Adolfo Roldan,)

Dos atracos se produjeron durante la mañana de ayer en la provincia de Guipúzcoa, resultando una persona muerta, el sargento de la Guardia Civil Antonio Galán; un atracador herido y un botín de 20 millones de pesetas. Los atracos tuvieron lugar en la sucursal del Banco Hispano Americano de Tolosa.

Dos grupos de atracadores, el primero compuesto por tres individuos, el otro por cuatro, coincidieron ayer, en un intervalo de menos de dos horas, en la citada sucursal. A pesar de la montaña de informaciones contradictorias que a partir de los primeros momentos de estos hechos—en el primero de los cuales se produjo una víctima mortal, un sargento de la Gtiardla Civil del puesto de Tolosa—se fue formando, a última hora de la noche podía asegurarse con 1» mayor parte de posibilidades de certeza que ambos atracos no tenían relación entre si, ya que su coincidencia, no fue otra cosa que fruto de casualidad.

TRES HOMBRES SE LLEVARON 20 MILLONES

El teniente coronel de la Comandancia de Guipúzcoa de la Guardia Civil, por encardo expreso del general de la zona, informó de los hechos de la siguiente forma: el primer grupo de atracadores, en realidad el único grupo de atracadores, ya que los otros no hicieron otra cosa que un intento que se les frustró, aunque dejaron un muerto de la Guardia Civil en el suelo de la sucursal bancaria, secuestró a las 10,15 de la noche del jueves «n una calle de la villa guipuzcoana de Tolosa ai cajero del Banco Hispano Americano Ángel Normazábal García. Loa tres secuestradores obligaron al cajero a que les abriera la sucursal emplazada en el viejo centro de Tolosa, al lado del mismo monumento a loa Caídos y junto al río. Hubo por parte de ellos un error de cálculo o de información, ya que el cajero no disponía de la llave de la puerta de la calle, aunque sí de la caja fuerte. Por ello no les quedó otro recurso que introducir en una furgoneta al cajero y permanecer con él amordazado y atado hasta las seis y cuarto de la mañana. A esa hora, cuando el señor Ormazábal calculó que la señora de la limpieza se encontraría ya en el banco, secuestradores y cajero se trasladaron a la sucursal. La limpiadora les abrió y, tras alcanzar el contenido de la caja fuerte, los atracadores encerraron a las dos personas en jun cuarto de aseo en el que a los pocos minutos la señora consiguió librarse de sus ligaduras. El botín del atraco, según todas las fuentes consultadas, fue d« exactamente 20 millones de pesetas. El banco disponía en la maña ns de ayer de tal cantidad por que el 29 de abril era el día de pagos en muchas de las empresas de Tolosa y su contorno.

Antes de las siete de la mañana, la mujer de la limpieza consiguió dar aviso a los guardias municipales de Tolosa de lo que había ocurrido. Estos lo notificaron a las siete y diez al cuartel de la Guardia Civil, desde donde se envió a un sargento, don Antonio Galán Aceituno, y al conductor del vehículo. Al darse cuenta el sargento Galán de cuál era la verdadera importancia del atraco, envió al cuartel de la Benemérita al conductor con instrucciones para que se trasladaran a la citada sucursal más fuerzas de la Guardia Civil.

Una vez dada su orden, el oficial permaneció con el cajero y la limpiadora del Banco, iniciando ya la tramitación de las diligencias. Fueron llegando algunos empleados. Y fue en ese momento cuando entró en escena en la sucursal bancaria el segundo grupo de atracadores, cuatro personas jóvenes, uno de ellos vestido de guardia civil y portando una metralleta en la mano. Dieron voces de manos arriba y entreguen el dinero. Nada más traspasar las cortinas del Banco se encontraron de frente con el sargento Galán.

Varios empleados se tiraron al suelo y entre el suboficial y los nuevos atracadores se produjo un tiroteo. "El sargento—se nos decía ayer en Tolosa—usó el arma repeliendo la agresión de que era objeto, pero resultó gravemente herido, falleciendo poco después."

LLEVABA UN MES EN TOLOSA

A última hora de la mañana de ayer se instaló !a capilla ardiente en una dependencia de la planta baja del cuartel de la Guaidia Civil de Tolosa. A ambos lados, jóvenes guardias montaban guardia y daban escolta de honor. El sargento Antonio Galán había quedado mortalnaente herido en el suelo del Banco, siendo trasladado Inmediatamente después del tiroteo a la clínica de San Jorge y San Damián, donde ingresó ya cadáver. Había recibido dos impactos de bala en la cabeza. En los bolsillos de su guerrera aparecieron dos cartas, que iban a ser depositadas por él esta misma mañana. La primera, dirigida e sus padres, y la otra, a su mujer. Había nacido en 1934 en la localidad de Castilblanco (Badajoz), tenía dog hijas (de once y ocho años).

COCHE ROBADO A PUNTA DE PISTOLA

Una vez cometido el atentado, ios cuatro hombres, entre los que figuraba uno vestido d« guardia civil, solicitaron de los empleados del banco todo el dinero de quepudieran disponer. Estos les respondieron que no tenían nada, ya que habían sido atracados dos horas antes. Ante tal respuesta, y sin ningún otro trámite, los individuos abandonaron la sucursal bancaria utilizando un turismo, en el que habían llegado allí, un Seat 132, de color crema, matrícula SS-3937-E, que había sido robado a las siete menos diez minutos de la mañana de ayer a punta d« pistola a un industrial de Tolosa. Al parecer, habían metido al propietario en un saco de dormir en el maletero del coche, que fue encontrado a media mañana en la plaza de Carlee Vil, de Tolosa. A laa cinco y cuarto de la tarde, en el cuartel de la Guardia Civil se procedió a la recogida de huellas dactilares en el citado vehículo.

 

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