Autor: López Sancho, Lorenzo (ISIDRO). 
   El destino de la bomba     
 
 ABC.    05/11/1981.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

4/ABC

OPINION

Planetario

El destino de la bomba

El destino de las bombas es estallar como el de las mujeres es engendrar. La bomba que no estalla, la

mujer que no engendra, de alguna manera traicionan la finalidad para la que fueron concebidas, se

convierten en algo frustrado, .fallido, Desde el Congreso de Palma de Mallorca UCD era una bomba.

Poco a poco se estaba convirtiendo en un vertedero. El .destino de los vertederos es pudrirse. Al fin UCD

ha preferido su destino de bomba a su destino de vertedero y ha estallado. Como la metralla, como los

cascos de la metralla, los miembros del partido se han esparcido como un géiser mortífero que hiere o

abrasa cuanto alcanza. No ha muerto, por el instante, UCD. Siempre queda algo de la bomba cuando ésta

ha estallado. Lo que ha muerto es el partido maypritario. Estamos ante las esquirlas minoritarias de la

minoría que, por ser la mayor, había conducido entre escollos, encallando en ellos a veces lo mismo que

el submarino soviético en el fiordo sueco, con daños graves de su armadura.

A la hora en que escribo, adondequiera que he llamado me ha contestado el desconcierto. La crisis ha

venido, todos saben cómo ha sido, pero todos la cuentan de distinta manera. Cada uno a su modo. Se me

dice que esta misma tarde —si es así ya habrá sucedido cuando quien quiera me lea— Calvo-Sotelo

desembarcará entre las amuras astilladas de ese navio cuya flotabilidad, podría decirse también

credibilidad pero éste no es término marinero, está en su nivel más bajo desde aquel momento en que los

centristas ganaron sus primeras elecciones.

Se dijo que Castilla hacía y deshacía a sus hombres. UCD, sin ser Castilla, ha procedido con especial

ensañamiento a hacer y deshacer a sus hombres. Jamás empresa conspirativa aplicada a la

autpdestruccion, hacia el suicidio político alcanzó las eficacias florentinas, para mayor precisión

suburbialmente florentinas de las logradas por UCD enlos cortos años de su turbulenta historia. Lo malo

es que la Historia, con mayúscula, de la España de estos años.la tenía que hacer UCD por la

responsabilidad de gobernar y es evidente que ni ha sabido, ni ha querido ni ha podido hacer la suya

propia.

Es accesorio preguntarse si Fernández Ordóñez va a ser la bisagra de un dispositivo político en forma de

dibolo —ya se ha hablado aquí de esa forma de equilibrio parlamentario— o si va a reducirse a suburbio

manipulabte del PSOE, primer beneficiario del estallido. Es inútil preguntarse si el sector suarista va a

quedarse en el borde izquierdo de los restos de UCD o, frente al hostigamiento, formará otro grupo solo.

Es prematuro plantearse si las esquirlas derechistas de UCD se recompondrán con el creciente grupo

fraguista. De momento, la explosión deja un Parlamento lleno de torpes miniaturas, de equilibrios

difíciles, de «navajas de Albacete sucias de sangre contraria». Una institución débil, indecisa en la hora

que reclama unidad, fuerza, decisión. La bomba ha estallado en el ´peor momento.—Lorenzo LÓPEZ

SANCHO.

 

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