Autor: Rodríguez, Pedro. 
   Los límites de la derecha     
 
 ABC.    05/05/1981.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

129 ABRIL ü MAYO 1981 OPINION ABC

INTERNACIONAL / 1 1

Jornada de reflexion

Pedro RODRÍGUEZ

Los límites de la derecha

«La democracia permanece hibernada, como una moza de mejillas pálidas, esperando que alguien le quite

el trozo de manzana envenenada»

«Tejero ha caído como un pedrisco bíblico sobre los tejados de la izquierda. El socialismo no se recupera

ni política ni moralmente de la humillación. Felipe González ha comenzado a engordar, síntoma

freudiano de la depresión»

«Los lentos e implacables planes de Castellana, 5, comenzarán a surtir efectos en 1982. A partir de esa

fecha, sin policía paralela, sin "barbouzes", empezarán a morir, por primera vez en veinte años, más

etarras que policías»

(«Había cuatro, seis quizá, guardias, dispuestos a disparar, incluso en frío, durante la primera media hora.

Los mirabas y te dabas cuenta que no Iban a disparar sobre la oposición, sobre «los rojos», sino sobre

nosotros, sobre el Gobierno, sobre los que trajimos la democracia, ¿entiendes?») Y bien sesenta días

después, la letra de Tejero empieza a pagarse con gastos. La democracia, miradla, permanece hibernada,

como una moza de mejillas pálidas, esperando que alguien le quite el trozo de manzana envenenada de la

boca. La derecha española no puede abusar del efecto Tejero». La derecha española, que no es golpista,

que es absolutamente respetable, que estaba groggy y cabreada, se encuentra, de pronto Iglesia Banca

grandes patronales , con el balón del 23 de febrero, y lo aprovecha, claro. Se sube en marcha a la

capitalización política de el golpe y de el miedo a el golpe. Sesenta días después no hay una

reivindicación obrera la oposición permanece tirada al suelo el gran dinero circula bajo palio la Iglesia ni

contesta a la protesta por la pastoral de los obispos vascos el Ejercito, «vigilado, jé, por un civil» exige

explicaciones antes y después de la visita de Haig. La derecha española tuvo treinta y seis años para

preparar su futuro Para fletar un Arca de Noé nacional con vistas al diluvio. No solo no preparó su

modelo social, sino que permitió que la democracia fuera traída y presentada como un invento, una

exclusiva y un monopolio de la izquierda, en lugar de patrocinar su implantación De pronto escucha

llegar los autobuses de Tejero, con el que no tiene nada que ver, y lo aprovecha. No es bueno para el

Estado que sesenta días después el sistema permanezca vigilado y en punto muerto Lo lógico y lo practico

hubiera sido tener, a la muerte de Franco, un año o dos de transición vigilada Pero no seis años después

Desde el 24 de febrero, esto es un pajañilo al que mucha derecha tiene cogido por el cuello No es bueno

seguir apretando

Pura alianza electoral________

(De madrugada, Leopoldo estaba muy deprimido. Es cuando decide dimitir como candidato,

pràcticament» am moverse del escaño. Era lógico. No sabia, decía, si la Corona había tenido que adquirir

algún compromiso para salvar la situación. Luego, amanece, y al día siguiente el Rey lo conforta.) Sólo

queda el tiempo justo para preparar un modelo democrático do derecha y presentarlo a las elecciones, en

lugar de la vieja chapuza Suárez Abril. Lo que se quiere preparar en los laboratorios políticos de Madrid

es una pura alianza olectoral 1) Fraga, con veinte o veinticinco escaños; 2) Calvo

Sotelo, con un partido independiente que llevara dentro a democristianos y martinvillistas; 3) Suárez,

sobre una balsa hecha con los restos del naufragio de Ucedé, sus teléfonos, sus jefes locales y su video de

Tejero. {Suárez, por sí mismo, no tiene ni para imprimir un póster.) Eso es un frente antiizquierda que sí,

que puede ganar cómodamente, Pero eso no es organizar la derecha española. Eso no es animar la vida

española. ¿Dónde están los nuevos filósofos, el nuevo teatro, la nueva estética? ¿Qué hace la gran derecha

con cíentos y miles de millones en lugar de sembrar el país de clubs, de primas al talento, de cámaras, de

showmen de la sociedad española? No aprenderá, ni aprenderemos. Seguirá, seguiremos esperando a que

suba por la Carrera de San Jerónimo otro Tejero a sacarle las castañas del fuego en diez minutos. Pero, ¿y

la izquierda? Tejero ha caído como un pedrisco bíblico sobre sus tejados. El socialismo no se recupera, ni

política ni moralmente. de la humillación. Felipe González ha comenzado a engordar, síntoma freudiano

de la depresión, y el único que no está abatido ni dispuesto a tragarse una ley tras otra es Alfonso Guerra.

Cuando quieran reaccionar, la izquierda se encontrará prisionera de las leyes que está

aceptando como ruedas de molino. El Pecé aún está entero, vivo y coleando, porque está programado en y

para la clandestinidad y la resistencia, pero nadie ha pensado qué hubiera ocurrido aquí la noche del 23 de

febrero si el Gobierno en el Poder hubiera sido socialista Al margen del coraje y la honestidad de sus

hombres le hubiera sido imposible seguir. Hubiera sido muy difícil evitar que et sistema no cayera con el

Gobierno. Y bien: a los sesenta días hemos llegado a la frontera del Impasse. El país ya no puede

funcionar entre una derecha históricamente cerril, que no cree en la política y que mira continuamente al

cielo esperando el rayo de Tutatis; entre una izquierda utópica que confundió «Estado» con «franquismo»

y que no sacude el complejo de estar invitada provisionalmente, entre dos Tejeros, a la Historia de

España. Ahora todo sonríe a la derecha, nuestra señora. Se ha dormido al calorcillo del 23 de febrero en

lugar de preparar su futuro europeo, su futuro electoral, su programa social. Pero ya no puede sacar más

jugo del miedo al tejerismo. Hemos llegado a ios límites del 23 de febrero. Podemos pasar el motor de

revoluciones. Hay que volver a poner la democracia —ahora, seriamento— en el camino.

Un año duro de ETA________

(«Al menos, bendito sea Dios, ahora, este presidente entra y sale de viaje europeamente, como cualquier

premiere», diciendo jauduyudú; no como el anterior jefe de Gobierno, al que había que sacarle la banda,

el himno, el regimiento, presentarle honores, ponerle la tarima para ir, casi africanamente, a Almería, ¿no

te parece?») No deberíamos tener en el 83 unas elecciones vigiladas, pero, probablemente, tendremos

unas elecciones —todavía— con ETA. Pero algo está cambiando. En el Ulster ha dejado de morir la

gente. Hay guerrilla, pero no asesinatos terroristas. Los polimilis van a dedicarse, creo, a los secuestros.

ETA-militar tiene, en cambio, seis comandos durísimos. Uno ha estado por Madrid. Su «planning» de

atentados es —creo—: 1) el comisario Ballesteros, 2) un teniente general, 3) Rosón. Probablemente

preparan su primer ataque a una patrulla militar en Euskadi. Los etólogos anuncian un año duro de

«sangre, sudor y lágrimas», pero prevén también que los lentos e implacables planes de Castellana, 5,

comenzarán a surtir efectos en 1982. A partir de esa fecha, sin policía paralela ni «barbouzes», empezarán

a morir, por primera vez en veinte años, más etarras que policías. Mientras, el Gobierno español ha

comunicado al francés que, según nuestras noticias, tienen el camión de gomadós robado en Santander en

una determinada zona de Francia. Un displicente gesto de cejas giscardianas por encima de los Pirineos

ha sido toda la respuesta.

La justa actuación

del Rey___________________

(«Si yo no he leído mal, periodista, un general sólo puede ser juzgado por compañeros de mayor edad.

Según eso, si los diputados no nos hemos equivocado, el general Miláns deberá ser sentenciado por los

genérales Campano y Merry Gordons, ¿no?) La Jefatura del Estado sólo tiene un libro de cabecera: la

Constitución. En la noche del 23 de febrero, el Rey Juan Carlos hubo de maniobrar el barco del país, que

se iba al garete, con los recursos de un regatista olímpico. Hubo de improvisar y suplir las lagunas de la

Constitución. Si yo no estoy equivocado, la Corona consultó, después del 23 de febrero, a! Tribunal de

Garantías Constitucionales, comunicando todas sus acciones e iniciativas en la dramática noche. Si yo no

estoy equivocado, el T.G.C, acaba de evacuar un dictamen totalmente positivo para la actuación del Rey,

que, según el alto Tribunal, se ajustó en todo momento a Derecho. Con tal documento se desactiva,

ciertamente, la tenebrosa carga de profundidad que algunos sectores querían colocar en el futuro Consejo

de Guerra.

 

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