Autor: Urbano, Pilar. 
   Abril: El suarismo no existe     
 
 ABC.    19/09/1981.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Fuente: ABC MADRID Fecha: 19-09-1981 Pagina 20

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NACIONAL

SÁBADO 19-9-81

Los desayunos del Ritz

Abril: «El suarismo no existe»

Frunce el ceño, arremanga la nariz, arquea las cejas, se sube las gafas,

chasquea los labios, mueve de un

lado a otro la cabeza, y todo a la vez, incluso creo que emite un gruñidito

«huuuummmm» antes de

contestar: «¿nervios en UCD?..., ¿espectáculo bochornoso de UCD?..., yo no noté

nada..., yo, en la última

sesión, casi no entré en el debate..., la bateria de "reprobaciones" ya estaba

sobre la mesa desde hacia

días..., era una inconstitucionalidad como la copa de un pino..., pero,

sinceramente, no vi nada de eso de

"nervios" en UCD, ni de conspiraciones..., bueno, yo soy un señor que conspiro

poco... que no conspiro...,

en realidad, es radicalmente falso, falso, que algunos estemos distanciados de

Leopoldo Calvo-Sotelo...

Ese día último del debate de la colza yo estuve comiendo con Martín Villa y

Jaime Lamo... y todo eran

muy normal."

Fernando Abril Martorell, impecablemente vestido de negro, aire descansado de

«aquí no pasa nada», y

con la mañana por delante para transmitirnos el doble mensaje de que «UCD no es

un partido de élites y

de cuadros, sino de bases y militantes provinciales que nunca, como hasta ahora,

ha estado tan cerca de

hacer una rotunda y amplia implantación en este país», y de que «el suarismo no

existe... y Leopoldo !o

está haciendo muy bien, desayunó con nosotras en el Ritz. Ayer. En riguroso «off

the record" pasó la

escoba implacable por las «plataformas» de liberales, de moderados y de «enanos

que enredan por

debajo». Y en cuidadoso «on the record» dijo lo que a continuación se sirve:

«El suarismo no existe. Vamos a quitar de una vez ese invento de la circulación.

Aunque a algunos

señores, Segurado y otros.les interese crear la impresión de que en UCD hay

sectores distanciados de

Calvo-Sotelo. El presidente de! Gobierno tiene el apoyo total del partido. El

mío, por supuesto. Y el de

todos los demás. ¡De todos!»

Preguntamos «apoyo... ¿y manos libres?». Responde sí». Y agrega: «Apoyo para que

gobierne bien, para

que cumpla los. programas de UCD, para que consolide el partido, para que

responda positivamente a las

necesidades de los españoles... Los llamados "suaristas" estamos con Leopoldo

para que gobierne bien. Y

yo creo que lo está haciendo muy bien... Si Leopoldo fracasase, fracasaría UCD,

fracasaría yo. Digo "yo"

porque fui uno de los que defendí a capa y espada su "sucesión" a Suárez en el

Gobierno. Y que debía

entrar en la Moncloa sin servidumbres" ni compromisos previos...»

• Niega paladinamente que en la noche sucesoria de febrero se acordase, entre

Suárez y Calvo-Sotelo, un

«pacto de reparto de poderes: para ti. el Gobierno; para mí, el partido». "Sí

hubo una aceptación

autónoma, por parte de Leopoldo, de no meterse en los charcos de las discusiones

del partido...» Niega

también que «desde la UCD se le impida a Calvo-Sotelo hacer el Gobierno que le

apetece». «El lo que

dijo la otra noche en el Parlamento a Felipe González fue "métele en tus zapatos

y no me digas qué

ministros deben quedarse o irse del Gobierno". Hacer un nuevo Gobierno, cesar a

los ministros

"moralmente reprobados" o dejarlos en sus puestos... eso es incumbencia

exclusiva del presidente. Yo

nada tengo que decir. Aunque creo que algo le diré, como compañero de partido,

si me lo pregunta..., y si

no me pregunta, también. Pero eso.es una cosa; y otra, que, al formar un nuevo

Gabinete, se comprometa

en coaliciones políticas con otras fuerzas...» Está palpando Abril la mención de

Antonio Garrigues

Walker. "Si Antonio, para entrar, pone como condición continuar con sus clubs

liberales y que con él

entren otros hombres de su tendencia... lo que está´ planteando es la coalición

con un determinado

proyecto político; porque, seamos serios, Antonio Garrigues es el jefe, o el

líder, de un movimiento

político. Y ahí la UCD tiene algo que decir. Lo mismo que sí se tratara de que

entrase Osorio, sin dejar

de pertenecer a Coalición Democrática. Ó de gobernar con el PSOE. Esa política

de alianzas y coaliciones

se dirime en los órganos del partido.»

Se levanta y se quita la chaqueta. Empieza a acalorarse. Sintomático. «Antonio,

contra quien nada tengo

en lo personal, y cuya entrada por la puerta legítima de UCD yo celebraría,

porque sería motivo de

enriquecimiento para el partido, debe comprender que él no es ya un mero

"independiente". Y que no es

asumible, con dignidad, que el jefe de un proyecto político distinto de UCD

pretenda entrar en un

Gobierno que se apoya en seis millones de votos populares sin renunciar a sus

personales aspiraciones

liberales. Eso... me parece indecoroso. Además; Leopoldo, en su discurso de

investidura, dijo bien claro

que se proponía "formar un Gobierno con ´hombres de UCD". Y Leopoldo es persona

que cumple

escrupulosamente cuanto dice.» En este punto intercalamos la incómoda pregunta

que le reclama una

declaración concreta: «Andas en las "listas" de ministrables... ¿Aceptarías

entrar en un Gobierno con

Leopoldo Calvo-Sotelo ahora?´" Respuesta rápida. «No. En absoluto. Yo, hasta

después de las elecciones,

nada...

• Vamos hacia el tema de las gangrenas de UCD. «Hay un empeño —dice— en

transmitir el mensaje

simple de que "UCD ya no vale". ´Mensaje que, desgraciadamente, se está

aceptando. Yo voy a

emplearme a fondo para que no sea así. Creo en los cien mil militantes de base

de UCD y en la

implantación del partido en las provincias. Lo que pasa es que. para algunos, es

más cómodo un partido

de élites que lo decida todo en comedores de Madrid, sin viajar a sus

provincias, sin discutir los temas en

las asambleas locales, sin convencer, uno a uno, a sus militantes. Y lo que

pasa, también es que, ciertos,

diputados se sienten incómodos en sus circunscripciones provinciales porque allí

o han perdido fuerza o

no son ya nadie. Eso les lleva a hacer una política de "tierra quemada" detrás

de ellos. Se están

confrontando dos concepciones de partido: la que da y la que quita soberanía al

pueblo. Y es hora de que

esos compañeros parlamentarios(agresores, aunque se sientan agredidos) entiendan

que, a medida que. la

democracia se consolida, los partidos pierden capacidad de componer a su .antojo

las listas electorales

desde Madrid. Y eso ocurre en UCD Como en el PSOE...»

Poco después confiarse: «Sí, en UCD hay una gran inestabilidad, pero está

localizada: en el grupo

parlamentario, que en definitiva no es el partido, sino un órgano del partido...

nada más.» Y embrida su

aserto con un «... y nada menos» de afectada reverencia. «Antes empezaron con la

intoxicación de la

derechización... Como ahora eso no "vende", recurren a inventar enfrentamientos

entre Adolfo y

Leopoldo. Y mucho me temo que lo que no es cierto hoy puede convertirse en

real.» Reitera por enésima

vez la clave de que «todos en UCD debemos apoyar públicamente al

«Leopoldo tiene todo mi apoyo... para que gobierne bien»

Gobierno y al partido... Y el que no lo haga, que se vaya a su casa... Y no

estoy diciendo que se deba

echar a nadie... pero las críticas y clarificaciones han de hacerse en el seno

del partido, no en tribunas

públicas... y menos admitir directrices y consejos de fuera... porque aquí

empieza a parecer que UCD es el

palo del gallinero donde cada cualquier ajeno puede venir a hacer caca...

¡Perdón!». Grafiquísimo.

• Comentamos que aún es frecuente percibir cierto repelús de «peligro» cuando se

considera la

posibilidad de que gane el PSOE las próximas elecciones, "por si les militares

no lo soportan». Abril se

afloja el nudo de la corbata para replicar: «¿Qué clase de democracia habríamos

hecho si sólo fuese viable

ganando UCD las elecciones? O sea: ¿que esto es democracia sólo si ganamos

nosotros? |Pues no...! Y si

gana el PSOE, apoyaremos a Felipe en las cuestiones de Estado y de salvaguardia

de la democracia, como

él hace con nosotros, contra quien sea. Repito: ¡contra quien sea.! Una

democracia de partido lo es si pasa

la prueba de generar la alternativa.»

Se manifiesta en contra de las coaliciones de gobierno, hoy por hoy. Y de las

coaliciones electorales,

pasado mañana. Otra cosa es conjuntar escaños ya ganados, coaligándose para

gobernar con los partidos

colindantes... «aunque yo creo que UCD puede ganar y gobernar en solitario, como

hasta ahora». Estima

que Fraga, «líder que arrastra por sí mismo un millón largo de electores»,

perdió .votos y escaños en el 79

«por la veleidad de unirse a Areilza y Osorio, haciendo un remedo de UCD, con

CD». «Su electorado,

que es muy... peculiar, le dio la espalda y convirtió a Blas Pinar en fuerza

parlamentaria.» Y concluye el

razonamiento: «Una coalición preelectoral de AP con UCD daría menos votos a AP,

menos votos a UCD

y menos votos al conjunto... ¡Ya hemos pagado bastante tributo a Fraga por

entendernos con Felipe

González, y demasiado tributo a Felipe González por entendernos con Fraga... UCD

debe ir en solitario a

las elecciones. Y agotar los plazos: es decir, en el 83.»

Habla Abril de Suárez. «¡Chapeau!» por la ejemplarísima transición, dice. «No

veo a Adolfo con ganas de

retornar... Pero creo que es un patrimonio, un valor del partido y del país, que

no conviene destrozar

haciendo leña, porque es una vergüenza que se le ataque indiscriminadamente,

haga lo que haga: si ayuda

como si se ausenta, si habla como si calla, si se preocupa porque UCD no se

desnaturalice, como si se

despreocupa... ¡Que le dejen en paz, que es lo único que él quiere!»

Rompe una lanza briosa por Landelino Lavilla: «El no fue quien admitió a trámite

las enmiendas

reprobatorias contra los ministros, sino que fue la Mesa... Y buena parte de

culpa tiene ahí nuestro amigo

don Manuel Fraga, que como catedrático de la materia no podía ignorar que esa

enmienda era

anticonstitucional.» Otra lanza por Rafael Arias: «Está colaborando, y mucho,

con Leopoldo... Lo que

pasa es que no necesita, como otros con o sin plataformas, colgar de una percha

bien visible el cartel de

"yo apoyo al presidente"." Y otra lanza por sí mismo: «No es cierto que yo

aconsejase a Rafael Arias no

actuar como "portavoz" en el debate de 4a colza; ni que entre los dos hayamos

escamoteado al presidente

del Gobierno los "papeles" de las respuestas, ni que le dejásemos colgado... Lo

diga quien lo diga, es

rigurosamente falso.»

Termina el desayuno de las desmentidos y las explicaciones. Yo, ni quito ni

pongo rey... Sencillamente,

"transcribo». Pero sé que está pasando algo.—Pilar URBANO.

 

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