Autor: García Carrero, Melitino. 
   Diálogo a tres bandas     
 
 Pueblo.    14/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Sindicales, etc., constituyendo una base operativa realmente importante.

El planteamiento teórica del destino fu-turo del patrimonio sindical requiere la clarificación previa del origen de los recursos que contribuyeron a formarlo. Pues bien, cabria una idea aproximada teniendo en cuenta la siguiente regla orientativa: de cada cien pesetas de patrimonio inmobiliario acumulado, alrededor de cuatro pesetas corresponderían 9 la porción de bienes que proceden de las incautaciones a organizaciones y entidades incluidas en las leyes de responsabilidades políticas derivadas de la guerra civil; unas veintitrés pesetas serian la parte equivalente a donaciones recibidas del Estado y otras entidades públicas (generalmente, en forma de terrenos para instalaciones de servicios sociales y asistenciales); doce pesetas corresponderían a la parte de cuotas satisfechas por los trabajadores, y otras sesenta y una pesetas serían la parte de las cuotas empresariales. Y adviértase que los trabajadores y empresarios que han satisfecho esas cuotas no son los afiliados a las Centrales Obreras y Patronales que hoy están constituidas; son la totalidad de ios trabajadores y la totalidad de los empresarios que hoy forman la población activa, y asimismo, millones de trabajadores y de empresarios que han dejado ya la vida activa e inclusive la vida física, pero que cotizaron sus cuotas a lo largo de los últimos treinta y tantos años.

Cuando venimos repitiendo, con el ministro de Relaciones Sindicales, que el trascendente tema del patrimonio sindical hay que resolverlo a partir de un amplio diálogo a tres bandas (Gobierno, empresarios y trabajadores), no tratamos de desviar la cuestión a las áreas de la ambigüedad. Estamos expresando la convicción da que son tres planos de titularidad diferenciada y que el titular del dominio público (el Estado), as, tal vez, el que presenta títulos más calificados y mayoritarios. Otra cosa seria el capitulo de los bienes incautados, que acaso merezca ser analizado desde alternativas peculiares.»

 

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