Autor: Navarro Navarro, Beatriz. 
 Pronto habrá un millón de españoles sin trabajo. 
 Ritmo galopante del paro laboral     
 
 Informaciones.    17/02/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 17. 

PRONTO HABRÁ UN MILLON DE ESPAÑOLES SIN TRABAJO

RITMO GALOPANTE DEL PARO LABORAL

MADRID, 17 (INFORMACIONES, por Beatriz Navarro).

EL continuo incremento, mes tras mes, durante los don íntimos años, de la, cifra de parados se ha convertido en preocupación general. Desde que al final de 1974 se superó el 2 por 100, señal de alerta para los antiguos Planes de Desarrollo, hasta comienzos de 1976, en que se ha duplicado con creces esa cifra, se ha hablado mucho del paro, pero seguimos sin una política laboral eficaz. Es más, se puede decir que ésta, en cuanto al empleo, fia fracasado rotundamente, ya que no sólo no ha logrado contener el mal, sino que lo ha dejado crecer, y llegará un momento, si no se ataja, en que puede estallar con gran virulencia.

Sin ánimo de ser catastrofistas, ese momento puede estar cerca. La realidad es que mientras España se prepara para unas elecciones que abrirán al fin la puerta de la democracia, caminamos a ritmo acelerado hacia el millón de parados. Aunque esa cifra se ha utilizado repetidamente con cierta ligereza, lo cierto es que fuentes bastantes conservadoras estiman que no acabará 1977 sin que la hayamos alcanzado. Y no «s previsible que los mecanismos reactivadores se pongan rápidamente en marcha. Los empresarios no se deciden a invertir, por razones económicas y políticas, y sin nuevas inversiones no se crean puestos de trabajo. Pero aun suponiendo que la coyuntura cambie pronto, el problema del paro aún coleará lo suyo, ya que mientras el desempleo se plantea a una gran velocidad, la resolución de las inversiones es lenta, ya que los proyectos inversores necesitan una maduración que requiere tiempo y trámites.

Hay además otra cosa. España, Junto al paro coyuntura! provocado en parte por ¡a crisis económica, adolece fundamentalmente de un paro estructural. Hay provincias que no dan para más con sus actuales estructuras. Tienen un cupo de puestos de trabajo cubiertos, y todo aquel que va llegando a edad activa no encuentra donde colocarse y en esta situación o emigra o se queda de brazos cruzados. Eso en un momento, además, en que los emigrantes vuelven. Porque si hasta la década de los setenta no se hablaba en España de paro, ya que aparentemente vivíamos en una situación de pleno empleo, se olvidaba con demasiada frecuencia que nuestras altísimas cotas de emigración encubrían ese paro.

Lo que está claro es que si no hay cambios en las estructuras vigentes seguirá habiendo paro, que una política de parches no podrá remediar. En todas las medidas económicas que se han dotado en los dos últimos años se contempla el problema del desempleo, y para paliarlo se destinan una serie de millones a subsidios, y se decreta la construcción de viviendas sociales. El recurso, aunque tenga su eficacia, se agota, y habrá que inventar otros. Además, a pesar de todas las viviendas sociales en marcha, la construcción sigue siendo el sector con más parados, y las constructoras, las empresas con más dificultades.

LA SITUACIÓN ACTUAL CON CIFRAS OFICIALES

Hay dos organismos oficiales que elaboran las cifras de desempleo y que difieren bastante en sus resultados. Se trata del Ministerio de Trabajo y del Instituto Nacional de Estadística. El Ministerio de Trabajo es el más conservador y no recoge todos los parados, ya que prácticamente sólo se consideran aquellos trabajadores que han estado dados de alta en la Seguridad Social y se encuentran sin colocación, y los que no habiendo traba-Jado nunca van a las oficinas de empleo. Esa es la cifra de paro registrado. Da otra también de paro estima 3o, que, según los expertos, se queda asimismo corta.

Las cifras más recientes del Ministerio corresponden al 16 d« enero de este año, fecha en la que había 463.759 personas en paro (registrado) y se estimaban 565.003. Por sectores, en agricultura se registraron 24.117 y se estimaban 48.949; en industria había registrados 129.932 y se estimaban 157.118; en construcción se contabilizaban 188.330 y se estimaban 217.618; en servicios, 94.971 y 107.768, registrado y estimado, respectivamente, y por último, sin empleo anterior se contabilizaban 26.109 y se estimaban 33.550.

Respecto a la población activa, y al acabar diciembre de 1976, los servicios del Ministerio cifraban en un 3,36 por 100 la población en paro registrada y en un 4,16 la estimada. El tirón experimentado a lo largo del año queda patente al comparar con las cifras de diciembre de 1975, en que se registraba´ un 2.27 por 100 de parados y se estimaban éstos en el 2,82 por 100. Los porcentajes correspondientes al sector industrial, también al finalizar 1976, eran del 3,45 por 100 paro registrado y 4,25 paro estimado; en la construcción, del 13 por 100 y del 15,13 por 100, registrado y estimado, respectivamente, y para los servicios se registra el 2,16 por 100 y se estima el 2,51 por 100.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA DEL PARO

Siguiendo con los datos del Departamento de Trabajo, hay una clasificación por provincias, cuyo índice de desempleo es superior al de la media nacional. Estas son-. Barcelona, Madrid, Málaga, Sevilla, Cádiz, Granada, Alicante, Córdoba, Valencia, Oviedo, Badajoz, Baleares, La Coruña y Las Palmas.

En conjunto, todas ellas suman 308.624 parados, de los 447.391 registrados en toda España a final de año. Es decir, las 14 provincias absorben el 67,50 por 100 del desempleo total del país.

Hay provincias especialmente «castigadas» que registran fuerte desempleo en los cuatro sectores considerados, como son: Sevilla, Cádiz, Granada, Córdoba y La Coruña. El dato de que cuatro de estas cinco provincias sean andaluzas es revelador en cuanto a que existe una geografía del paro, perfectamente delimitada en el sur de España. Teniendo en cuenta el paro estimado, a ésta se unirían Málaga y Alicante.

Es significativo traer aquí también los datos del Instituto Nacional de Estadística, aunque los últimos hechos públicos corresponden a junio de 1976, en que las diez provincias con más parados son, por este orden: Cádiz, con el 15 por 100 de su población activa: Sevilla, con el 12 por 100; Huelva, con el 10,7; Málaga, con el 10,4; Las Palmas, con el 10,2; Granada, con el 10; Córdoba, con el 8,9; Jaén, con el 7,6; Badajoz, con el 7,4, y Santa Cruz de Tenerife, con el 7 por 100. Los datos reflejan la situación de subdesarrollo de la mitad sur de España —Andalucía, Cananas y Extremadura—, en la que los mayores porcentajes de paro no responden tanto a la situación coyuntural de la economía, sino a unas deficiencias estructurales muy serias, de las cuales el paro, ahora como antes, fue la emigración, es un resultado lógico y natural mientras estos no se corrijan.

LOS DATOS DEL I. N. E,

El instituto Nacional de Estadística, en su encuesta de la población activa del segundo trimestre de 1976, última que ha salido a la luz, daba ya una cifra total de parados de 622.500 más 107.200 temporeros sin trabajo. Esto para una población activa de 13,2 millones de personas, y una población total de 35,5 millones. Según el Instituto, en esa fecha estaban parados el 4,58 por 100 de la población activa, y un 0,80 eran temporeros sin trabajo.

El Instituto está a punto de sacar el avance del tercer trimestre, y muy poco tiempo después aparecerá el del último trimestre de 1976. El retraso que se ha producido ahora se debe a una ampliación de los datos que figuraban en las encuestas, por lo que a partir de ahora los estudios de población serán más completos y más matizados. Se estima que en el resto del año el paro sobre la cifra dada en junio habría crecido un 10 por 100, por lo que el número de desempleados a final de año podría estar en tomo a las 700.000 personas.

LO QUE CUESTA EL PARO

El instituto Nacional de Previsión paga una cantidad a los trabajadores que no tienen trabajo, en concepto de protección por desempleo. Pero averiguar cuánto nos cuesta el desempleo es bastante difícil. Respecto a 1976 las cifras aún no están elaboradas y tardarán en estarlo. Lo que cobran los trabajadores no es igual para todos, sino que depende de la base reguladora de cotización a la Seguridad Social, y como esto se aleja bastante del salario real, lo percibido también. Por término medio, según se nos ha informado, un trabajador viene a cobrar unas 12.500 ó 13.000 pesetas al mes. Los hay que cobran bastante más y bastante menos, pues también depende si se trata de paro total o parcial. El subsidio se concede en principio por seis meses, prorrogables por otros seis, y en casos especiales, otros seis más.

Teniendo en cuenta que en noviembre de 1976 había 252.133 trabajadores acogidos al seguro de desempleo (de ellos 243.676, en paro total, y 8.457, en paro parcial), se puede calcular que a un promedio de 12.500 pesetas, en diciembre se pagaron por este concepto aproximada mente 3.150 millones de pesetas. A lo largo del año esa cifra, siempre en términos aproximados, pudo superar los 37.000 millones de pesetas.

Hay que hacer constar, al hablar del seguro de desempleo, que se da un buen porcentaje de fraudes, pese a las inspecciones que se realizan para evitarlo. Por un lado, está la picaresca de las empresas, que en lugar de hacer frente a sus responsabilidades, echan a los obreros para tenerles acogidos al seguro, y por otro, los propios trabajadores, que prefieren ese sueldo y unas chapuzas que hacen por ahí, a buscar un trabajo, junto a los casos más descarados en que se cobra el subsidio a la vez que se trabaja.

Los casos de fraude que se descubren suponen multas para las empresas, y la pérdida del seguro para el trabajador.

 

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