Autor: Morillo, J. M.. 
 Elecciones 77. Los partidos frente al fantasma del paro. 
 El problema es gravísimo     
 
 Pueblo.    31/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 27. 

LOS partidos frente al fantasma del paro

EL PROBLEMA

SOLUCIONES: Casi todos inciden en una política de inversiones que potencie el consumo de bienes sociales y refuerce el seguro de desempleo

LOS datos .oficiosos señalan que el coste de la vida ha, experimentado un alza del 7,62 por 100 durante el primer trimestre. Esto significa que nuestra economía puede acabar el año con cotas de inflación cercanas al 30 por 100. Expertos que militan en partidos tan alojados entre sí dentro del arco ideológico, como pueden ser Fuentes Quintana y Ramón Tamames, opinaron hace tiempo que este país no podría llegar a fin de año sin un plan eficaz de reforma. Tamames lo dijo hace diez metes, y sus palabras podrían interpretarse sin miedo a desvirtuar sus intenciones en el sentido de que el paréntesis que marca la transición política que vive al pa se cierra el 16 de junio.

Todos los partidos son conscientes de la gravedad de la crisis; todos dedican grandes espacios en aus publicaciones y suben a sus expertos a las más diversas tribunas para que expliquen las alternativas que sus grupos proponen. Pero desde que se abrió el paréntesis, desde que se inició la dialéctica, plasmada en los dos proyectos políticos de derecha e izquierda, para entendernos, barajados durante los últimos tres años, nadie tiene capacidad para aplicar un pian económico por sí solo.

LES predicciones indican que la coalición que encabeza «1 señor Suárez será, al menos, la más potente minoría dentro del futuro Congreso. Es significativo que la Unión del Centro Democrático no haya presentado su programa a corto plazo nauta al pasado día 35.

• LA GRAN CUESTIÓN.—Unión del Centro Democrático estima como líneas prioritarias la estabilidad de los precios, el loga» del equilibrio, financio», política de empleo, reclamo de pagos, política energética, política, agraria y racionalización del sistema económico. Objetivos que efectivamente están en la mente de todos. Pero la cuestión sigue siendo la siguiente: «Para salir de la crisis es necesario que ese Gobierno de amplia base empiece a trabajar Inmediatamente en la elaboración de un plan de saneamiento, para el que no hay otra alternativa que invitar a los dirigentes comunistas en una comisión de redacción a dicho plan». Son palabras de Alvarez de Miranda, líder del Partido Demócrata Cristiano (P. D. C.), integrado en la Unión del Centro. Son, seguramente, palabras que otros líderes, como, por poner un ejemplo, Fernández Ordóñez, rubricarían.

Nadie, ni a la derecha, ni a la izquierda, ignora que es necesario restablecer a corto plazo la confianza del capital y de los demás agentes de la producción.

En este marco hay que abordarlos diversos seminarios y coloquios que se han venido realizando después de la legalización de las fuerzas de izquierda.

MESA REDONDA EN EL MINISTERIO DE COMERCIO. — Una de las iniciativas más serías que se han producido en este sentido y que por partir de funcionarlos de la Administración reviste especial interés en estos momentos, fue la mesa redonda de la revista «Información Comercial Española», dependiente del Servicio de Estudios del Ministerio de Comercio, montó el pasado 20 de mayo.

El cuestionario abarcó di-versos temas. La crisis económica es un todo, y sólo desde el punto de vista del análisis es posible hablar, parcelando el coloquio en renglones, de la política de empleo y sus consecuencias, de la instrumentalización de un seguro de desempleo eficaz; de la política antiinflacionista con referencias concretas al control de precios, política de rentas, consideraciones en torno a la política salarial y en concreto .al llamado «pacto social»; sector exterior y medidas a corto plazo sobre reforma fiscal, reordenación del sistema financiero y suelo urbano y especulación inmobiliaria.

La transcripción del coloquio ocupa más de 40 folios de apretada tipografía. Quizá los apartados mas polémicos, los más interesantes de cara a «después del 16 de junio» sean los que se dedican a la política de empleo y a la política salarial, incluidas las referencias al «pacto social».

EL FANTASMA DEL DESEMPLEO. — Refiriéndose a la dificultad de contestar por separado el cuestionario y enmarcado en el contexto de que lo que se pedía eran medidas a coito plazo, conviene reproducir la opinión que en el coloquio expuso el representante del P. C. E., opinión que algunos partidos presentes también explicitaron en otras ocasiones: «...En estos momentos se está exigiendo a los partidos políticos unos programas tan concretos como si ya estuvieran en el Gobierno y no se piensa que el Gobierno, desde hace muchos años, no desde hace dieciocho meses, ha abdicado de hacer una política económica con calendarios y plazos anunciados a todo el país.»

Alianza Popular achaca la alta tasa de paro. 790.000 personas, según la encuesta de población activa, a la desastrosa política económica mantenida durante los últimos dieciocho meses. Para A, P., el paro en nuestra sociedad ha pasado de ser coyuntural a tener carácter estructural. «Alianza propone como objetivo inmediato reducir la tasa de desempleo al 3 ó 3,5 por 100.» Concibe el seguro de desempleo como Una transferencia de recursos que la sociedad hace a aquellos que pasan por esta situación, pero matiza que hay que evitar que se llegue a la «peregrina situación de personas que estén colocadas en la oficina de desempleo».

En cuanto a la libertad de contratación y despido, A. P. no defiende la total libertad de despido, pero si «es partidaria de flexibilizar las leyes actuales». No hay referencias a las recientes disposiciones sobre el tema, que fueron contestadas por todos loa sindicatos.

• La Federación Demócrata Cristiana caracteriza el problema del paro como una más de las consecuencias «de los errores acumulados a lo largo de una quincena de años». No cree que el problema pueda abordarse en exclusiva con medidas a corto plazo, por. que cualquier solución se ve limitada por la existencia de otros males: inflación y balanza de pagos. Dicho lo anterior, la F. D. C. distingue entre las medidas para disminuir el volumen del paro, que es un problema económico, de las medidas para paliar el problema humano del parado, que es un problema social. Por último, enfoca el tema de la contratación y el despido como problema político.

Como primera medida para remediar el paro, F. D. C. propone un plan urgente de inversión selectiva que genere puestos de trabajo cuya creación no necesite un alto volumen de inversión; Ejemplo: viviendas, enseñanza y, en general, equipamientos sociales prioritarios. ¿Quién invertiría? F. D. C. contesta que el sector público, en primer término, pero advirtiendo que el déficit presupuestario que ello generaría no debería agravar otros problemas de la economía, que, como pescadilla que se muerde la cola, volverían a revertir sobre el desempleo.

La Federación estima que «el seguro de paro debe abarcar a todo aquel que involuntariamente carece de empleo; debe ser suficiente es decir, incluir la remuneración media, pluses incluidos, y debe extenderse por todo el tiempo necesario, mientras que de un modo involuntario el trabajador no pueda ejercer su profesión. Entiende que el seguro debe ser controlado, y sancionado el fraude que se produzca y que en la situación actual la financiación del mismo con las característica • señaladas sólo puede hacerse a través de una emisión de deuda pública indexada y mediante el aumento de la recaudación fiscal.

Después de señalar que la F. D. C. no es partidaria de aumentar las cuotas patronales o de trabajadores de la Seguridad Social, sus expertos afirmaron «motivaciones sociales nos obligan, en el estado actual de las relaciones de poder entre empresarios y trabajadores, a rechazar el despido libre, a pedir garantías sobre los despidos encubiertos y a exigir un fuerte control sindical en aquellos casos que la ley establece la posibilidad de despido».

« LA UNION DEL CENTRO DEMOCRÁTICO centra su programa a corto en una reducción del ritmo de inflación —su programa electoral fija como meta conseguir al cabo de un año dejar en la mitad los actuales ritmos de aumentos de precios— para lograr una reactivación de la inversión qué permita crear nuevos puestos de trabajo. U. C. D. es partidaria de la libertad de despido, «regulada y con las adecuadas salvaguardias». Ello, tan pronto como acabada la etapa de saneamiento, se puede pensar en la reactivación económica. Entre tanto, y de cara al problema del desempleo, se muestran partidarios de aumentar él periodo de prueba en las empresas para crear un incentivo a corto plazo, que llevase a la contratación de nuevos trabajadores, y la utilización del gasto público para crear nuevos puestos de trabajo, sin caer en el peligro del desequilibrio financiero" del sector público. Las inversiones irían dirigidas, fundamentalmente, a sectores y regiones reprimidas.

Centro Democrático expuso en el coloquio la necesidad de ampliar el seguro de desempleo a los trabajadores agrícolas por, cuenta ajena y a los con tratados administrativos. así como endurecer los dontridas y sanciones, dirigidos emotividad, que posibilitaría automáticamente una; liberación de recursos financieros. También creen ´ que hay que aumentar la participación estatal en la Seguridad Social.

En cuanto al mercado dé contratación de la fuerza de trabajo, el P. C. E. piensa que el despido libre no debe ser considerado mientras no existan unos sindicatos fuertes y libres y el reconocimiento efectivo del derecho de huelga, según los estándares de la O. I. T.

• EL PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL

estima que el tema del paro, como otros que se plantearon a lo largo del coloquio, debe ser contemplado por los socialistas no sólo como unas medidas a´ corto plazo, sino como tareas a corto plazo: que de ben cambiar las estructuras capitalista ha conseguido-´ convertir 1a maldición bi-blica del trabajo en un privilegio, el de encontrar trabajo.»

Para el P.S.O.E., la política seguida en los últimos meses no ha favorecido precisamente la resolución del problema del paro, pero el problema viene de muchos lustros atrás, no de dieciocho meses, lo que sucede, dijeron, es que sólo ahora se conoce mejor la gravedad del tema, que antes se ocultaba con métodos autocríticos.

´

El problema a corto plazo es, pues, de inversiones y de inversiones dirigidas a sectores donde se use el trabajo intensivo, es decir, como señalaron anteriormente la Federación Demócrata Cristiana y el Partido Comunista de España, a equipamientos colectivos. ¿Quién invierte? el Partí, do Socialista Obrero Español cree también que las inversiones deben ser en su mayoría públicas, previa una reforma fiscal. A ello hay que añadir una serie de estímulos indirectos, que podrían ser la sustitución de importaciones y 1» reducción de la jornada laboral, penalizando indirectamente las horas extras a través de su cotización en Seguridad Social, jubilaciones voluntarias a los sesenta años; todo ello relacionado con la reforma de la Seguridad Social. La Seguridad Social, afirmaron´ los socialistas, debe pasar paulatinamente en parte a cargo de los ´presupuestos generales del Estado, pero, puntualizaron, sólo defenderíamos esto si los presupuesto se financiaran de forma más justa, justicia que hace inviable la actual, estructura impositiva. Finalmente, él P. S. O. E. se opone a la libertad de des-oído en las circunstancias actuales. Estar por la libertad de despido es estar por la ley de la selva.»

José María MORILLO

c}r7tM*>

prioritariamente a los patrones que no dan de alta en la Seguridad Social a sus nuevos trabajadores. No son partidarios de ampliar el seguro a aquellos que buscan su primer empleo. En cuanto a la financiación de la Seguridad Social, creen que debe hacerse sobre la base del impuesto del valor añadido y, entre tanto, se pronuncian por la congelación los tipos de cotización actuales.

En el coloquio, U. C. D. matizó que, aunque son partidarios del despido libre, no lo creen aconsejable en estos momentos, porque la práctica libertad de despido en que se encuentran muchas empresas agravaría en proporciones enormes el problema del desempleo.

terio de Comercio— tiene, un programa económico electoral que, obviamente, no es un programa de Gobierno, pero .que recoge una serie de condiciones para la resolución de la crisis económica. «La segunda de ellas es la defensa del poder adquisitivo de los trabajadores, la expansión del consumo popular, junto con un programa de inversión selectiva.» La lucha contra el paro, instrumentalizada a corto plazo, debe atender fundamentalmente a potenciar la satisfacción de las necesidades colectivas, o sea, todo tipo de equipamientos sociales (vivienda, sanidad, enseñanza y calidad de vida).

En cuanto al seguro de desempleo, el P. C. E. se mostró de acuerdo con el documento que en su día suscribieron los sindicatos democráticos y resaltó como puntos más importantes que el seguro de desempleo se extienda a todos los trabajadores en paro, especialmente a los agrícolas, que actualmente no disfrutan de él; a los que buscan su primer empleo y a aquellos que no gozan de ningún tipo de percepción por este concepto.

El P.C.E. piensa que no hay mejor control de un seguro de paro que el que pueden ejercer unos sindicatos fuertes, además de la participación de otros grupos interesados. En cuanto a la financiación del desempleo, los expertos comunistas reconducen la cuestión a la más global de la financiación de la Seguridad Social, uno de los principales estrangulara ientos. añadieron, de toda la economía del "país. Creen que es urgente la reforma Financiera de la Seguridad Social. coordina-la con una reforma fiscal, jue además de terminar con corruptelas. irracionalidad gastos inútiles, podrían producir inmediatamente mejoras en la "pro

 

< Volver