Conflictividad laboral durante 1976. 
 Sólo el 42, 3 por ciento, por motivos laborales     
 
 El Alcázar.    18/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Conflictivídad laboral durante 1976

SOLO EL 42,3 POR CIENTO, POR MOTIVOS LABORALES

MADRID {EUROPA PRESS). -Tan solo el 42,33 por ciento de los conflictos laborales que se han producido en el pasado año 1976, respondió a estrictas causas laborales, según un informe elaborado por el secretario de asuntos sociales de la organización sindical, en el que se analizan y comparan las cifras derivadas de la conflictividad durante los últimos cinco años.

El número de alteraciones laborales registradas durante el pasado año es de 1568. El número de trabajadores directamente implicados en los conflictos habidos fue de 3.638.952 aun cuando hay que tener en cuenta que esta cifra duplica en algunos casos a trabajadores que han participado en 2 conflictos y que el número de horas de trabajo perdidas ascendió a 110.016.240. En cuanto al valor de las remuneraciones dejadas de percibir por los trabajadores, por estas causas, se elevan a 8.286.000.000 pesetas.

CAUSAS DE LA CONFLICTIVÍDAD

Para lograr una ajustada comprensión de estas cifras y reducir a sus justos términos las mismas, hay que tener en cuenta que gran parte de los conflictos registrados en el mundo del trabajo durante el pasado año, han sido motivados por causas absolutamente extralaborales, circunstancia que no se había producido en los años anteriores en cifras apreciables, estos conflictos de tipo no estrictamente laboral en sus motivaciones, han afectado a 73.892 empresas, cuyas plantillas representan un volumen de 2.705.620 trabajadores, de los que 2.307.994 resultaron implicados en los conflictos. La importancia de este tipo de motivaciones en la conflictividad laboral queda patente si tenemos en cuenta que frente a la cifra de trabajadores que han participado en los conflictos por causas extralaborales, solamente 1.330.958 trabajadores han participado en conflictos por causas estrictamente laborales lo que supone que conflictividad puramente laboral fue de un 42,33 por ciento del total, según las citadas fuentes sindicales.

Entre las causas estrictamente laborales, hay que citar primeramente dos: el incremento imparable del coste de la vida y las limitaciones impuestas a la negociación colectiva, causas ambas que confluyeron .concretamente al incremento de la conflictividad laboral. El.mayor impacto cinco meses del mismo, período que arrojó un crecimiento acumulado del índice de coste de vida del 11,72, con la consiguiente erosión en el valor de las rentas salariales, lo que provocó la aparición de gran número de conflictos, al pretender los trabajadores la modificación fuera de plazo de convenios vigentes, con el fin de corregir esta depreciación. Por otra parte las limitaciones impuestas a la contratación colectiva sindical, en momentos en que gran número de convenios estaban pendientes de renovación o revisión.

INSUFICIENCIA DEL DECRETO-LEY

Las alteraciones laborales producidas durante el año pasado también han dejado patente la insuficiencia del Decreto-Ley de 22 de mayo de 1975, sobre regulación de los conflictos colectivos de trabajo, tanto por su excesivo formalismo, como por su ¡nade cuación a la dinámica conflictiva y los despidos decididos al amparo del mismo sólo sirvieron para enconar los conflictos surgidos, añade el informe del secretario de asuntos sociales de la organización sindical.

En el citado informe se prevé que la conflictividad laboral no descenderá apreciablemente, al no parecer que vaya a detenerse ni la escalada del coste de vida —acaba de acordarse por la O.P.E.P. una nueva subida del precio del petróleo— y, consiguientemente, la pérdida del valor real de las rentas salariales, ni el crecimiento del desempleo. También se señala que la dinámica laboral precisa una nueva regulación en materias como los derechos de huelga y de reunión y una revisión de los mecanismos representativos de los trabajadores. Finalmente, resalta que, en orden a la disminución de la conflictividad, es necesaria una política social eficaz que pusiese término a situaciones como la inestabilidad en el empleo e incluyese una política de rentas coherente, que contemplase la totalidad del país, para evitar diferencias salariales no justificadas, causa en muchas ocasiones de conflictos sectoriales importantes.

CONTRATACIÓN COLECTIVA

El gran número de conflictos derivados de la contratación colectiva de los últimos meses del pasado año puede calificarse de normal, teniendo en cuenta la cantidad de negociaciones de convenios colectivos llevada a cabo en empresas o sectores considerados generalmente muy conflictivos, según el estudio antes citado.

En este período, que comenzó a partir del 12 de octubre con la publicación del decreto sobre medidas económicas, aumentó la contratación, alcanzándose un gran número de acuerdos, por !o que, relativamente, descendieron las decisiones arbitrales obligatorias.

En su conjunto, con 1.830 convenios colectivos de trabajo tan-minados y 1.533 homologados ha sido 1976 el de mayor volumen de negociación colectiva dentro de los últimos cinco año». Estos convenios afectaron a 5.186.121 trabajadores, en los terminados, y a 3.727.195, en Tos homologados. En parecida proporción aumentaron las decisiones arbitrales obligatorias que fueron 297 para 1.468.962 trabajadores. Los conflictos;, derivados de relaciones laborales suman» 308.

Este mayor volumen de la negociación colectiva se debió a que, por las medidas que » limitaron en 1975, numeroso» convenios fueron prorrogados hasta 1976 y otros aplazaron sus deliberaciones, esperando te derogación de esas medidas, El mayor volumen de negociación también dio lugar al aumentare las decisiones arbitrales obligatorias, pero, en términos relativos, se observó que fueron afectados menos números de trabajadores; que alguno de los años anteriores.

Cabe señalar que durante ei año 1976, la contratación colectiva sufrió una. evolución favorable que vino dada por la distinta normativa que pudo ser aplicada y que influyó en el desarrollo de los acontecimientos sociales. Puede distinguirse en este sentido, tres etapas: desde primero de año al 20 de abril, con aplicación estricta de las medidas delimita-doras, y consecuente recesión en la negociación, lentitud en la homologación y gran número de conflictos colectivos. Del 20 de abril al 12 de octubre, en que las medidas delimitadoras se aplicaron con un criterio más flexible, lo que dio tugar a alguna reactivación en el ritmo de negociación y a alguna distensión en la conflictividad, aunque persistiera la lentitud en la homologación de convenios. Y por último, desde el 12 de octubre a final de año con mayor firma de convenios y tos resultados expuestos al comienzo.

 

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