Laboral. Hoy se cumplen cinco meses de huelga de celo. 
 Controladores: Último acto     
 
 Arriba.    13/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Hoy se cumplen cinco meses de huelga de celo

CONTROLADORES: ULTIMO ACTO

la huelga más larga no parece tener solución

Silencio administrativo y obstinación de los trabajadores como problema

MADRID. (De nuestra Redacción.) — Hoy se cumplen cinco meses desde que el 13 de agosto los controladores del tráfico aéreo del aeropuerto del Prat decidían declararse en huelga de celo», mientras no fueran atendidos sus reivindicaciones da tipo laboral y de tipo técnico, con especial hincapié en ia reformo de los equipos, peligro-tómenle anticuados. Un día más tarde, la huelgo sa iniciaba en Madrid, con to que las dos granáis zonas del tráfico aéreo español quedaban afectadas. En «as sucesivos la huelga se extendía por todos tos aeródromos nocionales, si bien los consecuencias del «celo» se notaban prácticamente sólo en las centrales de las tres «zonas» en que está dividido, a efectos del control, el espacio aéreo de España.. Desde entonces, con la do que la navegación aérea en nuestro país sea calificada a nivel de lamentable por los pilotos internacionaíes, y con neffé-tívos más bien duros por los nacionales, uno de los cuales explicaba en ARRIBA, al cumplir-se los cuatro meses de huelga, eéma había esperado en Glasgow ocho horas por el control español, o cómo había visto pasar un avión a pocos metros del suyo.

Todos con sus razones

Seria ya inútil a estas alturas hacer un resumen de ¡as razones de unos y otros para esta huelga, que en buena lógica ni Siquiera admite tal denominación, pues en líneas teóricas se reduce al cumplimiento exacto del deber, hasta el punto de que con el "celo» ¡a seguridad del Control se multiplica por diez. Problema aparte sería el analizar la última decisión de los controladores, hace poco más de un mes, de abandonar el control por rodar y pasar al llamado control convencional. De-tísfón que deja atónito a cual,-«i mayores retrasos por una parte, no mejora la seguridad, y... es Incomodíslia para los trabajadores, y también más dificultosa. Alguien puede perfectamente concluir que una cosa es una huelga de celo y otra poner trabas bastante más serias a -una labor grave y peligrosa, como puede ser esto vuelta al control convencional.

Sería inútil también hacer una cronología del conflicto, por cuanto, día a día. no podría observarse sino el silencio de unos y el «celo» de otros. Puede parecer triste, pero en cinco meses de huelga, los controlado-res sólo han obtenido un incrementó hasta el coeficiente solicitado —pero no en nómina, sino como recibo— y la incorporación de nuevos radares, algunos en tai estado, que hoy funcionan con las pantallas de los viejos. Puestos al habla con un amplio grupo de controladores de Madrid y Barcelona, sobra cuyos datos se ha realizado este Informe, se nos Informa de «chapuzas monstruosas» paró adaptar tos equipos, que en su mayoría. a cesar de ser nuevos. éon ya Insuficientes y anacrónico para el tráfico aéreo de nuestro país, y especialmente para el control de aeropuertos con un tráfico estacional que excede todas sus posibilidades, como son el de Palma de Mallorca, Gerona, Tenerife, etc.

Todo son obstáculos

Al margen de todo ello, a lo largo de los últimos cinco me. ses. los controladores se que. jen dé no haber encontrado sino obstáculos; entre ellos también los comentarios de Prensa, controladores, grupos sindicales, militares y notas oficiales, que han Inventado o exagerado, hasta el punto de hablar unas veces de militarización .total. otras del establecimiento de un control exclusivamente civil. también se habló de solución repentina del problema, de mitigación completa de los efectos de la huelga, de cursillos masivos en Norteamérica de suboficiales del Ministerio del Aire, y un largo etcétera que nada ha logrado para el beneficio de los trabajadores, ni para la comprensión pública de esta larguísima huelga.

A todo lo anteriormente dicho habrá que añadir estos días lo referente a presuntas listas negras, que tampoco dicen nada en favor del conflicto. Problema aparte es la prohibición tácita que tienen los controladores de hacer declaraciones o la Prensa. ¿A qué sirve esto medida?

Hacia (a huelga total

Llegados a este punto, en que la solución parece cada día mas ardua y lejana, los controlado-res -a pesar del reciente desmentido—-´ preparan (como había anticipado la revista «Opinión») la huelga total. Para ello. según han comunicado los controladores a ARRIBA, antes de quince días serán hechas públicas nuevas reivindicaciones. De momento, no hay nada decidido

sobre los cauces a utilizar, par cuanto la otrora muy activo «comisión negociadora», parees definitivamente olvidada. «Paro que se quiere uno comisión negociadora, aqui ya no queda nada que negociar», fue la opinión de algunos controladores.

En buena lógica, los controladores confían en una solución irnos pacífico» paro su situación, aunque dicen «No se llegará al sexto mes de celo, habrá huelga total.» Ni qué decir tiene que esta solución es in-viable. ya que supondría la paralización del espacio aéreo es-pañol, al no estar capacitados (tampoco tienen por qué estarlo, ya que su control es de otro tipo y más reducido) los controladores militares para llevar todo el peso del control español. A ello habría que sumar problemas de todo tipo conexos con ios aviones constreñidos a quedar en tierra, y entre ellos intereses económicos Importantísimos. No habrá que olvidar en este sentido que, frente a nuestra simpatía por los justos y matizados problemas de tipo salarial, laboral y técnico que tienen los controladores, no se puede dejar en saco roto los peligros que la huelga tiene para el relanzamiento turístico y para los problemas financieros de las compañías aéreas, y singularmente de nuestra compañía de bandera. Iberia, que por primera vez en su historial ha cerrado el ejercicio con números rojos.

¿Dónde estén las soluciones?

En e! estado actual del problema, nadie puede decir por dónde se puede llegar a una solución. Si la huelga total no arregla nado, y ta dé celo Ha demostrado su inoperancia, por parte de tos trabajadores, y tí por parto de la Administración la mejora efectuado en los equipos es aún Insuficiente, parece claro que el perjudicado sigue siendo el pasajero, y no deja de ser extraño que una «empresa» de este´ tipo pueda mantener uno huelga a lo larga y ancho de cinco meses.

Desde algunos sectores se apuntó la posibilidad de la creación de un MInisterio de Transportes, y desde otros la militarización del servicio, solución que no parece viable," ya que el único país que la llevo a cobo; llalla, tiene un espacio aéreo más «famoso» que el nuestro. Los demás países europeos se han centrado en fórmulas mixtas, y con frecuencia los conflictos son parecidos a los españoles, aunque definitivamente menos duraderos. En tai sentido- se puede recordar !o huelga de celo de los controladores civiles franceses en el 74, que. causó el choque de dos aviones de Iberia y Spantax, con sus trágicas consecuencias

Actualmente también en Inqlaterra se llevan a cabo —rizando el rizo— «huelgas de celo-salvajes» (es decir los controladores paran sin previo aviso un día o !a semana) De todas formas, en honor a lo verdad, en Inglaterra la profesión esto bastante mejor que aquí. Dentro de Europa, so. lo los controladores. italianos (militares) tienen sueldos inferiores, aunque sus condiciones de trabajo y equipo técnico son superiores.

 

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