Autor: Mellado Fernández, Miguel Ángel. 
 Don Luis Mombiedro de la Torre se defiende, atacando. 
 Exijo una reparación pública de quien corresponda     
 
 Ya.    17/12/1977.  Página: 25. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

17-XII-77

ECONOMÍA

Pág. 25 - YA

DON LUIS MOMBIEDRO DE LA TORRE SE DEFIENDE, ATACANDO

"EXIJO UNA REPARACIÓN PUBLICA DE QUIEN CORRESPONDA"

"Lo que no me gustaría es que pagaran los "sargentos" por los "generales" * "De los encargados en la

actualidad de la agricultura en España, prefiero no hablar. Mis palabras no

resultarían demasiado halagadoras"

"Si fuera un imbécil o un sinvergüenza, la jugada les habría salido bien, pero da la casualidad de que no

soy ni una cosa ni la otra", comienza declarandonos don Luis Mombiedro de la Torre, cuyo nombre, junto

al de otras personas relacionadas estrechamente con el antiguo sindicato vertical, se ha visto implicado en

un informe que, en un principio, apareció supuestamente elaborado por el Ministerio de Agricultura, y

hoy se desconoce con certeza su procedencia, en el que se les acusa de malversación de fondos y de abuso

de poder. El señor Mombiedro de la Torre fue nombrado presidente de la Hermandad Sindical Nacional

de Labradores y Ganaderos en 1965, cargo que dejó de ocupar por la orden firmada por el entonces

ministro de Relaciones Sindicales, don Enrique de la Mata, el 27 de junio de 1977.

"El porqué" de esta campaña de calumnias...

- ¿A qué jugada se refiere?

- A una jugada sucia y deshonesta, a través de la que pretenden ocultar el fracaso de sus gestiones al

frente de los importantes cargos administrativos que desempeñan. Antes de continuar la entrevista quiero

dejar bien claro que todo lo que diga son suposiciones, sin base sobre las que apoyarme, de momento;

aunque, eso sí, creo que no equivocadas. Según mis averiguaciones, este calumnioso informe fue

entregado a un grupo de periodistas por Luis Vicenta Moro, director del Instituto de Relaciones Agrarias,

y Eugenio Nadal, asesor persona] del ministro de Agricultura. ¿Qué por qué han comenzado esta campaña

de calumnias? Como le decía más arriba, supongo que todo se explica partiendo del fracaso, hasta el

momento, del Ministerio de Agricultura en diversos frentes de actuación, y pretenden, por medio de estos

ataques a quienes, como ellos dicen, formamos parte del "bunker", soslayar y quitarle importancia al

fracaso de sus gestiones. Por ejemplo, el Ministerio de Agricultura no ha cumplido sus obligaciones con

los funcionarios de las hermandades, quienes recibieron un telegrama anunciándoseles que pasaban a ser

funcionarios públicos y percibirían sus haberes a través del Ministerio de Agricultura, con el que

quedaban vinculados. Que yo sepa, no soy culpable lo más mínimo de que siete mil modestos,

funcionarios lleven sin cobrar desde que dejé de ocupar la presidencia de la Hermandad de Labradores.

Tampoco ha cumplido la orden por la que quedaba dispuesto que antes del treinta y uno de diciembre

debían efectuarse las e1ecciones para ocupar los cargos de las cámaras agrarias. Pienso incluso que la

aparición de este informe encaja perfectamente con el deseo de hechar carnaza ante la defensa que el

señor Martínez de Genique tenía que hacer en las Cortes del presupuesto para el próximo año, y así

aparecer con cara de "progres", atacándonos a nosotros, al "bunker", para buscar la simpatía de la

oposición.

- Señor Mombiedro, el Ministerio de Agricultura ha declarado a YA no haber elaborado tal informe.

¿Cómo puede pretender querellarse contra él e incluso, como usted llegó a decir, contra el mismo

presidente del Gobierno?

- No sé si el Ministerio ha elaborado o no ese calumnioso informe, ni tampoco sé contra quién tendré que

querellarme; esto me lo dirá mi abogado (el catedrático de Derecho Penal en la Autónoma). Lo que sí le

puedo asegurar es que alguien ha de pagar por esta sarta de mentiras. Suponiendo que no haya sido el

Ministerio de Agricultura, con su silencio queda implicado. Exijo una reparación pública de quien

corresponda. Si, como creo saber, el informe procede del director del Instituto de Relaciones Agrarias,

señor Moro, que en otro tiempo estuvo bajo mis órdenes directas como delegado de

Sindicatos en Cuenca, por justicia tendrá que abrírsele un expediente de oficio.

- Por sus palabras creo ver que ha bajado un escalón a la hora de querellarse Suárez queda descartado, ¿no

es así?

- No importa sí he bajado o no de escalones; lo que no me gustaría es que pagaran los sargentos en vez de

los generales. Claro que si el Gobierno, con todos sus medios de poder, como los órganos de difusión, se

lo propone, terminarían por derrotarme. Sería una muestra de la validez de la democracia existente en

España.

- Don Luis, con sinceridad, ¿cuántos cargos ha llegado a ocupar a la vez? ¿Cinco, diez...?

- No; qué va: muchos más. Calculo que habré llegado a desempeñar del orden de los cincuenta o sesenta

cargos a la vez. De verdad, no se ría, es cierto. Pero casi todos ellos sin remuneración alguna. Y esto, que

puede parecer mentira, puedo probarlo. Quiero proponer, además, una cosa: revisar todo lo de todos.

Algunos, hoy respetables demócratas, se verían en una situación muy incómoda.

- Usted ha llegado a declarar que se está traicionando al campo. ¿Qué opina de la actual política

gubernamental agraria?

- Primeramente, pienso que el Gobierno que preside Suárez está realizando una política timorata en varios

frentes, perjudicando en gran medida al campo. De los actuales encargados de la agricultura en España

prefiero no hablar. Creo que mis palabras no resultarían demasiado halagadoras. En el pacto de la

Moncloa, en el que ha quedado delimitado el marco de la política agraria del Gobierno y la oposición, se

han puesto de acuerdo para dar al campo menos de lo que tampoco cumplió el III Plan de Desarrollo,

cuyas claves eran dos: elevar las rentas del sector agrario hasta alcanzar un equilibrio con otros sectores y

equilibrar la balanza del sector agrario. En el pacto no se han atrevido a recoger el primer punto. Y ahora,

en lugar de destinarse el 13,5 por 100 del presupuesto del Estado, se destina menos de la mitad.

Miguel Ángel MELLADO

 

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