Autor: Ramírez, Pedro J.. 
   La serenidad la puso el Rey     
 
 ABC.    08/01/1978.  Página: 6-7. Páginas: 2. Párrafos: 26. 

ABC. DOMINGO, 8 DE ENERO DE 1978. PAG. 8

LA SERENIDAD LA PUSO EL REY

El Rey pidió anteayer al Ejército comprensión, serenidad y confianza. De todo ello hubo, en generosas

dosis, en su propio discurso. Especialmente serenidad. El parlamento del Rey tuvo la virtud de

diseccionar la problemática actual de las Fuerzas Armadas, elevando recientes polémicas al plano del

interés general, del Interés de la Patria, propio de su alta magistratura. Obsérvese si no el riguroso y

completísimo tratamiento en tres tiempos del binomio disciplina-sanciones.

Primera, afirmación del Rey. aceptando las connotaciones Inmediatas del tema: •Sancionad, cuando sea

indispensable, con esa serenidad que venís demostrando.» Se-gunda afirmación, separada de la anterior

por una simple pausa: «En la unidad in-disoluble de las Fuerzas Armadas, el casti-go ha de sentirse como

si lo aplicáramos en nuestra propia carne.» Tercera afirma-ción. repescando el tema un párrafo más

adelante como quien no quiere dejarse nada en el tintero: «La disciplina ha de apoyar-le, más que en el

castigo, en la convicción del que obedece y en el prestigio y la razón del que manda.»

¿Cuál de estas tres definiciones debe to-marse en cuenta a la hora de examinar los todavía vivos rescoldos

de los ceses del ge-neral Prieto —flaco servicio, por cierto, el que le han hecho sus ex compañeros de la

División, Azul, ofreciéndole un homenaje en un tono que quienes lo han tratado no re-conocen como

suyo— y del teniente coronel Berriocanal, por citar sólo los casos más recientes? Pues las tres, de forma

comple-mentarla y equivalente. El magisterio del «Rey de todos los españoles» ha tenido, una vez más,

ese Inapreciable valor totalizador que le es propio.

D GUTIERREZ MELLADO, LA

TRANSPARENCIA COMO ANHELO

Dos de las ideas claves del discurso del teniente general Gutiérrez Mellado me so-naron, conocidas en su

exposición, casi pa-labra por palabra. Me refiero a su enérgica defensa de la unidad de España y a su ad-

vertencia de que el Ejército no perderá, los nervios por mucho que el terrorismo trate de apretarle las

clavijas. Hace apenas tres semanas que, tal vez con más detalle, pero básicamente en los mismos

términos, nos hablaba de ambos temas a un grupo de periodistas en el marco Informal de una felicitación

navideña con canapés, vino y champán. Son, desde luego, dos de las vér-tebras más firmes en la espina

dorsal del militar de carrera y el «político malgré luí» que es el teniente general Gutiérrez Me-llado.

Una ternera Idea también quedó muy clara a lo largo de aquella recepción en el Instituto de

Investigaciones Agronómicas: la transparencia Informativa como anhelo máximo del ministro de

Defensa. Transpa-rencia informativa de puertas afuera, tal y como ya Tiene resultando de la actividad de

la Oficina de Información de las Fuer-tas Armadas, dirigida por ese profesional competente y cordial que

es el coronel Gon-zález Suso. Pero también transparencia In-formativa de puertas adentro, siempre a

través de la cadena de mando, con Inicia-tivas como esas circulares del Ministerio de Defensa, que de

cuando en cuando lle-gan a las distintas unidades.

La última de ellas ha hecho referencia a las previsiones sobre aumentos salariales ; para 1978 y no podía

ser mas oportuna. ; Los militares —especialmente los suboficia-les Jóvenes cuyo poder adquisitivo está

en-tre las capas mas bajas de la población ! laboral— son tremendamente sensibles an-te el tema y,

efectivamente, habían circula-do durante las últimas semanas «rumores sin fundamento» y «cuadros con

cifras hi-potéticas ajenas a la realidad.»

P VEGA RODRÍGUEZ, INIEST A CANO Y LISTER

Con serenidad —la serenidad Que an-teayer ha sabido dar el Rey—. comprensión y confianza es

indudable que las tensiones que actualmente existen en el seno de las Fuerzas Armadas —tan naturales

como in-negables— tenderán a disminuir a todos los niveles si la vida democrática del país se estabiliza

durante los próximos meses. Es muy Importante, por ejemplo, que haya sido precisamente Vega

Rodríguez —varias veces señalado como Idóneo para altas fun-dones de Gobierno— quien haya adverti-

do que la única autoridad militar faculta-da nara emitir opiniones políticas es el mi-nistro de Defensa.

El Jefe -del Estado Mayor del Ejército protagonizó, por otra parte, el gesto de la semana al mencionar de

forma elogiosa en su discurso a los generales Lister y Modes-to. Dos talentos naturales tal vez no plena-

mente aprovechados por falta de otra for-mación que la del propio campo de batalla, vino a decir. La

validez de esas palabras la demuestra el hecho de qué hayan servi-do para que Incluso alguien, tan de

espaldas a la realidad histórica y social del país co-como es Enrique Líster, recordara, en el transcurso del

Congreso de su fantasmal P.S.O.E., que las trincheras están cerra-das y bien cerradas y que el respeto

siem-pre ha sido posible entre adversarlos.

Si una inmensa mayoría de los españoles hemos celebrado el ejemplo de convivencia civilizada ofrecido

el miércoles por Fer-nández de la Mora y Tierno Galván, ¿por qué han de estarles vedadas a los militares

tales muestras de simple racionalidad, de humanismo en el más expreso sentido del término? Y el

«hacerse de cruces» del te-niente general Iniesta Cano no puede quedar sin su correspondiente posdata

con fecha de hoy: dentro de cuatro meses y cinco días dejará de ser militar en activo, pa-sando a la

reserva tras una dilatada y bri-llante trayectoria profesional. .

D «REPARTO DE PAPELES» EN LA EJECUTIVA DEL P.S.O.E.

La Pascua Militar ha servido también de coartada a unas Importantes declaraciones del presidente de la

Comisión de Defensa

LA FRASf DE LA SEMANA

Teniente general Vega Rodríguez:

del Congreso, Enrique Múgíca, al rotativo «Diarlo 16». Es apasionante comprobar co-mo el líder

socialista —una de las Inteli-gencias más lúcidamente volcadas hacia el pragmatismo de que dispone el P.

S. O. E.— cada día sintoniza con más Intensidad y amplitud con la escala de valores arraigada en las

Fuerzas Armadas. Asi su valoración del servicio militar obligatorio como «con-quista ineludible de la

democracia»- Así su circunscripción del sindicalismo dentro del Ejército al ámbito exclusivamente

profesio-nal. Así. sobre todo, su desiderata de un «Ejército apolítico» acompañada de la re-nuncia del P.

S. O. E. al proselitisme dentro de las Fuerzas Armadas. En esta ocasión Múgica ni siquiera ha necesitado

abogar por la subida de pensiones de viudas, huérfanos y retirados para demostrar su profunda

comprensión de la problemática castrense.

Más que de tendencias dentro de la Eje-cutiva del P.-S. O. E. debe hablarse de «re-parto de papeles». A

Múgica le ha tocado asumir de un tiemno a esta parte el de la moderación, y lo desempeña con la misma

eficacia un tanto aparatosa con que Alfon-so Guerra «representa» —algún día habrá que analizar hasta

qué punto su pasión por el teatro marca la personalidad del secre-tario de Organización del P. S. O. E.—

el de un Caín radical y violento. El objetivo de ambos es, en el fondo, el mismo: fortalecer la supuesta

posición de equidistancia en la que un tanto artificiosamente se ubica a Felipe González.

Porque los verdaderos radicales no están en la Ejecutiva, sino en sus extramuros. Y pertrechándose, por

cierto, para un com-bate que se presenta encarnizado y que tal vez a medio plazo desemboque en sir

exter-minación. El Congreso Extraordinario de la Federación de Madrid, convocado para fi-nales de mes

a Instancias de la propia Eje-cutiva provincial, fiel a la nacional, es, des-de luego, un serlo Intento de

frenar en seco las maniobras obstruccionistas y las aspira-ciones políticas del sector que se identifica con

Pablo Castellanos.

D PABLO CASTELLANOS, EN LAS FRONTERAS DE LO TOLERABLE

Varios miembros de la dirección del Par-tido Socialista Obrero Español piensan qw el secretario segundo

del Congreso está ro-zando las fronteras de lo tolerable Incluso en un partido de probada democracia In-

terna. Desde luego que lo hizo en sus de-claraciones de mediados de diciembre « «El Imparcial», en las

que calificaba la ex-pulsión de varios miembros de la Federa-ción de Madrid, considerados como trost-

kistas Infiltrados, de «lamentable decisión» y de «acción Inquisitorial-ideológica». Tam-bién arremetía

contra eü borrador constitu-cional, contra le actividad parlamentarla y contra los partidos de izquierdas

C«IM

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í Crónica de la semana

EL OBJETIVO INMEDIATO DE A DIRECCIÓN DEL P.S.O.E. ES MANIATAR

DEMOCRÁTICAMENTE A PABLO CASTELLANOS Y SUS SEGUIDORES EN SU PROPIO

FEUDO

tenían Que ser instrumentos al servicio de la clase trabajadora y se han convertido en un fin en sí

mismos».

Fuentes de la más absoluta solvencia me han confirmado que la Comisión Ejecutiva del P. S. O. E. envió

una carta a Pablo Castellanos pidiéndole que rectificara o se reafirmara en tales declaraciones. Su res-

puesta no pudo ser más hábil: solicitó que se le indicara qué aspectos de las mismas podrían estar, a juicio

de la Ejecutiva, en conflicto con las resoluciones del Congreso de diciembre del 76. No es de extrañar que

se hable de organizar un nuevo Congreso del partido antes de fin de año y que Al-fonso Guerra lo prevea

ya como «polémico».

En tanto en cuanto esto sucede, el ob-jetivo inmediato es maniatar democrática-mente a Pablo Castellanos

y a sus seguido-re» en su propio feudo. La dirección del partido ha conocido con preocupación una serie

de movimientos que podrían Interpre-tarse como encaminados a colocar a Cas-tellanos primero al frente

de la Federación de Madrid y. consecuentemente, en el nu-mero uno de la candidatura para las mu-

nicipales. Si bien su propia Agrupación, le de Chamartín —>mayoroitariamente socíal-demócrata—. no

estaría probablemente dis-puesta a servir de catapulta en esa opera-ción, la mera posibilidad de que se

produz-ca el intento intranquiliza a la Ejecutiva del P. S. O. E

Desde las alturas se piensa que el ar-quetipo del aspirante socialista a la alcal-día de Madrid con más

posibilidades de conquistarla responde a las características de otro destacado miembro de la Agrupa-ción

de Chamartín: Miguel Boyer Salvador. El hijo pródigo del P. S. O. E. se ha con-vertido de nuevo, tras la

vuelta al redil, en uno de sus personajes más Influyentes.

D LA EJECUTIVA DE U. C. D., UN PODER CONSOLIDADO

Todas estas tensiones se siguen con au-téntica atención, e información de primera mano, desde la Unión

de Centro Democrá-tico y lo mismo ocurre a la Inversa. Cada vez que se insiste en la necesidad de unas

prontas elecciones municipales se acentúa la intensidad del seguimiento mutuo. No en vano se trata de

una de las misiones propias de una «máquina electoral» que se precie de serlo.

El P. S. O. E. y la U. C. D. son de hecho las únicas formaciones que por el momento han sido capaces de

instrumentar tal apa-rato de poder dentro de su propio partido. (Yo recomendaría a los escéptlcos sobre la

importancia de contar con una buena «má-quina electoral», el magnífico libro del pro-fesor López Guerra

«Las campañas electo-rales en Occidente», editado por la Funda-ción Juan March.) El P. S. O. E., de he-

cho, conserva los esquemas que tan buen resultado le dieron, desde el punto de vista de homogeneidad de

la campaña, el pasado 15 de junio. Tan sólo hay un interesante matiz que registrar: el poder absoluto de

Alfonso Guerra queda ahora un tanto di-luido en el marco de un triunvirato que completan dos de sus más

íntimos colabora-dores: Guillermo Galeote y Luis Fajardo Spinola, encargados respectivamente de

propaganda y de política municipal dentro de la Ejecutiva.

En la U. C. D., en cambio, apenas con-cluido el recuento de votos se desmanteló por completo el «aparato

electora1» y sus miembros fueron paulatinamente apartados de todo puesto de responsabilidad en el to-

davía proyecto de partido unitario. Flotaba en el ambiente cierta sensación de fracaso, inspirada desde

luego —tal vez injusita-mente, teniendo en cuenta que se había trabajado contra reloj— desde el propio

Palacio de la Moncloa. El caso es que un nuevo «poder» comenzó a abrirse camino, primero a trancas y

barrancas, luego con enorme firmeza, en el seno del colectivo centrista. Y ese poder, personificado por

los ocho miembros de la Ejecutiva cuya sen-satez e Intuición política ha quedado de-mostrada en el

transcurso de las últimas semanas, es en esíos momentos toda una realidad consolidada.

Al frente de la «máquina electoral» ha quedado, en sentido estricto. Arturo Moya, hombre ambicioso,

emprendedor e imagi-nativo. EI y su equipo están trabajando con rigor y no es desde luego una

baladrona-da la afirmación de que el 1 de abril la Unión de Centro Democrático estará en condiciones de

competir en la cancha mu-nicipal con garantías plenas. Serían, pues, consideraciones de gobierno y no de

partido las que podrían aconsejar un retraso de bal confrontación. Veremos cuál es la ac-titud de las

demás fuerzas políticas cuando a bravos de las próximas semanas tal dis-tinción vaya haciéndose

evidente.—Pedro J. RAMÍREZ.

LA SEMANA PRÓXIMA

LUNES

• Se dará a conocer la declaración programática del Consell de la Q»-neralitat.

• Conferencia de Enrique Mugió» en el Club Siglo XXI.

MARTES

• La Comisión de Defensa dol Congreso celebrará una sesión infor-mativa a puerta cerrada con Gutié-

rrez Mellado.

• El nuevo embajador de la Re-pública Federal Alemana entregaré las cartas credenciales al Rey Don

Juan Carlos.

• En la Escuela Superior del Ejér-cito se inaugurará el XIII curso bá-sico para mandos superiores.

MIÉRCOLES

• Pleno del Congreso. JUEVES

• Conferencia de Manuel Fraja en el Club Siglo XXI, -

• El secretario general del Mo-vimiento Social Italiano, Giorgio Al-mirante, pronunciará una conferen-

cia en el aula de Fuerza Nueva.

«.. .Me refiero a hombres como Modesto y Lister, que tenían algunas de esas virtudes militares que

tanto nos interesan.»

 

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