Autor: Serna, V. de la. 
   Irresponsabilidad     
 
 Informaciones.    29/10/1976.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

IRRESPONSABILIDAD

MADRID, 29 (INFORMACIONES, por V. de la Serna).— Una veta de irresponsabilidad y también de falta de sensibilidad se puede atisbar en muchos de los acontecimientos que rodean esta huelga de los empleados de la E.M.T., y por ambas partes.

Es ana huelga «salvaje», sin duda, y no porque técnicamente en España lo sean «asi todas, ya que son Ilegales en su mayoría, debido a la legislación vigente, sino mas bien por su forma y por los perjuicios que ayer causó a una población desprevenida. Dicen sus promotores que si habían avisado. De la posibilidad de la huelga, sí; de que ésta se iba a producir un par de horas después de rotas las negociaciones con el Ayuntamiento, todo ello en plena noche y sin tiempo materia) de advertir a los ciudadanos para que tomaran sus medidas, de esto no se advirtió.

La forma poco civilizada, caprichosa incluso, con que se organizan huelgas con justísimos motivos laborales (como ésta y la anterior de carteros), es la mejor prueba de la necesidad perentoria de que se legalicen y comiencen a funcionar sindicatos Ubres, auténticos y responsables —de toda filiación ideológica—, que impidan la actuación «por libre» de pequeños grupos poco representativos y menos responsables. El movimiento sindical tiene en el mando moderno una enorme fuerza política. Por eso es necesario que la emplee a conciencia y según unas mínimas reglas del juego.

¿Y qué decir del Ayuntamiento y su empresa de transportes? Tampoco —cuando sabían muy bien por qué derroteros iban sus conversaciones sobre el convenio— movieron un dedo por prevenir a los ciudadanos. Y cuando hay indicios más que suficientes para pensar que la situación laboral de muchos de los hoy huelguistas es intolerable, no responden con flexibilidad en las negociaciones, y como medida primera, despiden a los miembros de la representación de los trabajadores. En cuanto a los ciudadanos, que in-tentaban ayer circular como podían, se encuentran con que, en el centro de la ciudad y durante toda la tarde del primer día de una huelga imprevista, la grúa trabajaba a destajo, llevándose coches que no entorpecían la circulación, mientras los «multeros» actuaban con entusiasmo. Qué hábil es este Ayuntamiento...

 

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