Autor: Blanco Vila, Luis. 
   El Centro, sin Areilza     
 
 Ya.    26/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

BOLETÍN DE URGENCIAS

EL CENTRO, SIN AREILZA

Yo creo que lo más importante de las últimas cuarenta y ocho horas es la subida del salario mínimo a 410

pesetas, que, al parecer, afecta a más de 650.000 personas y que, por desgracia, no afecta a esa 4,45 por

100 de la población activa que está, en paro. Un moderado realismo, dentro de la grave situación por la

que pasan las empresas, hace que la medida deba ser acogida con satisfacción general, sin que participen

en esa satisfacción ni los empresarios ni los .afectados. Por eso hablo de realismo y no de otra cosa.

La marcha de Areilza

NO es hombre de suerte el conde de Motrico. Su "espanta" de anteayer ha cogido de sorpresa a la opinión

política. Cierto que se advertía desde hace unas semanas un desmoronamiento progresivo un el Centro

Democrático, pero no se esperaban—hablo en general decisiones tan drásticas.

No he hablado con el conde de Motrico, que ha querido alejarse, incluso físicamente, del avispero de

Madrid. Pero lo conozco un poco y sé que su decisión no ha sido fruto de un movimiento de humor ni

tiene nada que ver con sus normales aspiraciones políticas.

Creo que, de cara a las elecciones, ha sido un golpe sensible para el Centro; pero estoy seguro de que un

sacrificio tiene el valor de un servicio más a la democracia, que él—y fue uno de los primeros en decir-

lo—creyó siempre posible sin necesidad de traumas nacionales.

Operacion de altura

NO tengo por qué creer a los que dicen que su retirada ha sido una imposición del presidente Suárez Por

muy importante que sea la figura del presidente—que lo es--, hay determinaciones que exigen un respaldo

muy superior, como puede ser el bien del país. Es posible que la marcha, de Areilza cambie e1 signo de

las elecciones, no sólo por e¡l gesto del sí, sino por el cambio de signo que puede representar en la

configuración del nuevo centro.En todo caso, siglo pensando que ningún partido situado en el ancho

espectro que supone el centro socio-político de España tiene nada que hacer electoralmente si no se llega

previamente a lo mínimo, a una unión de cara a las elecciones. Comprendo que es ésta una política

excesivamente pragmática, según algunos; sé que los programas coincidentes deben tener un alcance más

duradero; pero no conviene hacerse demasiadas ilusiones: la oportunidad que suponen los comicios de

junio no puede desperdiciarse en aras de futuras organizaciones políticas más sólidas. Perder el tren a la

hora Justa de hacer la nueva constitución del Estado español es perder, seguramente, la hora del pueblo

español, mucho más clara de lo que pretenden algunos teóricos.

Por eso, a la vista, del "suceso" de la retirada del conde de Motrico, sigo pensando que la decisión del

presidente Suárez ya no tiene alternativa: su presentación debe producirse y tendrá que hacerlo desde un

centro real, no meramente ideológico. Considerar otras posibilidades a estas alturas me parece altamente

peligroso.

LA faz

De las pintadas a los carteles. La legalización real o presunta de los partidos está cambiando la faz de

nuestras paredes.- Los carteles son más chillones, pero menos espontáneos. Los carteles se piensan, se

retocan, se ordenan por grupos de letras; las pintadas tenían la chispa de la improvisación. Modelo, por

ejemplo, de cartel bien pensado es uno del PC del distrito—o como se llame—Centro de Madrid, en el

que la faz del comunismo aparece tan maquillada que no Bolo resulta televisivo, sino incluso de clínica

de belleza. Partido de orden, comunión política con loa cristianos, compatibilidad con todas las

corrientes,.. Oiga usted, ¿qué comedia estamos representando?

Luis BLANCO VELA

 

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