Semana Informativa de los Partidos Políticos. 
 El centro como puente     
 
 Diario 16.    02/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Semana Informática de los Partidos Políticos

El centro como puente

MADRID, 2 (D16) –

El centro es necesario como puente entre las dos Españas, para que mañana la izquierda y la derecha no

se excluyan, señaló el secretario general de! Partido Democrático Popular, Ignacio Camuñas, durante la

última de las Jornadas de la Semana» Informativa, correspondiente al Centro Democrático.

El centro —añadió—. tiene grandes objetivos que cumplir, entre los que adquieren máxima prioridad la

estabilidad democrática en España, abordar la problemática económica, el establecimiento da una

sociedad liberal y la incorporación de nuestro país en las áreas españolas.

Hoy y aliara —concluyó Camuñas su intervención— en España la democracia pasa por el impulso

democratizador de la Corona, y la monarquía no puede consolidarse si no llega a ser constitucional y

democrática. Esa es nuestra principal preocupación y a lo que vamos a dedicar el máximo de nuestros

esfuerzos en el Centro Democrático.

Junto a Ignacio Camuñas, Intervinieron también Iñigo Cavero Lataillade (Partido Demócrata Cristiano),

Francisco Fernández Ordóñez (Partido Social Demócrata), Joaquín Garrigues Walker (Federación de

Partidos Demócratas y Liberales! y Juan Carlos Guerra (Partido Popular) ,

Hay que tomar partido

Hay que tomar partido —comenzó su intervención Joaquín Garrigues— desde el momento en que en ese

proceso constitucional al que se enfrentan de nuevo los españoles, se van a reglamentar las relaciones

políticas, sociales y económicas del futuro de nuestro país. Y hay que partir —añadió— del supuesto de

que la economía de mercado es consustancial al sistema de libertad política.

Tras hacer diversas críticas al modelo socialista —"el socialismo en libertad es ana utopía imposible de

alcanzar"— Joaquín Garrigues hizo una breve exposición del sistema económico, que a juicio del Centro

Democrático habría que implantar en España.

Hay que introducir —elijo— modificaciones sustanciales, que afectan tanto al sistema político como al

económico. En el régimen anterior, el Estado mientras se pronunciaba por el sistema de empresa libre en

el plano económico, actuaba con fórmulas autoritarias en lo político.

En el nuevo sistema —-añadió— será el poder legislativo y no el ejecutivo quien defina el campo de

acción de la empresa pública y privada; los problemas relativos a la política fiscal deben abordarse en un

doble aspecto, mediante el control del gasto público y una redistribución más equitativa de la carga

impositiva y, por último, abordar el aspecto sindical.

Para ello —añadió finalmente Garrigués— habrá que buscar organizaciones responsables y

representativas, puesto que en la actualidad no lo son ni la organización sindical estatal ni las

organizaciones clandestinas, ya que la primera no es representativa de los trabajadores y las segundas

funcionan al margen del cuadro constitucional.

Cuando el país despierte

Dentro de muy poco --dijo Fernández Ordóñez-—, cuando el país despierte del sueño político, se

encontrará con una situación económica insostenible.

La inflación que nos afecta —añadió— coincide con un estancamiento económico y con un enorme

déficit en la balanza de pagos, a lo que se superpone el problema del paro.

Ante este panorama —señaló Fernández Ordóñez— caben tres tentaciones: el relanzamiento de la

economía para terminar con el paro y que provocará más inflación; la tentación autoritaria que llevaría a

cabo una congelación salarial, restricción de consumo, etcétera, receta que no funciona en países

democráticos y, finalmente, la tentación de no hacer nada.

El Centro Democrático —añadió— tiene un programa con dos líneas de acción. proponiendo una nueva

alternativa económica que propugna el cambio social. Para ello los requisitos serían, la recuperación

económica, que el coste que suponga salir de la crisis se repartiría entre todos sin excepción, pactar con

las centrales sindicales y grupos de izquierda y reducir las grandes desigualdades de las clases españolas.

 

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