Autor: Pastor Ridruejo, Félix. 
   El centro como estrategia     
 
 Informaciones.    02/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

EL CENTRO COMO ESTRATEGIA

Por Félix PASTOR RIDRUEJO

El centro no es sólo una ideología sino también una manera de practicar la política. Cierto que este modo

de proceder está vinculado con la ideología. Pero en todo caso, la doctrina sólo es válida si va unida a una

estrategia consecuente. No basta, pues, proclamarse centrista. No es suficiente tampoco, adoptar un

pensamiento de centro. Para ser centrista es indispensable proceder como tal.

La estrategia del centro es por definición conciliadora y dialogante. Lo cual al tiempo que una necesidad,

es una consecuencia de su naturaleza. El centro se halla en especiales condiciones para compartir las

inquietudes éticas de la izquierda, y los temores las reservas y las caute las de la derecha. Distingue,

dentro del campo de la derecha, lo que significa el espíritu conservador de los ideales nacionales y

políticos frente a lo que puede ser puro afán de mantenimiento de situaciones de privilegio. Sabe que las

situaciones de corrupción y de abuso son absoluta mente minoritarias, y que hay espléndidos valores

ocultos entre la hojarasca del verbalismo conservador.

Por otra parte, los hombres de centro comparten con la izquierda una serie de preocupaciones. La afinidad

se produce al mismo tiempo que la proximidad personal, y una y otro alejan el temor irracional y el miedo

paralizante pero sin perder nunca contactos con la derecha. E/ espíritu conservador nunca es total mente

ajeno ^ un hombre de centro, en cuanto es consciente de las realidades políticas, sociales y económicas

dignas de mantenimiento y de difícil reproducción una vez desaparecidas. El espíritu crítico d e centro se

extiende, no sólo a la sociedad existente, sino también al modelo de la sociedad pretendida. Por ello está

siempre atemperado por la moderación y por el examen riguroso de los temas El centrista piensa que

ningún otro procedimiento es más adecuado para el progreso de una sociedad que el pluralismo y la

coexistencia de formas sociales, políticas y económicas

Ahora bien, todo esto supone el olvido de las actitudes radicales, de las condenas fulgurantes, y la

aproximación mesurada y crítica a la vez a las ideologías, los grupos y los hechos de la vida política. No

hay centro. pues, sin ideología de centro. Pero tampoco lo hay sin una actitud de centro moderada,

flexible y dialogante. Todo lo cual no excluye la serena firmeza, pero sí exige el repodio de toda forma de

intransigencia y coacción. La derecha apocalíptica nunca será centro, por más que cuente a su propia

diestra con formaciones más radicales. Como tampoco será centro una derecha puramente reformista y

reacia ante la adopción de formas nuevas de vida. El centro debe ser reformista de coexistente. Pero

también innovador de lo no existente cuando ello sea necesario para la transformación de la sociedad.

 

< Volver