Autor: Hernández Domínguez, Abel. 
   Desconcierto en el centro     
 
 Informaciones.    12/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

DESCONCIERTO EN EL CENTRO

Por Abel HERNÁNDEZ

FUENTES fidedignas aseguran hoy que el presidente Suárez no va a presentarse a las elecciones. Esta es

la sensación que existe en estos momentos. El primer ministro, sin embargo, no ha dicho aún la última

palabra. Se ve que no quiere cerrar definitivamente la puerta a esta posibilidad por si ve que al final no

tiene otro remedio para que este país no se meta otra vez en el atolladero de dos posiciones extremas

irreconciliables.

Aparte de esto, parece claro que el presidente Suárez —se presente o no— no va a permanecer Indiferente

en el proceso electoral. Como mínimo hará una aparición radiotelevisada, en la que recomendará a la

desorientada opinión pública a quién debe votar, revelando a quién va a votar él. Esto sin perjuicio de

aclarar al hombre de la calle que tan patriótico es votar a la derecha como a la Izquierda o al centro.

Naturalmente, la opción electoral de don Adolfo Suárez está muy clara: el centro, entendido en su sentido

amplio; es decir, las fuerzas moderadas e incuestionablemente democráticas: liberales, socialdemócratas y

demócrata-cristianas.

En el llamado Centro Democrático hay ahora mismo un verdadero desconcierto, tras la salida del conde

de Motrico (que era el verdadero aglutinante) y la probable marcha de don Pío Cabanillas. Paralelamente,

se ha acelerado el proceso de unidad de la Democracia Cristiana, que parece, de una u otra forma,

abocada a ir unida a las elecciones y a ocupar el antiguo Centro Democrático, quizá con una pequeña

ayuda liberal. Los socialdemócratas del señor Fernández Ordóñez están hoy mismo en conversaciones

con la federación Social Demócrata (región centro) y puede haber entendimiento. Sería un nuevo indicio

de que el llamado Centro Democrático va a ser otra cosa, e incluso puede cambiar hasta de nombre: se

habla de Alianza Democrática. El centro-izquierda tiene su principal problema en los titubeos del P.S.P.,

del profesor Tierno, a pesar de que el pacto estaba hecho con la Federación Social Demócrata, el P.S.D.E.

y el P.S.O.E. (h).

De una u otra forma, la legalización del P.C.E. puede ser un buen revulsivo para superar reticencias y

personalismos. Docenas de altos cargos, bajo la capa del Gobierno, se disponen a dejar sus despachos

oficiales y a bajar a la arena electoral. Esta es la primera baza clara de la Moncloa para ganar las

elecciones. Pero aún quedan bazas ocultas.

INFORMACIONES

12 de abril de 1977

 

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