Autor: Pastor Ridruejo, Félix. 
   Política del centro     
 
 Informaciones.    11/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Por Felix PASTOS RIDRUEJO

debate sobra el centro político, El su carácter de disfraz de la derecha —una especie da eurocomunismo a

derecha—, sobre su realexistencia, es algo mas que una cuestion de terminología. Hay una primera

concepción del centro, puramente poiigonsi o geográfica, según el cual el centro sería la equidistancia

entre los extremos, y cualquier derecha dejara ris serlo, y pasaría a ser centro, si a su derecha !e surgiera

otra derecha más radical y de suficiente envergadura. Las cosas, sin embargo, no van por ahí Como con

gran acierto apuntaba mi admirado zaragozano Felipe Aragues, uno de los más precisos teóricos del

centro, esto significa quedarse en la superficie y no entrar en la verdadera entraña del problema,

El centro es una manera de ser en política, y una manera de actuar en política, con una entidad en sí, que

nada tiene que ver con la equidistancia geográfica entre las derechas e izquierdas históricas vigentes. Con

esto no quiero decir que el centro no tenga nada que ver con la izquierda y con la derecha, sino que me

limito a señalar que no es un problema de equidistancias o equilibrio de fuerzas, sino que es una cuestión

conceptual. Pero que tampoco consisto en una asimilación ecléctica una conmixtión de la ideología de

izquierdas y derechas, sino el mantenimiento pleno de algunos caracteres de la derecha, y una no menos

plena asimilación de otros caracteres que histórica y conceptualmente han sido propias de la izquierda.

Por ejemplo, frente a una derecha histórica dogmática, tirando a cerril en sus unidades fronterizas, la

izquierda se ha presentado como critica. Es decir, históricamente la crítica de la sociedad establecida se

ha hecho des de izquierda, y su defensa y mantenimiento desde la derecha. Otro ejemplo. Frente a una

concepción conformista de la sociedad, propia de la derecha histórica, dañada por un radical pesimismo,

siempre inclinada por la solución del mal menor y más propensa al espíritu conservador de lo existente

que a la búsqueda de nuevos modelos, la izquierda ha sido utopista, pretendiendo modelos diferentes y a!

menos teóricamente más perfectos de !a sociedad. Y como último ejemplo, la -izquierda se ha

caracterizado por su propensión al espiritu revolucionario, y la derecha precisamente no. Estos tres

elementos, espíritu critico, sentido utópico y estrategia revolucionaria no se han dado siempre con igual

intensidad en todos los movímientos de izquierda, pero no hay duda que constituyen elementos útiles para

diferenciarla da la derecha

Ahora bien, ¿qué ha sucedido en nuestros días? Por una parte, la perdída por la izquierda de algunos de

estos caracteres. Media puede negar que sobre todo en sus manifestaciones de izquierda en el poder,

existe hoy mucho izquierdismo dogmático e incluso cerril, carente de todo sentido crítico Y por el lado de

la derecha, también se ha producido una importante transformación. Una parte de la derecha, que se

mantiene absolutamente contraria a las actitudes revolucionarias, ha adoptado una actitud crítica frente a

la sociedad establecida, y una pretensión da cambio, indudablemente utópica en sus fines, aunque

reformista en sus procedimientos. {Y tomo la actitud utopica en sus connotaciones positivas y no en las

contrarias.) Esta nueva derecha será eso la derecha nueva, o será si ustedes prefieren el centro. Pero

centro, no equidistante entra la izquierda y la derecha en todos los caracteres históricos de ambos, sino

que asume plenamente parte de ellos y rechaza otros en su totalidad.

 

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