El centro, una responsabilidad histórica     
 
 Informaciones.    12/04/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

INFORMACIONES

El centro, una responsabilidad histórica

YA hay dos formaciones políticas perfectamente delimitadas, jerarquizadas y disciplinadas para competir

en las próximas elecciones. Parece que la fecha señalada será la del 15 de junio, miércoles, aunque ha

habido intentos de última hora para retrasar aún más los comicios. Estas dos formaciones se sitúan a la

derecha y a la izquierda del espectro político. Todo el amplio espacio que va de uno a otro extremo, es

decir, todo el centro (centro-derecha y centro-izquierda) sigue siendo una incógnita preocupante. La

urgencia de la situación y la propia supervivencia de muchos políticos puede conseguir ahora lo que hasta

el momento no ha logrado el sentido común, la generosidad, la visión política y el patriotismo.

Es lo cierto que el centro, entendido en su sentido amplio (desde la democracia cristiana hasta la

socialdemocracia y el socialismo no marxista), es una opción electoral cierta de ana Inmensa parte de los

españoles. Seria lamentable que las elecciones de junio —que van a ser decisivas para configurar el futuro

democrático y ordenado de este país— no sirvieran a esta clara Inclinación popular por culpa de los

personalismos y de la incapacidad de ponerse de acuerdo en unos supuestos mínimos por parte de los que

se han erigido en dirigentes políticos moderados: socialdemócratas, liberales y cristiano-demócratas. Urge

despertar del dulce sueño y hacer un esfuerzo de comprensión mutua y de colaboración para que estas

fuerzas, que además concuerdan con las que dominan el mapa político de la mayor parte de los países

democráticos de Europa, se hagan con la mayoría parlamentaria.

Hace falta, como ya han hecho algunos dirigentes, dejar el protagonismo activo cuando éste impide la

unión y la concordia. Por encuna de las ambiciones personales —ocupar los primeros puestos en las listas

electorales— está España, que no debe caer otra vez en el pecado histórico de dividirse en dos mitades

irreconciliables. Parece que lo más razonable (lo otro puede ser imposible a estas alturas) es que este

centro político imprescindible se estructure para las elecciones al Congreso en centro-izquierda y

centroderecha, y para las del Senado, todos juntos. Cada día que pasa sin lograrlo es una pérdida

irreparable y una grave responsabilidad histórica, que hay que cargar sobre las espaldas de los que se

consideran dirigentes políticos.

 

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