Réplica de Satrústegui a las declaraciones de Calvo Sotelo. 
 "Manifestamos nuestra insolidaridad con Muñoz Salvadores"     
 
 Informaciones.    03/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

REPLICA DE SATRUSTEGUI A LAS DECLARACIONES DE CALVO SOTELO

«Manifestamos nuestra insolidaridad con Muñoz Salvadores»

MADRID, 3 (INFORMACIONES).

ANTE la nota hecha pública por el señor Calvo Sotelo en relación con determinadas manifestaciones del

señor Muñoz Salvadores en una rueda de Prensa (ver INFORMACIONES del lunes), he de señalar mi

asombro por lo siguiente:

Al desmentir esas manifestaciones, ha pasado por alto el hecho, publicado por la Prensa, de que los

señores Madariaga, De la Peña y yo expresamos en el acto nuestra insolidaridad con aquéllas

El señor Calvo Sotelo ha aludido arbitrariamente al señor Areilza, que no estuvo presente en la rueda de

Prensa.

EL lugarteniente, del señor Suárez, sin venir a cuento, se ha lanzado contra mi, atribuyéndome una

propuesta que no existió:

Lo cieno es que aunque nunca pertenecí a Centro Democrático, mantuve conversaciones, como los

señores Ruiz - Gimenez y Gil Robles, con sus miembros, en el afán de llegar a una auténtica coalición de

democristianos, liberales y social-demócratas, para el Congreso. Durante esas conversaciones, que

fracasaron, se convino, al margen de Centro Democrático, que en el mayor número posible de provincias

se formarían candidaturas para el Senado, similares a la que ha sido presentada en Madrid bajo el título de

«Senadores para la Democracia». En principio, la candidatura propuesta para esta capital y provincia

hubiera estado integrada por los señores Areilea, Tierno y yo. Ante este proyecto, los hombres del

primitivo Centro Democrático convinieron con nosotros que en Madrid y en algunas otras provincias no

presentarían candidaturas propias para el Senado.

Cuando el señor Calvo Sotelo «aterrizó» en el Centro, para convertirlo en su Unión de Centro

Democrático, le telefoneé no una, sino tres veces, para saber si el nuevo «tinglado» mantendría el acuerdo

que teníamos con el anterior. La candidatura de que yo Iba a formar parte, era ya la actual en la que

acompaño a los señores Aguilar Navarro (del Partido Socialista Obrero Español) y Villar Arregui (de la

Federación de la Democracia Cristíana).

Es obvio que me interesada saber si la U.C.D., con toda la fuerza del respaldo gubernamental, iba o no a

competir con nosotros en Madrid, para el Senado. En aquellas conversaciones, el señor calvo Sotelo me

fue diciendo sucesivamente que «tenia que pensárselo», que «no había nada decidido», y que «me

advertía que participando en mi candidatura un socialista, lo mas probable era que a última tora se

decidieran a presentar la suya propia». Le hice ver que esa actitud cerrada contra el socialismo

democrático era improcedente, puesto que lo prioritario es hacer entre todos una constitución

auténticamente democrática. Además, el socialismo es una de las ruedas fundamentales de la democracia,

especialmente de las democracias coronadas. No logré convencerle. A última hora, U.C.D. presentó frente

a la nuestra su candidatura para el Senado por Madrid. Tengo, sin embargo, la satisfacción, de que de ella

no forma parte ningún liberal, democristiano o socialdemócrata, tal como los que pertenecían al primitivo

Centro Democrático siempre me lo aseguraron.

Ignoro en qué se basa la suposición del señor Calvo Sotelo, respecto de que yo haya modificado mis

convicciones ideológicas, y concluyo parodiando las últimas palabras de su nota: «Me entristece que

persona a quien he respetado y deseo seguir respetando, idependientemente de nuestras discrepancias po-

líticas, haya perdido el control de si mismo al redactar su desgraciada nota.»

Asimismo, el Partido Liberal, del señor Larroque, y el Partido Liberal Independiente, del señor

Madariaga, han hecho públicos sendos comunicados en los que manifiestan su desacuerdo con las decía

raciones del señor Calvo Sotelo.

 

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