Rotundo mentís a la entrevista Suárez-Fraga  :   
 Muñoz Salvadores, denunciado al Juzgado de Guardia. 
 Informaciones.    01/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ROTUNDO MENTÍS A LA ENTREVISTA SUAREZ-FRAGA

MUÑOZ SALVADORES, DENUNCIADO AL JUZGADO DE GUARDIA

MADRID. 1 (INFORMACIONES). — Don Leolpoldo Calvo Sotelo ha desmentido categóricamente que

se hubiera celebrado en su despacho una entrevista del presidente Suárez con el señor Fraga el pasado día

7 de mayo.

«Con el mínimo énfasis --dice el señor Calvo Sotelo— adecuado a la personalidad del señor Muñoz

Salvadores quiero desmentir categóricamente su afirmación hecha ayer en una rueda de Prensa, según la

cual los señores don Adolfo Suárez y don Manuel Praga se entrevistaron en mi despacho en la noche del 7

de mayo último. Los señores citados no han estado jamás, ni juntos ni separados, en mi despacho par-

ticular de la calle de Serrano.»

«En cuanto a otras afirmaciones —añade— vertidas por el mismo señor en el curso de la rueda de Prensa,

y por si pudieran constituir delito de acuerdo con la legislación vigente, presento en el día cíe hoy la

denuncia correspondiente ante el Juzgado de guardia.»

Don Leopoldo Calvo Sotelo tía la siguiente explicación de los hechos:

«Si lo exiguo de las huestes de quienes ayer convocaron la rueda de Prensa no invalidara la imagen

sindical, yo diría que se trata de un sindicato de descontentos. Tanto el señor Larroque, como el señor De

la Peña, como el señor Madariaga, firmaron la coalición de Unión de Centro Democrático el pasado 3 de

mayo. El señor Muñoz Salvadores intentó horas después incorporar su firma al documento y para ello

llamó repetidas veces a mi secretaría, donde se le comunicó había sido ya entregado en la Junta Central

del Censo. Ninguno de estos señores me ha hecho llegar jamás discrepancias alguna de orden ideológico

o doctrinal con Unión de Centro Democrático, aunque sí su pretensión de figurar en las listas en

posiciones privilegiadas que nunca fueron compartidas por sus compañeros de Centro Democrático.

En cuanto al señor Satrústegui, me propuso telefónicamente a primeros de mayo que la Unión de Centro

Democrático desistiera de presentar candidaturas al senado por Madrid, ofreciendo en cambio su apoyo a

la coalición. Hice ver al señor Satrustegui que Unión de Centro Democrático se proponía presentar

candidaturas en todos los distritos. Me sorprendió entonces y rne sorprende ahora que una persona como

el señor Satrústegui, que ha mantenido siempre con tanta veracidad sus convinciones ideológicas, pueda

modificarlas ante un hecho de tan escaso contenido doctrinal como la presentación de ú n a candidatura

competidora con la suya. La eliminación de adversarios en la contienda electoral no parece en todo caso

una actitud muy propia de un hombre liberal.

Me entristece —concluye— que personas a quienes" he respetado siempre y a quienes deseo seguir

respetando, como los señores Areilza v Satrústegui, avalen con su nombre o con su presencia, actos que

sin ese apoyo sólo merecerían ser incluidos en un anecdotario pintoresco de cualquier campaña electoral.»

 

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