Autor: Ramírez, Pedro J.. 
   Y al fondo, el Rey     
 
 ABC.    31/12/1978.  Página: 6-7. Páginas: 2. Párrafos: 21. 

Y AL FONDO, EL REY

¿QUIEN va a ser el Esquivel, el Lucas Padilla, el Palmaroll..., quién va a ser el Eduardo Rosales que

imortalice la escena del pasado miércoles, el apretado microcosmos de la nueva España en el instante de

la ignición de de su proyecto de futuro? Y es que los personajes, indelebles en la memoria de todos, están

ahí, puestos en pie, claros en sus perfiles, nítidos en el gesto, prestos para posar ante un buen pincel

historicista del último tercio del diecinueve. Y es que mil cien días son un largo camino, «baby» porque

éste era un retablo absurdo que hace tres años -maraña de represiones y estridencias- tan sólo podía

reflejarlo al genio errático de un nuevo Bosco. Y es que, fijaros bien, los últimos meses han cambiado

mucho entre nosotros.

Ahí tenéis, en los primeros bancos de la izquierda a la ejecutiva del P. S, O. E. esos muchachos que un

año atrás recordaban a los tripulantes de aquella «Barca de los locos» pintada por el visionario flamenco

en plena rebeldía jutenil. Vedlos ahora, batiendo palmas al estilo de Sevilla embutidos en sus trajes

marengos de Cardin. ¿Están ya preparados para gobernar? Desde aquella trifulca a propósito de la capa

del tipógrafo Pablo Iglesias, el asunto iñdumentario siempre ha sido un buen termómetro de la

temperatura, política del socialismo español. Lo del traje marengo de Cardin -azul perla el de Guerra-

equivale a lo del faldón y la chistera de los camaradas suecos cuando se hicieron socialdemócratas. Y es

que en el P.S.O.E. ya nadie cuestiona la córbata del profesor secretario. El patrón burgués ha sido

aceptado y sobre la mesa del debate es el congreso de mayo, digan lo que digan las palabras -marxismo,

no marxismo, raíces marxistas, método marxista: fonemas, que más da-, no va a estar sino el largo dé

las

mangas, el ancho de las solapas, el dobladillo del pantalón y otros «correetivos» de ese estilo.

«Y AL FONDO, EL REY» (TOMA PRIMERA)

Mirad si no a los personajes. Fijaros en Felipe González buscando unas horas de «relax» en Puerta de

Hierro, mientras los hijos de su amigo Enrique Sarasola - ¿y quién ha dicho, en qué lugar de la Biblia

pone que no se puede ser socialista teniendo cientos de millones de pesetas? - acreditan su condición de

campeones nacionales de hípica. («No espero movimientos puros en la gente; sólo espero movimientos

hacia donde sea", le escribió Felipe a su segunda novia desde Lovaina, pocos días después de cumplir

veinticuatro años.) Y fijaros en Enrique Múgica, aquel que era medio estalinista -la estética del Palacioa

de Invierno, de la gran revolución de octubre..-arrancando, a base de corazón. emotivos vivas a España

en el cuarto de bananas del acuartelamiento Loyola de San Sebastián. («Desde Ia libertad, desde 1a

democracia.. ¡Viva Fspana!» Ocurrió en septiembre. Todos los jefes y oficiales del Regimiento Stellia

corearon la invocación con entustasmo.) Y fijaros en el otrora terrible fustigador de ministros corsarios,

Alfonso Guerra, cavilando sobre altas cuestiones de Estado, atravesando el salón de los Pasos Perdidos",

del brazo siempre del buen Fernando Abril. Y en Pablo Castellanos, hecho una perfecta secretaria con sus

gafitas y su lapicerito. contando rigurosamente cuántas ovejitas se levantan en la tercera fila paravotar

«sí», ecuántas ovejitas se inclinan por el "no" y cuántas ovejítas deciden abstenerse. Y en Javier Solana, al

que un día de estos batbrá que dare el Pulitzer de la empatía y en su hermano Luis,reinvirtiendo, puliendo

o guardando los dineros que a él y a ´Pérez LLorca les dio por Serfibán el Banco Herrero; y en el

«honorabilillo» «Josep LLuis"Albiñana, declarándole la guerra a Cárter y fumándose dos millones y pico

del presupuesto del Consell Valenci en un libro con veinte mil fotos suyas con pies como el que dice que

«recibió en audiencia» el ministro de Relaciones con Europa: y en Gregorio Peces, blandiendo el bendito

reglamento con más entusiasmo que si se tratara del puño y de la rosa; y en Carlos Zayas con su sonrisa

balear de oreja a oreja, su deportivo verde y su maravillosa

Massiel intelectualfestivalera. Y fijaros en Txiqui, Benegas, en Manolo Marín, en Luis Fajardo en

Virgilio Zapatero, en Alonso son los mejoías de ona nuera Puerta aprendices. Vienen pisando fuerte y ya

tienen a quienes parecerse. A todos les gustaría visitar a Sarasola, los domingos, venderle Seribán al

Banco Herrero y tener una chica de tez pálida y labios ardientes que se vista "comme il faut". Sí... yo creo

que pronto estarán preparados para gobernar.

«Y AL FONDO, EL REY»

(TOMA SEGUNDA) Los socialistas tienen razones para pensar que el futuro les pertenece. Ese es el

optimismo de la voluntad. Elpesimismo de la razón queda para los prosaicos jefes de negociado de

U.C.D. -un hombre Para cada llave, un cargo para cada hombre- que son los administradores del

presente, lo han sido durante dos años y pueden seguir durante bastante más tiempo subidos al carro del

heno. En la foto fija del momento, mientras aplauden con diligencia todos miran hacia abajo, hacia el

extremo derecho del banco azul. Porque allí está él...

Allí está él y un aura de claridad (no podía ser de otro modo) rodea su figura. ¡Oh, presidente, mi

presidente!... lo ilu, minas todo. (Oh, presidente, mi presidente!,., Faro del fin del mundo, principio y final

de todas las cosas, consuelo de los afligidos, refugio de los pecadores, fabricante de diputados..., en esta

amarga hora de la disolución, de las listas y la ruleta de prebendas, ruega, por nos Santa Madre de Dios.

PeroTiberioClaudioNerónAugustoGermánicoCalígulaAgripa sabe muy bien cómo tratarles. Para hacer

correr a un conejo póngasele una zanahoria en él extremo de un nato sujeto a la cabeza, dice un viejo

proverbio del Lian Shan Po. ¿A cuántos diputados, a cuántos sitios cargos de Ü.C.D., a cuántos

subsecretarios y directores generales les ha sugerido que a la próxima pueden ser ministros? Tal vez a

cincuenta, quizá a más. El resultado es un caos circulatorio, que hubiera hecho ca recer racionalista y

cartesiano al mismisimo Lewis Carroll): una maraña de conejitos con sus azanahorias sobre les orejas

corriendo de un lado para otro con los relojitos en ristre ("no voy a llegar, se me hace pronto») y

chocándose de frente cada dos por tres ("dos por tres, cinco»).

Allí esta él, aplaudiendo a su modo singular levantando las manos hasta la altura de la frente y dando

palmadas sontundentes. Dentro de cuarenta. y ocho horas emergerá de su País de las Maravillas para

anunciar, a través de un importante discurso, la convocatoria de elecciones generales y municipales. «Es muy andan este amigo tuyo», le comentó un día Franco su viejo camarada de armas y a la sazón mismistro de la Gobenación Camilo Alonso Vega. Su balance como gobernante es envidiable en cualquier circuntancia histórica, en cualquier lugar de la Tierra. Hizo la reforma política, ganó las elecciones, se inventó el pacto socioeconómico e impulsó el consenso constitucional. Ahora

acaba de dar muestras de que, a pesar de todos tas pesares, sabe como culminar en obra, El viernes Zeus

tendrá a bien descender durante quince minutos del Olimpo y comunicará a los pobres mortales su divina

decisión de hacerles pasar de nuevo por las unas: Utilizará para, ello las palabras que hace tiempo

habíamos espesado oír: comienza un nuevo período de nuestra historia, se impone tratar de resolver los

problemas concretos que los ciudadanos tienen planteados, cada partido deberá actuar desde su propia

óptica diferenciada. la transicióón ha terminado, Sera el primer gran gesto de la campaña y le

reconcialará, con muchos de sus electores, Es audaz. muy audaz, este muchacho.

Audaz, desconfiado y solitario. Vedle a través del pasillo abierto por las palmas de sus manos al

separarse. Lleva la determinación en el ceño. Sabe su camino y lo sigue hasta el final. Todavía no ha

empezado a mandar. ¡«Todavía no ha empezado a mandar. ¡Ya Tetas de lo que es capaz este de

Cebreros!" Terminaba. el mes de mareo. El globo terráqueo. a la derecha de su mesa de despacho,

permanecía en penumbra.) Hasta hace unas semanas existía «la empresa»; Rodolfo, Femando y Marisa

por supuesto. Leopoldo, Salvador... el fiel Otero. Después del referéndum ni siquiera éso. La decisión

entre pecho y espalda. Todo lo más algunas señales de humo esparcidas per el cielo. «La empresa c´est

moi" señoras y señores"

Claro que hay una esperanza. Una esperanza abierta para todos, Una esperanza más allá de la guarida del

negro monstruo bicéfalo que revuelve el odio con el miedo

«Y AL FONDO, EL REY>

(TOMA TERCERA)

A en lado, Joaquín Garrigues {«gobernar no es ceder, no te olvides de Clausewitz"), Fernández

Ordóñez("hay que recuperar la trama del diálogo social»}, Rodríguez Sahagún («nuesto modelo de

convivencia son las libertades más la enerfía"). Los tres han aprendido muchas oo•as girante los pasados

meses. ¿Ha aprendido también Fraga? Fraga tiene su nido diez filas más arriba y también está

aplaudiendo. A lo largo del año que termina no ha protagonizado ningún altercado serio con Carrillo: uno

de los dos está perdiendo facultades. o tal vez sea que el país está ganando calmaa. Hace pocos días un

miembro del Gobierno recordaba la descripción que François Gíroud hace en "La comedie in pouvoirs de

la rivalidad entre Chirac y Giscard: si estuviéramos en el siglo XV haria tiempo que Chirac habría,

mandado ya unos cuantos espadachines con el encargo de que asesinaran ai presidente. ¿Haría lo mismo

el conde Fraga con el marqués de Suárez? Desde luego, el marqués de Suárez no le enviaría

espadachines, sino que le invitaría a comer y le pondría cicuta en el vino. Hay analistas a quienes les sale

que están condenados a entenderse. Lo de Federico Silva ya es diferente...

¿Hemos hablado de Carrillo? ¿Hemos dicho que también aplaude? ¿Y cómó no iba a hacerlo si es de

público dominio que nunca ha existido comunismo sin democracia, ni democracia sin comunismo?

Fijaos bíen en él. Desde aquí, desde la tribuna de Prensa, se le ve perfectamente. Mirad cómo le bailan las

rodillas. Se ha pasado el año entero haciendo ese mismo movimiento: como si esperara un cambio de

escenario, como si pisara algún pedal oculto. Su rostro siempre permanece inmóvil. ¿Sabremos algún dia,

de verdad, quién eres?

(«Entré en Alianza Popular seriamente porque aspiro a poder seguir viviendo el próximo verano en

España.» «Eso no te lo crees de verdad,. Federico.» «Y no hablo en sentido fígurado. No quiero decir

vivir tal y como lo hago ahora, sino vivir a secas.» «Estoy seguro de que eso no te lo crees tú de verdad.

Federico.») Escenario: almuerzo organizado por ABC dentro de la serte "100 españoles para la

democracia». Momento: diciembre del 76. Interlocutor escéptico: José María de Areilza. Está claro que lo

de Silva, el de Fernández de la Mora, lo de Jaúdenes, lo de Artemio Benavente es cosa distinta.

«Y AL FONDOr EL REY» (TOMACUARTA)

Quien lo aplaude es el "Ayatolaj" Jomeini. Podéis verlo si estiráis un poco la cabeza, clavado como un

poste junto a una de las columnas del fondo. No aplaude porque la Constitución no le produce ningún

entusiasmo. El entusiasmo queda para la hora de predicar la guerra santa contra la bota opresora que

todos -castellanos, andaluce, gallegos, extremeños.. la raza maketa tiene también sus subespecies-?

nos calzamos en este Madrid centralista y tirano ¡Ay, padre Arzallus, padre Arzallus...-Y tus alumnos

del colegio de los jesuitas de Tudela -"Sing Sing" para los iniciados- se acuerdan bien de cuando eras

Prefecto, de Mayores y no se les ha olvidado la elegancia con que atacabas los acordes del himno

nacional en el viejo órgano de la capilla.

_ Y juntoa Jomeini, todos sus diáconos con los brazos caídos. Fue su reacción cuando se ovacionó la

llegada de Don Juan de Borbón y ha vuelto a serla en el momento de la entrada del Rey al hemiciclo. Tal

vez a algunos les gustaría romper esa especie de disciplina de partido, ahora en el instante supremo. Nadie

se atreve a hacerlo. Pero sí, sí. fijaros bien. uno de los vascos ha empezado a aplaudir. Primero

tímidamente luego con calor y con una sonrisa distendida y alegre. Es un joven secador de nariz alargada

y gafas redondas. Se llama MIkel Urzueta y no está de acuerdo con muchas de las actitudes de los

dirigentes de su partido, a Unzueta le gustaría poder ver muy pronto al Rey de España bajo el árbol de

Gúemica. ¿Quién dijo que no hay una esperanza, que los vascos jamás podrán entenderse con los otros

españoles?

Claro que hay una esperanza. Una esperanza, abierta para todos. Una esperanza mas allá de la guarida pel

negro mosntruo bicéfalo que revuelve el odio con el miedo. Una esperanza prendida de esas palabras de

Claudio Sánchez Alburnoz, maestro de historiadores, que Vicente. Palacio Attard ha utilizado para;

comenzar su obra "la España del siglo XIX": "Dos Españas fraternas y enemigas?... Nunca he sido

optimistaa en el curso de mi vida, ni lo he sido al meditar sobre la vida de los españoles, pero quizá

podamos trasmutar la polarización de las dos Españas en una pluralidad, si no fraterna, de posible

convivencia. En una lógica pluralidad de opiniones, de anhelos, de proyectos, de esperanzas. Querer es

poder, dice el viejo refrán castellano. Queramos al menos.

Querremos y sabremos. Estoy seguro. Toda la ilusión de los jóvenes, toda la experiencia de los mayores,

va a estar en el empeño y somos un pueblo noble y fuerte, a la medida de la empresa. Pero... silencio.

Callemos ahora, retirémonos de la balaustrada y alcemos la mirada para no perder la impresión mágica

del momento. Porque allí... al fondo... un hombre joven vestido de capitán general... ha tomado una pluma

de oro.. y se dispone a sancionar,.. sereno, satisfecho... la constitución de la democracia.

¿Está ya preparado el caballete? Proceda, pues, el artista.-Pedro J. RAMIREZ.

 

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