Piquetes trashumantes     
 
 Ya.    23/11/1976.  Páginas: 2. Párrafos: 5. 

TRASHUMANTES

LOS piquetes son, desde hace unos meses, una figura nueva y preocupante qune ha llevado al Ministerio de la Gobernación a perseguirlos con la ley en la mano. De hecho, a raíz de Ja "jornada de lucha" del pasado día 12, los centenares de detenciones que se practicaron fueron de miembros de estos piquetes que, a través de una presión directa sobre la masa trabajadora, tratan de conducirla al paro. Un dato curioso, que acaba de configurar la formación de estos grupos, ha llegado hasta nosotros y ha sido hedió público recientemente: según un alto cargo sindical, representante de los trabajadores, los piquetes actúan en los distintos puntos de la geografía nacional con los mismos hombres. En otras palabras: los integrantes de estas grupos son hombres liberados que dedican toda su actividad y todo su tiempo a la misión de presionar sobre la masa trabajadora allí donde se produce o puede estimularse el conflicto.

Es lógico que nos preguntemos quién o quiénes subvencionan a estos activistas, cómo se pagan los desplazamientos a distintos lugares de España y con qué finalidad trabajan con tanta intensidad. Y es lógico que concluyamos, asimismo, que se trata de unas formaciones ilegales contra las que debe ejercerse todo el poder de la ley, puesto que, además de actuar al margen de la misma, se mueven contra todos los derechos del trabajador y contra los más elementales principios de la tan deseada democracia.

QUE estos grupos actúen preferentemente sobre las empresas y el personal de la construcción es comprensible, dado que suelen ser las aglomeraciones laborales mas indiscriminadas en cuanto a! grado

de cultura de sus componentes y las más fácilmente politizantes. De hecho, el 75 por 100 de las empresas que han suspendido pagos durante el presenté año pertenecen a] ramo de la construcción, lo cual no deja de ser preocupante por una serie de contradicciones que entraña el dato: por una parte, la empresa constructora genera actividades complementarias—lo que podíamos llamar empresas auxiliares—; por otra, la vivienda es, sin duda, uno de los productos de mayor necesidad en España y de mayor demanda. Así lo ha comprendido el Gobierno, el cual, en el proyecto de ley de presupuestos, dedica un alto porcentaje de los mismos a ia promoción de viviendas, sin olvidar la .genérica atribución de otra buena parte al mismo objetivo dentro del capitulo de inversiones.

No es, por tanto, extraño que cualquier deterioro en este sector repercuta no sólo sobre la elevada cifra de parados que hoy tenemos, sino también sobre la tranquilidad social del país. Y sería justo qne desde las dos vertientes—la política y la laboral—se hiciera lo necesario para acabar con los piquetes y con las dificultades de tipo financiero.

 

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