Higiene y seguridad en el trabajo. 
 Previsiones del Plan Nacional de Higiene y Seguridad en el Trabajo     
 
 Informaciones.    06/07/1977.  Página: 24,26. Páginas: 2. Párrafos: 25. 

PREVISIONES DEL PLAN NACIONAL DE HIGIENE Y SEGURIDAD EN EL TRABAJO

CREACIÓN DE UN MARCO JURÍDICO UNIFICADO PARA LA PREVENCIÓN

BÚSQUEDA DE UNA CONCIENCIA PREVENTIVA EN LA SOCIEDAD

FORMULACIÓN DE OBJETIVOS DE INVESTIGACIÓN

ESTABLECIMIENTO DE SECTORES DE ACCIÓN PRIORITARIA

DESARROLLO DE LA FORMACIÓN EN COLABORACIÓN CON EL MINISTERIO DE

EDUCACIÓN Y CIENCIA

DON JOSÉ MORALES ABAD, director general de Trabajo, aclara para INFORMACIONES cuál es la política del Gobierno ante la evolución de la siniestralidad laboral en esta sociedad española, cada día más industria-Usada.

La siniestralidad laboral, en cualquier sociedad moderna, nos dice, adquiere la entidad de un problema de verdadero interés para la misma y no sólo en el mundo del trabajo, ya que sus electos se permeabilizan a lo largo de toda ella.

En efecto, los accidentes de trabajo tienen su origen en lesiones y daños que se producen en el trabajador, por causa de unos agentes materiales inmersos en unas condiciones laborales no totalmente controladas. De cualquier modo, se tienen unas repercusiones económicas, morales y sociales, que trascienden a los elementos directamente afectados y .que repercuten ampliamente en toda la sociedad. Es por ello por lo que los Gobiernos, como elementos gestores del Estado, no tienen más remedio que dedicar sus esfuerzos al tratamiento del problema, encomendando a organismos competentes el estudio, la vigilancia, la formación y, en definitiva, el control de toda esta problemática.

Por otra parte, al estar tanto el origen como los efectos directos dentro del ámbito laboral, parece lógico que sea el Ministerio de Trabajo el que acometa tales funciones a nivel gubernamental.

—Tal y como usted nos ha dicho, la acción del Estado en materias de seguridad, higiene y medicina del trabajo corresponde al Ministerio de Trabajo. Pero, dentro de este Departamento, ¿cuáles son los organismos e instituciones que pretenden facilitar la consecución de un nivel de seguridad e higiene más elevado y reducir los índices de accidentes y enfermedades profesionales?

—Dentro del Ministerio de Trabajo se ubican diversos organismos con competencias en materia de seguridad e higiene laboral. Así, en primer lugar, la Inspección Técnica del Trabajo tiene atribuida, dentro de su concepto de autoridad laboral, la vigilancia del cumplimiento de las prescripciones establecidas en relación con la prevención de los riesgos profesionales. Tales preceptos, por otra parte, quedan materializados en una normativa cuya realización compete a la Dirección General de Trabajo y, más concretamente, al Servicio General de Seguridad e Higiene. Pero no puede quedar ahí la labor del Ministerio, puesto que se hace preciso el tratamiento especializado del tema, mediante elementos realmente técnicos. Y es, por ello, por lo que en los últimos tiempos fueron encomendándose funciones de estudio, formación y atesoramiento a organismos tales corno el Instituto Nacional de Medicina y Seguridad, la Inspección de Servicios Médicos de Empresa, la Obra de Previsión Social, Instituto Social de la Marina, Instituto de la Silicosis y algunos otros, hasta que en 1971 se decidió la formulación, de acuerdo con la ley de la Seguridad Social, del Primer Plan Nacional de Higiene y Seguridad del Trabajo, cuyo impulso y desarrollo fue asignado al servicio Social de Higiene y Seguridad del Trabajo, constituido como servicio común d» la Seguridad Social.

—¿Cómo se coordinan las actividades de estos organismos?

—A partir de 1971, el mencionado Servicio Social de Higiene y Seguridad del Trabajo, después de modelar su estructura, se convierte en un órgano verdaderamente operativo para el tratamiento de todos cuantos problemas de siniestralidad laboral acaecen en nuestro pass. Naturalmente, dada la diversidad de organismos a que antes hacia referencia, existían diversas desconexiones y duplicidades funcionales que, a partir del real decreto 2.133/1976, de fecha 10 de agosto de 1976, se han intentado paliar. De esta forma, tanto el Instituto Nacional de Medicina y Seguridad del Trabajo como la Inspección de Servicios O.S.M.E., han quedado incluidos en la estructura del citado Servicio Social, al que se confiere además, desde el momento en que se aprueba el II Plan Nacional de Medicina, Higiene y Seguridad del Trabajo, un papel coordinador en toda la materia prevencionista. Extendiéndose, además, esta tarea no sólo a los organismos oficiales, sino también a cuantas entidades y asociaciones quedan interesadas en el tema, tanto en el ámbito empresarial como en el laboral.

— El órgano de alto asesoramiento, Impulso, promoción y fijación de las directrices generales en estas materias es el Consejo Superior de Higiene y Seguridad del Trabajo. ¿Que funciones y objetivos tiene fijados?

—La Secretaria del Consejo Superior se otorga a la Dirección del Servicio Social de Higiene y Seguridad del Trabajo, lo que facilita ¡as tareas fundamentales de éste, que, como usted ha especificado, sor ias de impulso, fijación de directrices y control de las funciones encomendadas al citado Servicio Social, que se convierte, en consecuencia, en el órgano operativo del consejo.

El objetivo prioritario del citado Consejo es, en definitiva» el establecimiento de los mecanismos de ludia contra la siniestralidad laboral, bus-cando no ya su desaparición, lo cual es prácticamente imposible, sino su reducción progresiva mediante la continua mejora de las condiciones de trabajo. En este sentido, recientemente ha sido aprobado un nuevo Plan Nacional de Seguridad e Higiene del Trabajo, que aunará los esfuerzos y actividades de cuantos participan en su ejecución, a fin de que, entre otras aspiraciones, llegue a toda la población laboral la idea de la prevención de accidentes y enfermedades profesionales, mediante la utilización de los medios técnicos y docentes adecuados.

—Recientemente ha sido constituido el Consejo Superior de Higiene y Seguridad del Trabajo, al que fue presentado el Plan Nacional para el próximo cuatrienio. ¿Cuáles son sus previsiones?

—Las previsiones del Plan Nacional se materializan en variados y numerosos objetivos, que voy a describir brevemente:

En primer lugar, se intenta la creación de un marco jurídico unificado y adecuado a las reales necesidades prevencionistas, así como de un conjunto homogéneo y completo de mermas técnicas preventivas

Se busca asimismo con--seguir una auténtica consciencia preventiva a todos los niveles de la

sociedad, pues es una medida previa y necesaria para una acción eficaz en este campo. Se formulan objetivos concretos de investigación técnica y médica, en relación tanto con el perfeccionamiento de técnicas especificas como en la mejora de elementos de protección personal y colectiva, control de los ambientes de trabajo, etcétera.

Se establecen, finalmente, sectores de acción prioritaria, como son aquellos de más elevada siniestralidad relativa, tales como la construcción, la industria del metal, la agricultura y la industria química, y dentro de ellos se establecen programas concretos para el tratamiento de aspectos de los mismos y riesgos más significativos y frecuentes. En el tema de ía formación, se prevé el desarrollo de la misma, en colaboración con el Ministerio de Educación y Ciencia, y se perfecciona la formación específica de profesionales de la prevención, mediante la formulación de programas y sistemas de impartición, así como de publicaciones a diferentes niveles, medios didácticos y otros.

—¿Que participación le da usted a la industria en la lucha para la disminución de la siniestralidad laboral?

—El papel de los empresarios y sus cuadros directivos dentro de la disminución de los riesgos profesionales es fundamental

En el Consejo Superior de Higiene y Seguridad del Trabajo, de reciente constitución, está prevista la participación del sector empresarial, no sólo a: través de las asociaciones que los empresarios tenían ya constituidas para corregir los índices de siniestralidad. Sino que incluso hay participación de los fabricantes de medios de protección. A este respecto, y concretándonos al deber de tutela que el Ministerio de Trabajo asume en el área de la higiene y seguridad en el trabajo, como elemento inseparable de las relaciones laborales, venimos manteniendo una gran colaboración a todos los niveles con los empresarios, ya que el Servicio Social de Higiene y Seguridad está, para proteger la salud de los trabajadores y buscar un mayor bienestar en sus puestos de trabajo, tarea esta que nos une íntimamente tanto con los empresarios como con los trabajadores en ese objetivo único. Hemos de lograr la confianza del mundo laboral y empresarial, para que nos planteen cuantos problemas se relacionen dentro de esta área, y fundamentalmente aquellos que escapen a las posibilidades de las empresas por falta de medios humanos o técnicos.

Queremos huir de personalismos y con sincera humildad, desprovista de dobleces, presentarnos como lo que somos y no que queremos ser: colaboradores en la tarea de velar por la salud y la integridad de los conciudadanos.

Yo pienso que la tarea es común a la Administración, empresarios y trabajadores, siendo necesaria una labor de mentalización y educación a todos los niveles; la seguridad y la higiene deben calar muy hondamente en los cuadros directivos y en todo el colectivo laboral, dando entrada a cuantas ideas y sugerencias se planteen, vengan de donde vengan, en un afán de mejora de medios y sistemas de trabajo.

—Para terminar, señor director general, ¿cuál cree usted que es nuestra situación en materia prevencionista respecto de Europa?

—No por repetido deja de ser cierto, y de esto estoy totalmente convencido, que la situación de la prevención en España es similar a la existente en los países de nuestro contexto socio-industrial.

LOS ÍNDICES DE SINIESTRABILIDAD DE ESPAÑA PUEDEN EQUIPARARSE A LOS FIJADOS POR LA O.I.T.

En efecto, la situación de ia prevención en un país puede medirse mediante dos tipos de consideraciones, una de ellas, sin duda, es la comparación de cifras estadísticas relativas a los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales acaecidos en periodos anuales. Realmente ta comparación objetiva entre estas cifras, correspondientes a diversos países, se hace imposible, no ya para nosotros, sino para la propia O.I.T., y el debido a la falta de homogeneidad en los criterios básicos que condicionan tales estadísticas. Como profundizar más en el tema resultaría excesivamente prolijo, únicamente señalaré que las, tasas de accidentes por mil trabajadores, según la O.I.T., oscilan en Europa entre cifras de 0,30 y 0,60, estando España muy cerca de la media.

La otra facete puede considerarse a partir de la organización y del desempeño que cada país realiza en materia prevencionista. En este sentido, estamos seguros de que España; no ya ocupa una posición inedia en Europa, sino que está verdadera mente avanzada, y ello nos lo ha confirmado, últimamente, el hecho de que una vez aprobado nuestro Plan Nacional, hayamos tenido conocimiento del programa P.I.A.C.T., de la C.Í.T., eos la agradable sorpresa de que la filosofía, ios objetivos y la estructuración de aquél se enmarcan perfectamente en éste, que en todo el mundo es ya considerado como modelo de acción prevencionista.

 

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