Higiene y Seguridad en el trabajo. 
 Puntualizaciones del director del Instituto Nacional de Medicina y Seguridad del Trabajo     
 
 Informaciones.    06/07/1977.  Página: 31-32. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

Puntualizaciones del director del Instituto Nacional ¿e Medicina y Seguridad del Trabajo

EN ESPAÑA SE ASISTE TAMBIÉN A LOS QUE PADECEN, O SE SOSPECHA QUE PADECEN, ENFERMEDADES PROFESIONALES

ES NECESARIO FIJAR LOS FACTORES PROFESIONALES QUE JUEGAN UN PAPEL EN LA APARICIÓN DE ENFERMEDADES NO CONSIDERADAS LEGALMENTE COMO LABORALES

Don Enrique Malboysson es director de este organismo que desde hace más de cuarenta años dedica sus actividades a la formación de técnicos y al estudio y puesta en marcha de nuevas técnicas preventivas.

El señor Malboysson comienza diciendo que así como la creciente complejidad de la industria hizo precisa la creación de Institutos que estudiasen específicamente determinadas actividades (soldadura, construcción, aeronáutica, etc.), la necesidad de incrementar las técnicas preventivas obligó a la implantación de instituciones especializadas, dedicadas exclusivamente a tratar de resolver los complejos problemas relacionados can higiene, seguridad y Medicina del trabajo.

—¿Cuáles son las funciones del Instituto Nacional de Medicina y Seguridad del Trabajo?

—En síntesis, puede señalarse que las funciones de nuestro Instituto Nacional de Medicina y Seguridad del Trabajo son idénticas a las de las restantes instituciones existentes en aquellos países que han alcanzado un determinado nivel de desarrollo. Es decir, la investigación, enseñanza, asesoramiento y asistencia práctica.

En el caso concreto de nuestra Patria, el Instituto tiene, además, encomendada la asistencia a los que padecen, o existe sospecha de ello, enfermedades profesionales, disponiendo a tal fin de clínicas externas y de un servicio hospitalario.

—A propósito de enfermedades profesionales, ¿aumenten o disminuyen?

—Estamos en condiciones de afirmar que ciertas enfermedades profesionales han pasado al capítulo de los recuerdos como consecuencia de la puesta en práctica de adecuadas medidas preventivas, pero no debe olvidarse que las nuevas técnicas Imponen a los trabajadores condiciones distintas de las de antaño, no exentas de riesgo. que es preciso conocer, Cada época exige unos sacrificios sobre los cuales se han edificado los factores de progreso no existiendo evolución sin crisis, sin tensión.

Un problema que no ha resuelto totalmente la Medicina del trabajo es el de fijar los factores profesionales que juegan un papel en la aparición de enfermedades no consideradas legalmente como profesionales. De ahí la necesidad, entre otras, de revisar periódicamente las enfermedades profesionales que, como tales, deben estar sujetas a indemnización; como ejemplo, puede citarse que por orden del Ministerio de Trabajo de 1 de marzo de 1977 se incluye la «hepatitis vírica» en el cuadro de enfermedades profesionales Además, recientemente se han constituido una serie de comités, integrados por personal especializado perteneciente a empresas privadas y a la Administración, con el fin de determinar la posible influencia nociva de determinados agentes sobre !a salud, y valorar en qué grado pueden producir o no una enfermedad especifica, así como señalar las técnicas preventivas que deben ser utilizadas.

—De las funciones que ha señalada usted anteriormente como primordiales, ¿puede concretarnos algo en lo que respecta a la enseñanza?

—Tradicionalmente se viene impartiendo en este Instituto, a través de la Escuela Nacional de Medicina del Trabajo cursos para formación de médicos y A.T.S. de empresa, habiendo obtenido el diploma varios miles de ellos cursos monográficos y de expertos en seguridad.

La formación debe contemplarse en tres niveles fundamentales´, enseñanza universitaria, de especialización y de perfeccionamiento.

Para llevar a cago la primera se mantiene contacto permanente con la universidad, con la que colaboramos, a fin de que los futuros profesionales conozcan las normas elementales de técnicas de seguridad o de Medicina del trabajo, según sean las características de sus estudios. En ¡este sentido, aunque se han hecho realizaciones importantes, es todavía muy largo

el camino que falta por recorrer.

Por otra parte, la enseñanza de especialización, que se modificó sustancialmente en el pasado curso académico, tiene una orientación fundamentalmente práctica. Hasta el momento, dentro de las actividades prevencionistas, solamente están establecidas legalmente en nuestra Patria las figuras del médico y A.T.S. de empresa, pero esperamos que en un futuro se extienda esta especialización hacia los restantes técnicos de prevención. En el Instituto ya se han preparado los programas para !a formación de técnicos de seguridad e higienistas industriales.

Por último. la enseñanza de perfeccionamiento tiene un indudable interés, ya que cada día aparecen técnicas nuevas que precisan conocer los prevencionistas. En este sentido, el Instituto elabora y posteriormente le da la más amplia difusión una programación semestral de los cursos a realizar, pudiendo manifestar, sin falsa modestia, que tos mismos han gozado de una favorable acogida tanto par parte de técnicos españoles como extranjeros, En el pasado mes de abril, y señalamos este hecho como muestra del interés que despiertan, un equipo de técnicos se desplazó a la Universidad de Córdoba (Argen-tina) donde se impartieron cursos sobre «Toxicología e higiene industrial» y «Seguridad -en la construcción». Asistieron a tos mismos mas de 150 técnicos superiores, estableciéndose con los colegas argentinos unos vínculos tan firmes que estamos segaros cristalizarán en un futuro próximo en una más amplia colaboración. Lo mismo nos ha sucedido con otros países.

Higiene y seguridad en el trabajo

EN ZARAGOZA, DEL 18 AL 21 DE OCTUBRE, SE CELEBRARA LA OCTAVA EDICIÓN DEL CONGRESO NACIONAL DE MEDICINA, HIGIENE Y SEGURIDAD DEL TRABAJO, CON TRES PONENCIAS PRINCIPALES:

— CÁNCER PROFESIONAL

— PLAN DE SEGURIDAD

— RIESGOS EN AMBIENTE DE CALOR

—¿Que sistemática siguen para programar estos cursos de perfeccionamiento?

—Se tienen muy en cuenta las opiniones que nos llegan de los prácticos, es decir, de aquellos técnicos y médicos que viven día a día los problemas, por percibirlos directamente en el medio ambiente real de los trabajadores. Asimismo se incluyen las novedades que nuestros técnicos estiman es necesario dar a conocer.

—¿Quiere usted destacar alguna otra actividad del Instituto?

—Es oportuno señalar que compete asimismo al Instituto la organización de congresos, simposios, mesas redondas, etc., relacionados con la prevención. En los últimos meses se ha celebrado —con la asistencia de cientos de especialistas— simposios sobre «Protección ocular», «Dermatología laboral», etc. Para el año próximo están programados otros sobre «Protección personal», «Accidentes en la infancia» y «Neumopatías». La manifestación de este tipo mas importante, a nivel nacional, siempre la ha constituido el Congreso Nacional de Medicina, Higiene y Seguridad del Trabajo, que periódicamente viene celebrándose desde hace casi cuarenta años. Su octava edición va a tener lugar en Zaragoza los días 18 al 21 del próximo mes de octubre.

En este Congreso se va a tratar una serie de aspectos científicos, de gran interés, no solamente para los prevencionistas, sino para todos aquellos que en una u otra forma intervienen en la actividad industrial. Como hecho más destacado puedo indicarles que se tratarán tres ponencias: «Cáncer profesional», «Plan de seguridad» y «Riesgos en ambiente de calor». Al mismo tiempo habrá una serie de sesiones informativas y mesas redondas sobre problemas de actualidad, tales como la prevención en la pequeña y mediana empresa, protección de maquinaria, formación de los trabajadores, etc.

El Congreso presenta, como hecho destacado, la realización de una serie de cursos monográficos en los dos días anteriores a la celebración del mismo, con la finalidad -como le señalaba con anterioridad— de actualizar los conocimientos de los prevencionistas.

En realidad, el objetivo primordial del Congreso es el de establecer un paréntesis en la actuación cotidiana, a fin de que todos los prevencionistas lancen serenamente la vista atrás, mediten sobre lo que se ha hecho, y tras madurar las enseñanzas recibidas, redoblen con nuevos ímpetus esa tarea apasionante de procurar evitar penas y sufrimientos al trabajador.

 

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