Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   La tala del eucaplipto     
 
 ABC.    27/09/1979.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

La tala del eucalipto

EL señor presidente estaba allí, en la cabecera del Banco Azul, con sus cuarenta y siete años recién

cumplidos, sus dos noches sin dormir, sus grandes ojeras moradas de mártir de la transición. No ha

podido irse a América. Hala, a deshacer las maletas y que venga Robles Piquer. ¡Oh Hércules! Lo hemos

tomado por Hércules. Las columnas de Hércules en el Estrecho. La torre de Hércules en La Coruña. Y el

doble de Hércules en la Moticloa. Esperan los Doce Trabajos, la hidra de las siete cabezas, la cierva de

los cuernos de oro, el toro de Creta, dichoso toro, ya lo podían afeitar como se los afeitan a El Cordobés,

y las aves de Estínfalis, que se alimentan de carne humana. Y llega el A B C del domingo con Miláns del

Bosch. Pero, hombre, que hasta Dios descansó el séptimo dia. Y el telegrama negro desde San Sebastián.

Asesinato en La Concha. Sangre y arena. El toro de Creta, digo de Iberia. Se necesita ser Hércules.

Que vengan los del sable. Reunión en las cumbres borrascosas. Yasser Arafat puede meterse el Colt

Magnum en los santos lugares. Y Garicoechea que se moje. No, por televisión, no. En la televisión que

salga Rodríguez Sahagún. Y que se vaya después a San Sebastián. Las calles de San Sebastián están

tomadas. Las ventanas y los balcones de San Sebastián están cerrados a piedra y lodo. San Sebastián es

una ciudad hostil y aterrorizada. Dicen las crónicas que, cuando el féretro se aleja, unos muchachos

gritan: «¡ETA, mátalos!» Doña Victoria Kent ha escrito un artículo en el que nos dice que corre peligro la

abolición de la pena de muerte. ¿Pero de dónde sale doña Victoria Kent? Se ha escapado de «El Pichi».

Que llamen a González del Hierro. ¿Quién ha dicho eso de las alpargatas y de las pelucas? También son

ganas de incordiar. Hay que decirle a don Santiago Carrillo que eso no va por él, que no lo tome por lo

malo, porque es capaz de irse esta noche a dormir en la misma cama de Juan José Rosón.

La sombra de Caín. Contra la sombra de Caín, la pluma de Abel, Hacen falta Abeles. Ya tenemos a Abel

Hernández en el «Ya». Pues que salga Abel Cádiz por Madrid. Queda et Abel Sánchez, de don Miguel de

Unamuno. Pero a don Miguel de Unomuno se lo ha cargado el señor alcalde de Galdácano. Y a don

Miguel de Cervantes, y a don Félix Lope de Vega. Y a don Diego de Velazquez. Y a don Santiago Ramón

y Cajal. Y á don Gregorio Marañón. Qué bárbaro, va a acabar con el Museo del Prado, con el premio

Nobel y con el Siglo de Oro. AI alcalde de Gaidácano que le quiten la silla y que le den un pupitre. El

señor Otero Novas informa: "Pupitres no quedan.» Vaya por Dios. Hace falta ser Hércules.

Llega don Blas Piñar y dice que lo que sucede es que Carter no quiere recibir a Suárez. Los fotógrafos de

Prensa cazan una sonrisa triste. Hombre, tampoco será eso. A quien desde luego no quiere recibir Carter

es a don Blas Pinar. Hay que meterse una hora con Felipe en el cuarto de los suspiros, O sea, en el cuarto

de los suspiros de España. Señores, no es para tanto. No pasa nada. Señores guardias civiles, aquí pasó lo

de siempre. Recuerde el alma dormida lo de don Luis Carrero. A ver, Josep Melíá, que no se acuerdan de

lo de don Luis Carrero. Hay que escribir un editorial, O hacer una lirada de bol* sillo de «Operación

Ogro». No, mejor escribir un editorial. Don Telesforo Monzón ha llegado a Madrid, Dice que nada, que

va a seguir matando, antes y después del chocolate del Estatuto. A don Telesloro, que no me lo toquen.

Ese está como don Joaquín Ruiz-Giménez en las postrimerías del antiguo régimen: deseando que lo

detengan. Es una trampa. No podemos caer en la trampa. A don Telesforo, ni tocarlo. Dios mió, si lo que

hay que hacer es llegar al 25 de octubre. Lo mejor es que se apruebe e] Estatuto y, después, ¡que Inventen

ellos!

El paro. Toma, y además eso. Hay que buscarles trabajo. Hay que darles trabajo para que después puedan

dejárselo y hacer huelga. En un pueblo de la nación andaluza han puesto un cartel en las paredes. «¿Os

fastidiaba el Movimiento? Pues tomad paro.» Es que la derecha de este pais tiene muy mala uva. Dice

don Santiago Carrillo que el plan económico del Gobierno es el de los capitostes de la Confederación de

Empresarios. Es que la izquierda de este pais también tiene muy mala uva. Pero ¿hay quien no tenga mala

uva en esta viña de) Señor? Ya empiezan otra vez con el cuento ese de la crisis de autoridad. Hasta el

periódico de la santa Casa pide más autoridad. ¡Y eso que la sania Casa siempre saca sus editoriales del

frigorífico! Aquí, cada uno con su cantilena. Unos, que si et Gobierno de concentración. Otros, que si el

Gobierno fuerte. Otros, que el Ejército al Poder. Otros, qie si la solución de recambio. No ha terminado el

cambio, y ya quieren el recambio. Y a todo esto, ¿dónde se ha metido e! señor Gutiérrez Mellado?

Venga. Que pongan una bandera asi de grande en el Congreso. Pero ésa, no. Tiene que ser una sin escudo.

¿Es que aquí no se ha leído nadie la Constitución? A Gabriel Cisneros hay que darle una Dirección

General. De Organización Centrífuga, de Estructuración Perifrástica o de Administración Periférica. Pero

hay que dársela. Marcelino Oreja Mega de las Naciones Unidas, con Nacho Camuñas pegado a los

talones. Leopoldo Calvo-Sotelo eslá regateando con el Mercado Común. Se prepara un alentado

espectacular en Madrid. Empiezan a hostigar los separatistas catalanes en Barcelona. Los trabajos de

Hércules. Y además hay que estar todo el día con los brazos en alto, sosteniendo la bóveda de la

democracia.

Los pesimistas dicen que España esté enferma. Don Iñigo Cavero aventura la presunción de que los

abogados de los terroristas están de acuerdo con sus clientes. En el Congreso, el fantasma del general

Pavía vaga errante, como la sombra de Rebeca. Pero lo que más fastidia es que el diputado socialista don

Carlos Navarrete ha dicho en las Cortes que el eucalipto es un árbol de derechas, genocida, no cristiano,

vampiro vegetal, analfabeto e imperialista. Qué inoportunidad. Ya ha caído sobre los políticos otro

trabajo. Ahora, hala, todos a talar eucaliptos.— Jaime CAMPMANY.

 

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