En la Prensa. 
 Tremendismo     
 
 Diario 16.    14/11/1979.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Tremendismo

«Quien aplique el sentido común en el tema vasco corre riesgo inmediato de ser tildado de loco por los dos grupos extremos en conflicto. Pero aquí va el sentido común aplicado a la tormenta en vaso de sangre que desencadenó el señor Bandrés: si el portavoz del Gobierno, señor Meliá, es un encubridor de torturas, también podría decirse que el diputado Juan María Bandrés es un encubridor de asesinos. Hasta que la justicia no dictamine lo contrario, ninguno de los dos es encubridor de nada, pero si Bandrés se erige en juez y califica de encubridor de torturas al Gobierno, con el mismo tremendismo habría razones para calificar a Bandrés de encubridor de asesinos.

En conciencia, señor Bandrés, ¿está usted seguro de no disponer de información bastante para ayudar a un juez en la identificación y captura de quienes bombardearon estaciones y aeropuertos este verano en media España, causando víctimas totalmente inocentes? ¿Está usted seguro de que no puede ayudar en la identificación y captura de quienes casi

En la Prensa

asesinaron a su compañero parlamentario Gabriel Cisneros? ¿Está usted seguro, diputado Bandrés, de que no conoce usted datos -bastantes como para desmantelar o propinar un duro golpe a esa organización de «terroristas buenos» que se llama ETA político-militar y que mata menos que la otra, pero mata; que secuestra, pega tiros en las piernas, extorsiona, atenta con explosivos y aseguró, no hace mucho, que seguirá aplicando la violencia después del Estatuto? No es un secreto, si no que se pregona, que existen relaciones entre Euskadiko Ezquerra, en el plano político, y la ETA político-militar en el plano del terror.

Si queremos salvar a este país de la locura, a esta campaña de ETA hay que darle una respuesta fulminante. En el plazo de días una comisión parlamentaria debe investigar a fondo si hubo torturas o aquí sólo hay mentiras. Si hubo torturas, el primer interesado en castigarlas debe ser el Gobierno.

(Juan Tomás de Salas, ni «Cambio 16»)

 

< Volver