Autonomía en profundidad     
 
 Diario 16.    07/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Mitonomía en profundidad

La concesión final, después de tantos titubeos, de amnistía total, y el establecimiento de un régimen preautonómico para los territorios vascos, no sólo no ha mitigado la virulencia de las posturas de los grupos independentistas armados, sino que, por el contrario, las ha agudizado. Y esto, que podría parecer paradójico, era en realidad previsible. Los recientes robos masivos de explosivos y la posterior declaración de ETA militar responsabilizándose de ellos, ponen de nuevo en el tapete las cuestiones de siempre: ¿De dónde procede tal radicalismo? ¿Qué soluciones tiene?

Desde hace tiempo nadie ignora que tales soluciones, inexistentes a corto plazo —y el robo de "goma-2" en Galdácano es buena prueba de ello-—, no pueden ser policiales sino políticas. No hay, en sentido estricto, fórmulas mágicas de solución, sino marcos sociológicos e institucionales que pueden dar con ellas cuando una verdadera autonomía dentro del Estado enraice en la conciencia ciudadana del País Vasco. Y a ello es a lo que hay que tender, a través de una vasta operación política que no ha hecho sino comenzar con el establecimiento del régimen preautonómico.

El problema del independentismo armado vasco- es un factor heredado del franquismo. Incubada por el centralismo secular, y exasperada por la dictadura, la evolución de ETA es, en realidad, homologable en sus líneas generales a otros movimientos nacionalistas y segregacionistas de diferentes Estados europeos y, en especial, belgas, franceses e ingleses. La virulencia del fenómeno en Euskadi hay por ello que entenderla a través del engarce del movimiento segregacionista con las movilizaciones democráticas y populares contra la dictadura. Fue el franquismo quien dio razones políticas generales a una lucha armada que en el marco de una evolución política normal y democrática está irremisiblemente condenada al aislacionismo. Justamente, de esto se traía. La solución del problema ETA hay que buscarla en Euskadi, y no en ninguna oficina administrativa o policial madrileña.

El actual Gobierno, al margen de su torpeza en la concesión de amnistía, no tiene ninguna responsabilidad específica en la presumible agudización del problema vasco. Por eso es falaz el argumento derechista que pretende colgárselo, cuando los acusadores franquistas o criptofranquistas son los verdaderos responsables. La responsabilidad del Gobierno va, por otro lado, y comienza seriamente a pulsarse ahora, sólo ahora, tras la concesión del régimen preautonómico a Euskadi. Porque el carácter "concedido" de tal régimen, debe pronto dejar de serlo, debe ser un régimen "conquistado" por las propias fuerzas políticas vascas, ya que cuando tal conquista sea un hecho palpable y condicione psicológicamente al ciudadano vasco será éste, a través de las fuerzas políticas generadas por él, quien se encargue de aislar a ETA y similares.

En lo relativo a Euskadi, el proceso autonómico significa que es Imprescindible demostrar políticamente que la lucha independentista armada y la lucha por la democracia no son coincidentes, como la fueron en la época de Franco. Cuando una verdadera autonomía, es decir, una verdadera democracia, se respire en los hoy atormentados y confundidos territorios vascos, los etarras perderán su aureola de mitos nacionales y con ella lo que hoy constituye la fuente de so verdadera fuerza, que no es la "goma-2", sino su capacidad de chantaje moral sobre los verdaderos demócratas vascos. Por tal razón, éstos deben tomar la iniciativa total, en el marco de una autonomía ejercitada en profundidad.

 

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