Explicación pendiente     
 
 Diario 16.    14/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Explicación pendiente

El senador Bandrés sufre una lamentable confusión respecto a DI6, que no es otra cosa que un periódico independiente que no está dispuesto a renunciar al derecho a la crítica.

El senador vasco ha desenterrado el hacha de la intransigencia, y en dos declaraciones casi simultáneas a un diario madrileño y a una revista navarra, acusa que DI 6 quiere enviarle a las trincheras y que él no está en el Parlamento para agradar a las ideologías que subyacen detrás de este periódico.

Pues no, el senador Bandrés se equivoca de plano. Primero, porque a este periódico no le gustan las trincheras y no manda a nadie a ellas. Segundo, que es una gratuita presunción por su parte que piense que nosotros le queremos en el Parlamento para que agrade nuestras "subyacentes ideologías".

Sólo para poner claridad en la aparentemente lamentable confusión que padece el senador de Euskadiko Ezquerra, nos vamos a permitir recordar que este diario no le ha querido mandar a las trincheras, sino que ha pedido por dos veces que él y el diputado del mismo partido Francisco Letamendía expliquen ante el Parlamento su postura sobre la lucha armada.

¿Por qué esa explicación? Porque el 26 de noviembre, en un mitin en San Sebastián, estos dos parlamentarios coreaban el grito de "ETA, el pueblo está contigo", y horas más tarde, en Pamplona, caía asesinado el comandante de la Policía Armada Joaquín Imaz y ETA se hacía responsable dé la muerte. Un comunicado del PSOE recordaba esta "coincidencia" y añadía que "parece significar que EIA y dichos parlamentarios apoyan la acción violenta de ETA".

Hemos pedido explicaciones basándonos en hechos concretos, pero Bandrés nos da respuestas con olor nostálgico a mesianismos políticos inaceptables en el proceso democrático que vivimos". ¿Trincheras, ideologías subyacentes? No le queremos en las primeras, sino en su escaso del Senado, como un defensor más de la democracia. En cuanto a lo segundo, en este periódico no subyace nada, a no ser el esfuerzo diario de contribuir con su independencia a que esa democracia se haga fuerte y no deje caldo de cultivo para los añorantes de la dictadura, ni los depredadores de la libertad, ni tampoco para que los dogmáticos o los mesianismos de uno u otro signo nos impongan su ley a tiros.

 

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