Totalitarismo ETA     
 
 Diario 16.    20/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Totalitarismo ETA

El ataque al puesto de la Guardia Civil de Lemóniz puede ser el comienzo de una nueva estrategia de ETA. Hay, ciertamente, un precedente en el asalto al cuartel de Pasajes, con la coincidencia de que ambos se componían únicamente de guardias solteros, tal vez para guardar la espalda "moral" de ETA y darse la coartada de que no ataca a las familias. Aunque hasta el momento el atentado sólo ha sido reivindicado mediante una llamada telefónica, todo hace pensar que, en efecto, el comando atacante pertenecía a la organización terrorista vasca, que intenta salir de su progresivo e irreversible aislamiento a base de acciones de gran envergadura, capaces de provocar una respuesta masiva por parte del Gobierno. Como típico producto de la dictadura franquista, ETA no encuentra su hueco en la nueva situación democrática y trata, por todos los medios, de crear las condiciones que favorezcan la reproducción del clima de violencia y represión a gran escala en que nació y se desarrolló.

Estaba previsto desde hace semanas que ETA pasaría a la estrategia de guerrilla a gran escala y se sabía que en sus arsenales empezaban a entrar armas que, como bazookas o morteros, ya no encajan en la clase de las ligeras. Su aspiración no es ya un estado de excepción sino incluso la provocación de un estado de guerra. Por eso, el atentado de Lemóniz tiene todas las características de un ensayo para la guerra. Se trata de jugar todas las bazas al catastrofismo y "ulsterizar" las provincias vascas. A ETA no le importaría, por supuesto, que, en el envite, la naciente democracia española volara por los aires, sino todo lo contrario. Eso es, precisamente, lo que busca.

No es posible interpretar de otra manera, tanto el destino "político" de las últimas acciones de esta organización, como su justificación verbal en comunicados posteriores. Por ejemplo, y para "explicar" su asesinato del concejal de Irún, ETA nos abruma con estos contundentes argumentos: se trataba de un hombre "típico ejemplo que no tiene cabida en Euskadi", se recuerda que. era miembro de la Guardia de Franco y autor de diversas irregularidades en la gestión municipal, amén de "amigo íntimo y colaborador del sargento de la Policía Municipal José Díaz", también asesinado por ETA. ¿Ha contabilizado ETA cuántos hombres, si nos atenemos a la lógica de sus argumentos, "no tienen cabida en Euskadi"? ¿Ha encontrado lugar suficientemente amplio para la fosa común que destina a los centenares de miles de vascos y de emigrantes que no comparten sus ideas?

 

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