Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   El parte metereológico     
 
 ABC.    20/09/1979.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

J U E V E S. 80 DE SEPTIEMBRE DE 1979. PAG. 3

ESCENAS POLÍTICAS

El parte meteorológico

HOY es un día repetido y seco, como un poste de telégrafo. Hay Pleno en el Congreso de los Diputados,

pero la sesión se insinúa aburrida y desmayada, slnsorga e insípida. El Tribunal Constitucional. Pero

cuando vayamos a tener Tribunal Constitucional ya habremos desarrollado los puntos clave de la

Constitución. A burro muerto, la cebada al rabo. El tedio es el gran orador en el hemiciclo.

En la televisión están echando «La Casa de la Troya». Entra una de mis hijas en el cuarto de

estar. «¿Qué estás viendo, papá?» «Una película vieja. Es una historia sin interés. Salen estudiantes

alegres y termina en boda.» Mi mujer me propone Ir al teatro. «Podríamos ir a ver el Tartufo, y a lo mejor

se te ocurre escribir algo. Emilio Romero escribía el otro dia del Tartufo. Estaba muy bien.» Otra vez

el Tartufo. Laureano López Rodó y Adolfo Suárez. Enrique Llovet y Adolfo Marsillach, En este

país no hay más cera que la que arde. A Emilio Romero le han hecho director de «Informaciones».

Advierte de 4]ue no le midan su pasado con una vara tendenciosa, mal intencionada o carente de rigor.

(El dice «ausente» de rigor, pero quiere decir «carente», que uno se conoce a sus clásicos.) Dice

que la transición ha cambiado tanto a todos que lo mejor que se puede hacer con la vara de medir

pasados es guardarla. Da iguai), querido Emilio. Unos usarán la vara para medirle, y tú la usarás para

vapulearlos. En este país, qué te voy a decir yo a ti, no se puede prescindir de la vara. A los españoles nos

pasa un poco como a los olivos o a ios almendros. Para que dejemos caer el fruto tienen que varearnos.

En el ruedo silban a los picadores por vara de más, pero es porque se la dan a los toros. Si se la dieran

a tos toreros, aplaudirían. Aquí, cuando uno empieza a aprender a andar por las páginas de tos periódicos,

alguien le dice: «Toma tu vara y sigúeme.» Y tampoco es que todos hayan cambiado tanto. A lo

más han cambiado todo lo necesario para que no haya cambiado nada. Medio en burlas y veras, pienso

que los signos más ardirentes y espectaculares de la transición, los vestigios de la transición para un

museo de reliquias, se reducen a las muelas de Suárez y a que Santiago Carrillo haya cambiado la peluca

por la tonsura. Todo lo demás ni siquiera es tradición. Es plagio. Lo harás muy bien. En este país,

ya te lo he dicho, no hay más cera que la que arde. La otra no da chispas. Ya ves. Don Enrique Tremo

tiene ahora la vara de alcalde. (Otra vez sale la vara. Aquí, los alcaldes sin vara son como Bernardo con

la espada, que ni pincha ni corta.) Y para librarnos de los atosigamientos de la circulación, se le

ha ocurrido que saquemos el coche un día si y otro no, que es una de las mes viejas amenazas de los

alcaldes contra los automovilistas. Igual podrían condenarles a ir en el coche de San Fernando, unos ratos

a pie y otros andando. Esa solución es aún más vieja, pero mucho más eficaz. Lo curioso es que se

trata de una solución absolutamente retrógrada, cavernícola y antisocialista., Los ricos tendrán dos

coches, uno con matrícula par para los martes, Jueves y sábados, y otro con matricula impar, para los

lunes, miércoles y viernes. Mas o menos, lo de las estadísticas y el pollo de Romanones.

Cada tres automovilistas de este país serán sólo como dos: uno con un par de coches y el otro con medio.

Lo mejor será andar en bicicleta. Y entonces ya habremos vuelto a los primeros años del franquismo y del

Ministerio de Acción Sindical, cuando Franco le dijo al ministro: «Y, sobre todo, a los obreros que les

den una bicicleta.» Hay casos de cólera en Málaga. Hablo del cólera, no de la cólera. La cólera, hasta el

momento, no ha sido detectada. Se trata de la secuela de todos tos veranos. Ya se sabe, los gazpachos, las

ensaladas, las frutas, los refrescos y los alimentos envejecidos por el calor. Unos dicen que los casos son

cuarenta. La versión oficial asegura que no pasan de dieciséis. Lo de siempre. La España oficial es

siempre más optimista que la España real. O viceversa.

Felipe González ya tiene ganada »u elección en el Congreso. Las primarias las han ganado los felipistas.

Hasta esto estaba cantado desde aquel discurso, casi patético, de Felipe. Estuvo bien aquello. Hasta la

derecha se emocionó. Y, afortunadamente, aquello no fue un adiós, sino un hasta luego. Es mejor que

ganen los que se llaman moderados, aunque sólo sea para que se sosiegue el personal. Don Luis Yáñez ha

dicho que tampoco hay que machacar a los del sector crítico. Pero ni el señor Bustelo ni el señor Gómez

Llórente han sido elegidos. «Vae victis». También, como siempre. El socialismo se purga, y eso sí que

puede traer, alguna novedad. Expulsan al alcalde de Valencia. Expedientan y castigan a don Jaime

Blanco, aquel del crísmazo que estalló en uno de los primeros plenos de las Cortes democráticas. Este

crismazo es más grave. En este país, ya se sabe también, lo mismo para ser cristiano que para ser

socialista, todavía vale el sistema del crismazo. Y es que algunos no entienden otro lenguaje. Lo que

sucede es que casi siempre el crismazo se apüca mal. En cuanto los socialistas aprendan a aplicarlo no

más que regular, ahí tenemos ya la alternativa.

Ya se sabe lo del divorcio de la UCD. Se trata de lo mismo que ya sabíamos. Usted primero se separa y

luego se divorcia. Y además habrá que esperar a que los Tribunales de Justicia tengan algún tiempo

para dedicarse a estos dimes y diretes conyugales. Ahora no tienen tiempo para nada. No dan

abasto. La justicia rápida es cara, y nosotros aún no somos ricos. Y encima, según dice don Marcelino

Camacho, ha llegado don Fernando Abril y nos ha empobrecido más todavía. También podría decir

don Fernando Abril que quien nos ha empobrecido es don Marcelino Camacho. Y a lo mejor habría

que darles la razón a los dos. ¡Ahí También hay otra noticia. En Bilbao el terrorismo ha asesinado a dos

militares. Un coronet y un comandante han muerto víctimas de la metralla. El soldado que conducía

el vehículo donde viajaban los dos jefes del Ejército está grave. Pero esto apenas es ya una noticia. Esto

es como la peripecia prevista de un parte meteorológico. La noticia es que van a ser enterrados con

los honores de ordenanza. Lo demás es lo de todos los días. Chubascos en el Norte.

Tiempo soleado, con algunas nubosidades, en el resto de España. O como dirían por aíli: en

España.—Jaime CAMPMANY.

 

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