Autor: O. M. B.. 
 La sustitución de Suárez en la presidencia del Gobierno.. 
 Un delfín para la difícil continuidad suarista     
 
 ABC.    31/01/1981.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Un delfín para la difícil continuidad suarista

MADRID (O. M. B.)

Hombre distante y distanciado de la pelea política a ras de suelo, Leopoldo Calvo-Sotelo se

perfilaba, sin embargo, desde hace un cierto tiempo como delfín cualificado de Adolfo Suárez,

al que ha servido con discreción y lealtad desde que éste se hiciera cargo de la difícil papeleta

de la transición, mediado el 1976. Su marchamo de hombre independiente, más técnico que

profesional de (a política; su imagen neutral y escasamente proclive hacia posiciones

ideológicas definidas dentro de UCD; su carácter de persona lacónica, con fama de prudente,

lo situaban en la primera fila de tos contados personajes del entorno centrista que aparecían

como idóneos para tomar las riendas de la política centrista en una Iinea de relativa continuidad

suarista. Una continuidad que evite, al menos provisionalmente, o en todo caso aplaque, una

traumática lucha de poder entre las distintas familias cuyas cuotas de influencia y alianzas no

aparecen todavía suficientemente sedimentadas para asegurar la pervivencia del Centro tras el

vacío de poder dejado por Suárez.

Leopoldo Calvo-Sotelo nació en Madrid el 15 de abril de 1926 y pertenece a una familia de

marcada preponderancia política en los últimos decenios. Estudió el Bachillerato en el Instituto

Cervantes. En 1946 ingresó en la Escuela de Caminos, y en 1951 obtuvo el título de doctor

ingeniero con el número uno de su promoción. Durante los primeros años de posgraduado

ejerció puestos directivos dentro del marco de la empresa privada, en compañías como Pertofil,

Unión Española de Explosivos y Unión de Explosivos Río Tinto. A partir de 1967 se inicia su

trayectoria en la vida pública, pero siempre en el ámbito de responsabilidades técnicas y

económicas. De 1967 al 69 fue presidente de RENFE {compañía de la que en la actualidad

sigue siendo consejero) y en los años siguientes presidió la Subcomisión de Industrias

Químicas Básicas del II Plan de Desarrollo. Dentro del III Plan dirigió el grupo de trabajo sobre

Localización industrial.

En este período había entrado ya de lleno en la actividad política propiamente dicha. Como

representante de los empresarios de Industrias químicas fue procurador de las Cortes

franquistas en la décima legislatura. A partir de esta representación fue presidente de la

Comisión de Obras Públicas y miembro de la de Leyes Fundamentales y Presidencia del

Gobierno.

Sin embargo, su trayectoria pública seguía desenvolviéndose durante estos años por los

derroteros de las responsabilidades tecnocráticas. En 1974 fue nombrado miembro del

Patronato de la Universidad de Santiago y poco después pasó a ocupar un cargo en el

Ministerio de Planificación del Desarrollo para la ejecución. En el ámbito de la empresa privada,

el señor Calvo-Sotelo ha compaginado permanentemente con sus funciones públicas. El mismo

año 1974 pasó a ser consejero del Banco Urquijo, y en 1975, vocal del Pleno de! Consejo

Superior de Cámaras de Comercio, Industria y Navegación.

La corriente política prepartidista que comienza a desarrollarse en los últimos años del régimen

franquista lleva a Calvo-Sotelo a fundar la Asociación FEDISA en colaboración con personajes

de trayectoria posteriormente divergente como José María de Areilza y Manuel Fraga. Tras la

muerte de Franco entra por vez primera en el Gobierno, formando parte del primer Gabinete de

la Monarquía como ministro de Comercio. Al acceder Suárez a la presidencia en julio de 1976

continúa en el Ejecutivo con la cartera de Obras Públicas. Empieza aquí su etapa de

colaboración con Adolfo Suárez, colaboración que se prolongará hasta hoy.

En las primeras elecciones generales (15-julio) Leopoldo Calvo-Sotelo se aúpa al puesto

número dos de la lista por Madrid que encabeza Suárez. Por aquel entonces luce todavía el

marchamo de independiente. Sin embargo, era bastante notorio que había sido Calvo-Sotelo

quien había preparado el desembarco de Suárez y sus hombres en el por entonces Centro

Democrático, laminando a José María de Areilza.

Posteriormente, ya Incorporado de forma destacada a la coalición, se convierte en portavoz

parlamentario y forma parte del Consejo Ejecutivo. En 1978 es nombrado ministro para las

relaciones con las Comunidades Europeas, para lo que cesa como asesor del presidente

Suárez. En las elecciones de marzo de 1979 vuelve a salir elegido con el número dos por

Madrid, siempre flanqueando a Suárez.

En el Gobierno postelectoral es confirmado como ministro para las Comunidades, hasta la

última crisis gubernamental de septiembre de 1980, en la que sustituye a Abril en la

Vicepresidencia para Asuntos Económicos.

Leopoldo Calvo-Sotelo está casado con Pilar Ibáñez-Martín Mellado, hija del que fuera ministro

de Educación Nacional, José Ibáñez Martín. Es padre de ocho hijos.

 

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