Dimisión de Adolfo Suárez. Del "antiguo régimen" a los "barones". 
 Cinco Gobiernos suaristas en cuatro años     
 
 ABC.    30/01/1981.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

VIERNES 30-1-81

NACIONAL

-Dimisión de Adolfo Suárez

Del «antiguo régimen» a los «barones»

Cinco Gobiernos suaristas en cuatro años

MADRID. A lo largo de cuatro años y medio largos, Suárez ha formado y encabezado cinco Gobiernos.

Ha sorteado dos graves crisis gubernamentales y resuelto hábilmente varias mini crisis.

El primer Gobierno —segundo de la Monarquía— lo confeccionó Suárez pocos días después de ser

designado para presidente. Como hombre fuerte figuraba el entonces hombre de confianza Alfonso

Osorio. Sería el Gabinete encargado de ¡a reforma política, de poner los hitos fundamentales en el camino

de la normalización democrática. Y en ese menester, tanto Suárez como Osorio. jugarían decisivamente.

La primera mini crisis surge cuando Suárez apenas lleva dos meses de andadura presidencial. Ante el

cariz de la reforma se suscita una ligera contestación en ciertos medios, que termina con la dimisión del

teniente general Díaz de Mendívil. El día 22 de septiembre es sustituido como vicepresidente para

Asuntos de la Defensa, El día 22 de septiembre es sustituido por el teniente general Manuel Gutiérrez

Mellado, que desde aquella fecha permanecerá ininterrumpidamente en el Gobierno hasta hoy. Gutiérrez

Mellado hará posible que las relaciones del Ejecutivo con el estamento castrense se desarrollen sin

excesivas tensiones a lo largo de toda la transición política. La reforma política se hace rápida y

eficazmente, y poco antes de que se convoquen las elecciones generales surge otra pequeña mini crisis,

que interesa también a un cierto sector de la jerarquía castrense. Se salda con la dimisión del almirante

Pita da Veiga, de la cartera de Marina; Suárez encomienda este Departamento al también almirante

Pascual Pery Junquera.

Tras las elecciones del 15-J, que gana UCD, Suárez forma un nuevo Gobierno. En él figuran ya los

hombres que lideran los distintos sectores o familias de un partido hecho de retazos y con prisas, En él

estaban tos futuros barones de la UCD: Landelino Lavilla, Fernández Ordóñez, Martín Villa, Garrigues,

Pío Cabanillas... Y precisamente en este Gobierno sube a la primera jerarquía de poder un hombre clave

de estos años; Femando Abril Martorell, anterior ministro de Agricultura, que accede a la Vicepresidencia

para Asuntos Políticos. Desde este cargo, Abril es el artífice del consenso con fa oposición en los

llamados pactos de la Moncloa, sobre todo en tos más arduos temas constitucionales.

En septiembre se suscitan tos primeros rumores de crisis gubernamental. Un mínimo reajuste —la

dimisión de Ignacio Camuñas como ministro de Relaciones con los Cortes, competencias que asume

Abril— apacigua lo que no había pasado de ser una tormenta en un vaso de agua. Una crisis de mayor

relieve —aunque tampoco grave, ya que el Gobierno estaba disfrutando por aquel entonces de la

tranquilidad de los Pactos de la Moncloa— se produce a primero de febrero, cuando el profesor Fuentes

Quintana abandona la responsabilidad de los asuntos económicos. La mayor novedad de el Gobierno que

se constituye tras la crisis la protagoniza Abril Martorell, quien amplía decisivamente sus competencias

haciéndose cargo del área económica. En este Gobierno han desaparecido ya los Ministerios de los tres

Ejércitos.

Otra innovación: se crea el Ministerio de Relaciones con Europa, que Suárez encomienda a Leopoldo

Calvo-Sotelo. Este Gabinete duraría algo más de un año; hasta las elecciones generales de marzo de 1979.

UCD vuelve a ganar. Suárez resulta investido y forma su tercer Gobierno, el cuarto de la Monarquía. Con

escasas novedades respecto al anterior. Abril continúa en la cúspide. Surge la figura del Departamento de

Defensa encomendado a un civil, Agustín Rodríguez Sahagún. Durante un año, el primer Gabinete

constitucional afronta los graves problemas de) país sin excesivo éxito, ya que siguen agravándose. En

mayo del 1980, la crisis estalla sin remedio. Suárez la resuelve en un pequeño reajuste técnico, con el

cambio de seis ministros, cambio que no afecta a la estructura fundamental del Poder. La presión de la

calle y de la oposición ponen a Suárez al borde del descalabro. Los debates de la moción de censura,

patrocinada por el PSOE, suponen un serio quebranto para la imagen del presidente. Suárez se ve en la

necesidad de instrumentar una moción de confianza. Tras difíciles negociaciones forma un nuevo

Gobierno y con el apoyo de la Minoría Catalana se apresta a afrontar la moción. Gana numéricamente,

pero su imagen queda definitivamente desgastada. En el nuevo Gobierno —saludado en los periódicos

con cierto optimismo— están presentes los más altos representantes del partido. Suárez ha sacrificado a

Abril Martorell en un intento de sobrevivir políticamente. Pero la suerte estaba echada.

 

< Volver