Autor: Gutiérrez, José Luis. 
 Los "fontaneros" Moncloa, producen la discordia.. 
 Suárez y Abril cada vez más distanciados.     
 
 Diario 16.    02/07/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Diario 16/2-julio-80

Los «fontaneros» de Moncloa, producen la discordia

Suárez y Abril cada vez más distanciados

José Luis Gutiérrez

Las relaciones entre el presidente Suárez y el vicepresidente Abril, su «hombre de confianza», atraviesan

por uno de sus peores momentos. Una de las razones —tal vez la principal— del «enfriamiento», reside

en la sistemática campaña que contra el vicepresidente económico lleva a cabo el «fontanero» Alberto

Aza. Por primera vez, el cese de Fernando Abril, es una de las principales especulaciones del verano.

Madrid - El distanciamiento entre el presidente Suárez y el vicepresidente Fernando Abril, se confirma a

medida que pasan los días.

El «divorcio» de ambos políticos, que ya dura más de un mes, fue confirmado ayer a DIARIO 16 por

diversas fuentes gubernamentales, que comentaron haber contemplado «enfados anteriores entre los dos

personajes, pero siempre pasajeros y episódicos. Ninguno hasta ahora había sido tan profundo y

duradero».

Esta situación ha disparado rumores, comentarios y especulaciones más o menos interesadas, algunas de

las cuales dan como seguro el cese de Abril en las próximas semanas. En este sentido cabe recordar que a

finales del pasado año Abril presentó a Suárez una carta de dimisión, alegando problemas de

coordinación con el equipo económico de entonces, a las que Suárez no prestaba demasiada atención.

Las razones del distanciamiento, a juicio de todas las fuentes consultadas, son varias. En primer lugar,

figuran las declaraciones de Fernando Abril, en primavera, al grupo periodístico «Fígaro», informando

del alcance de la pasada crisis ministerial, que disparó una enloquecida espiral de tensiones en el .seno del

partido y culminó con la famosa moción de censura presentada por el PSOE.

Enfrentamiento con los «fontaneros»

Sin embargo, la razón principal, según todos los testimonios recogidos, reside en el enfrentamiento entre

vicepresidente económico y los llamados «fontaneros», el equipo.de asesores que rodean al presidente en

la Moncloa, y a la cabeza de los cuales figura Alberto Aza. «Aza —señaló a DIARIO 16 un alto cargo del

partido— le está calentando los oídos al presidente, machaconamente y a diario, con la teoría de que la

defenestración de Abril Martorell es el primer paso imprescindible para lograr un cambio de imagen del

presidente y un acercamiento a los «barones.»

Esta estrategia sostenida por Aza, vendría a aportar según el asesor presidencial la ventaja* de la

reconciliación con los «barones» y la posible entrada de los mismos para una posible participación en un

nuevo Gobierno. En este sentido cabe, recordar que tanto Rodolfo Martín Villa como Fernández Ordóñez

y Pío Cabanillas no entraron en mayo en la crisis gubernamental —entre otras razones— por la presencia

de Fernando Abril en el área económica.

Todos contra Aza

Las cosas, sin embargo, han cambiado, y ahora todos van contra «los fontaneros» —Aza, Bregolat,

Recarte, Goderch y, a otro nivel distinto, Josép Melia, secretario de Estado para la Información.

Según señalaba ayer un miembro de la Comisión Permanente y uno de los «barones» centristas, «lo único

que le faltaba a Suárez en estos momentos era prescindir de Abril. Si esto se produce, ya el aislamiento va

a ser total y absoluto, y sólo va a contar con la cobertura de la «fontanería», de modo que apañado está. Y

sobre todo, con la que está cayendo. Desde luego, en este punto, si hay que escoger entre Abril y

«los fontaneros», yo me quedo sin pensarlo con Fernando Abril». A juicio del citado miembro de la

permanente, la sensación de indefensión y debilidad que está dando el Gobierno sería ya inenarrable con

esta operación. «Si Suárez cesa a Abril, después de haber cesado a todo el Consejo de Ministros —porque

los ministros ya hace tiempo que han dejado de existir como cabezas decisosorias— se quedará

dramáticamente solo», añadía el barón.

Habrá ceses

Otras fuentes, sin embargo, confirman la aparición de las primeras dudas del presidente Suárez hacia lo

aconsejable de mantener a «los fontaneros». Una conocida personalidad del entorno de Moncloa, señaló a

DIARIO 16, que Suárez tiene en cartera, los ceses de Aza y de Meliá.

La silenciosa y eficaz gestión del ministro de la Presidencia, Rafael Arias Salgado, tomando en sus

manos, paulatinamente, las riendas de todos los asuntos que, pasaban antes por las de Alberto Aza, tiene

algo que ver en ello.

Meliá, a Cataluña

Por su parte, de fuentes próximas al vicepresidente Abril se ha señalado como en la predemocracia, con el

consenso y el domesticado silencio de las fuerzas de la oposición, y el aislamiento del presidente no tenía

mayor importancia. Ahora las tesis Abril son de que el presidente debe de dar la cara, y explicar las líneas

de su política constantemente, con apariciones periódicas ante la opinión pública. Hace poco más de un

mes, en un hotel madrileño, Abril, ante un grupo de empresarios, apuntaba que «el marketing del

Gobierno merece un suspenso». Esta tesis choca frontalmente con las de Aza, de clara inspiración en los

años de la dictadura, de mantener a Suárez aislado en la campana de cristal del palacio de la Moncloa.

De este enfrentamiento surge la campaña de «los fontaneros» contra Fernando Abril.

Josep Meliá, secretario de Estado para la Información, es otro de los nombres que aparece como

candidato a ser sustituido. Fuentes próximas al personaje —que numerosos círculos coinciden en calificar

de profesional« inteligente y de gran valía, injustamente tratado, por lo ingrato de su labor— no se

recatan, a su vez, de mostrar su gran irritación hacia el equipo que dirige Aza.

Por otra parte, el nombre de Meliá se ha barajado en medios de la comisión permamente, como posible

delegado del Gobierno en Cataluña. En este punto, se han barajado dos tesis: la sostenida por Martín

Villa, que opina que el delegado gubernativo debe de ser una personalidad de reconocida importancia, y

la de Fernández Ordóñez, que estima que, para evitar suspicacias y cautelas en las instituciones catalanas

hacia Madrid, debe de ser un político de escaso relieve. & presidente Suárez ha mostrado sus preferencias

por la tesis de Martín Villa. Así el presidente insinuó la oferta a los ministros Juan Rovira (Sanidad) y

Sánchez Terán (Trabajo), que la rechazaron. El propio Sánchez Terán recomendó para el cargo a Julián

Rebollo que fue defensor tras su detención del comunista Julián Grimau. Sin embargo, la candidatura de

Meliá parece hasta ahora la más firme.

 

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