Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   El clavel y la rosa     
 
 Hoja del Lunes.    22/10/1979.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

EL CLAVEL Y LA ROSA

Jesús bendito, y que no pasa día sin que nos mandes un susto. Ahora resulta que también han abortado

Lola Gaos y Cristina Almeida, que seguramente estaban desprevenidas y les pilló el trance sin pildora. Y

no sólo a ellas, sino a mil trescientas mujeres más. Hay que ver el enjambre de pioneros que se ha perdido

la progresía militante. Si siguen así no va a haber manera de que el rojerío gane unas elecciones, y vamos

a tener Gobierno de UCD para ciento siete años, como dice don Adolfo Suárez. "Mucho trabajo, madre,

tendrías con tanta moza, que es ganado muy pesado de guardar", le dice Lucrecia a la Celestina.

Luego no querrán que éste sea un país machista. Pero, hombre, si es que hay algunas jais por esos

rastrojos de Dios que, cuando te confiesan estas cosas, parece que le estén dedicando un homenaje al

macho ibérico y una oda al cipote de Archidona. Porque entre esas mil trescientas valerosas hembras hay

muchas, no sé, muchas, Ana Belén, Julita Navarro o Carmencita Diez de Rivera, con las que uno no

tendría mérito y que, vamos, se comprende. Pero hay otras que parece que han venido al confesonario a

presumir. Vamos, que ahí, en esa estacada, querría yo ver al cura de Villalpando.

Españolito que vienes al mundo, te guarde Dios, porque aquí ya no puedes fiarte ni de tu madre. Al

último que se le ocurrió preguntar aquello tan melodramático de "señora, ¿ha perdido usted un niño?", fue

a César González-Ruano. "Señora, ¿ha perdido usted un niño?" "No. Me lo he quitado, que a lo peor me

salía nada más que socialdemócrata. Y, además, que no está el porro como para destetar a una familia

numerosa." Sobre todo, que de alguna manera hay que celebrar, en plan contestatario y contracultura, el

Año Internacional del Niño. "Felipe, capullo, quiero un hijo tuyo." "Sí, maja, para que te lo quites."

O sea, que ya Jo ven, que están con eso del aborto como Mateo con la guitarra. De verdad que están las

mujeres desatadas. Que están en pleno desmadre. Lo mismo se meten en el GRAPO que se quitan el niño.

Y, además, de verdad, señor juez, que han perdido el recato y que ya no puede con ellas ni el Código

Penal. Se quedan en pelota en las playas, en las revistas y en el teatro; te engarabitan con la cocaína, te

llevan al huerto y después empiezan a devorarte como la "mantis religiosa". Y luego se raspan la matriz y

empiezan a gritar que las has violado y que lo que hay que hacer contigo es cortarte de cuajo el patriz. Y

encima te llevan al sexólogo porque dicen que no te sabes bien el "Kamasutra". Hombre, que esto ya no

es el matriarcado, que esto es la matríarquía. Que les digo a ustedes que aquí hay que poner pies en pared,

que esto es un despotismo que va a acabar con la democracia, con los hombres y con la perpetuación de la

especie. El pobre macho ibérico, que siempre ha tenido tanta afición y que trae fama en más de medio

mundo de entrar bien guarnido en cualquier trance, va a terminar por irse a ese piso de la calle de las

Huertas con algún señor de Bilbao o por ponerse a traducir al griego a Federico García Lorca} como hace

ese Odysseus Elytis que se ha ganado el premio Nobel de Literatura. Y es que le ponen a uno a arar de

balde y en baldío. "¿Será una rosa o será un clavel, mi vida?" "Va a ser un aborto, macho, que a lo mejor

te saca parecido." Y, hala, angélicos al cielo y ropica al arca.

Así es que estos días no está uno para nada. Ni siquiera está uno para preocuparse del Estatuto. Entre el

aborto y la abstención, nos vamos a quedar sin democracia por falta de personal. A unos les quitan el

derecho de nacer, que es, desde luego, un derecho residual del "ancien regime", y otros pasan del derecho

de votar. Bueno, si al Congreso ya no van ni los diputados. Y en cierto modo tienen razón. Pero ¿ para

qué van a hacer leyes ? Luego no sirven nada más que para que nos las saltemos a la torera. Y además,

buena gana, porque los funcionarios de la Justicia andan en huelgas.

Y entonces se pone uno ante el televisor a ver si salen Tip y Coll, que resulta que no salen, o sea, que

también eso lo hemos malogrado. Menos mal, que parece que ya »e haya arreglado eso del fútbol en el

cuarto de estar, y que todavía quedan por ahí algunos muchachos para darle al balón, aparte de algunas

niñas de esas que están en la lista de las abortistas y que le cantan tiernamente al amor y a la vida. Los

señores mayores que sufran del "shock" del futuro pueden ponerse a leer las declaraciones del honorable

Josep Tarradettas, que aparte de aparecerse a los catalanes con el corazón de don Francisco Maciá casi

como el Corazón de Jesús se le apareció a Santa Margarita María de Alacoque, está diciendo en este país

todas las cosas exigibles a un buen padre de familia. Lo que pasa es que el honorable Josep Tarradellas

tiene ya ochenta años, y además la ha tomado con él la progresía esa del aborto, y ya están diciendo que

sólo habla con don Carlos Sentís.

En este mundo al revés que se han empeñado algunos en traer en vez de la democracia al derecho, esta

noche llega la noticia de que unos presos de la cárcel de Ciudad Real tienen cautivo al director d« la

cárcel. ¿Lo ven? Todo esto sucede por meter a la gente en la cárcel. La reforma penitenciaria del señor

García Valdés tendría que haber consistido en dejar en la cárcel a los directores y a los funcionarios de

prisiones y poner a los presos a que los custodien. Y en último caso, pues amnistía para todos. Ahora que

nos está dejando un poco tranquilos el terrorismo empiezan otra vez a levantarse las cárceles, que ya

podíamos haber aprendido que eso de tener cárceles en un país es un eemillero de disgustos, y que

bastantes disgustos nos está dando don Raimundo Saporta con eso de que se deja el Mundial82 para que

encima nos busquemos nuevos quebrantos y cavilaciones.

Lo mejor será que nos vayamos al mundo de Frank Capra, y que nos vayamos acostumbrando al "Vive

como quieras". Ni leyes represivas, ni cuerpos represivos, ni instituciones represivas, y que aprendamos a

no trabajar los días de trabajo, a no gastar gasolina los domingos, a no parir a los nueve meses y a pasar

de Constitución, de Estatuto, de Reglamento y de "La casa de la pradera". Nosotros, al "Kamasutra´1. Al

"Kamasutra" y al sexólogo. Y a esperar. ¿Será una rosa o será un clavel?

Jaime CAMPMANY

 

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