Autor: Urbano, Pilar. 
   El candidato     
 
 ABC.    19/02/1981.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Hilo directo

E! hombre «signado» por Suárez es. desde ayer, e! hombre «designado» por el Rey para formar Gobierno.

Y una se alegra porque de Leopoldo Calvo-Sotelo sabe que es persona de fidelidades humanas y de

creencias divinas: que trabaja sin publicidad; que tiene bastante más cultura de la que,gusta aparentar; que

sabe de matemáticas, de mar y de música; que es un buen padre de muchos hijos: que «pasa» de

politiquillas y prefiere, en cambio, la «política grande nacional»; que sabe lubrificar tensiones y conciliar

oposiciones; que es ¡o suficientemente alio como para dar buena imagen... en fotos verticales, y lo

suficientemente feo como para no buscar el primer plano. Que los europeos saben quién es. Que los

empresarios saben quién es. *´ que los comunistas también saben quien es, Y quién no es.

Por ahora, basta. En adelante, y por sus obras, iremos sabiendo quién es ios españoles del asfalto. Cuando

Leopoldo lea esta columna se acordará de nuestra última conversación, paseando por el Congreso de los

Diputados, Hace... tiempo. Al despedirme le dije: «Algún día te haré una gran entrevista... corno

presidente de! Gobierno». El enarcó las cejas por encima de las gafas, sonrió entre timido y complacido.

Y rezongó algo asi como: «¡Eres terrible...; a veces pienso si no tendrás una bola de cristal!»

El candidato se dedica estos días a confeccionar su programa, a preparar las intervenciones de la sesión de

investidura y a vender puentes a fas minorías que han de apoyarle con su voto. En esta sentido, sé que

Rodríguez Sahsgún y Pérez-Llorca han tenido contactos, por ejemplo, con Fraga. Y que varios ministros

(García-Díez, Bayón, Pió Cabanillas, Pérez-Llorca, entre otros lo asisten en estos trabajos previos.

A! parecer, piensa hacer primero ei programa de Gobierno y sólo después se aplicará a formar Gabinete:

los hombres encargados de ejecutarlo. De modo que los nombres que ahora circulan en ios ámbitos de

opinión política sen «especulaciones», pero no «filtraciones». A Ollart se le hace ministro de Defensa en

varias «¡islas fantasmas». E! mismo me confía: «Cada media hora entra un colaborador mió e» eí

despacho y me "coloca" tal c cual cartera... Yo en este momento no sé nada de natía.» Perez-Llorca, a

quien ya se ha elevado al rango dfe vicepresidente político, me asegura: «No seres vicepresidente..., y si

me preguntar. >n¡¿ deseo, tíiré que seguir donde estoy, en Exteriores.»

Lo cierto es que, de entrada, en el nuevo Gobierno hay tres «huecos»´: ia Vicepiesidencia para ¡a Defensa,

que no se C´.ibrirá: era «un cargo para un hombre» y sin Gutiérrez Bellado no tiene sentido mantenerla.

La Vicepresidencia Económica, que ocupaba el propio Calvo-Sotelo y para la que, hoy por hoy. sobran

«capaces: Garcia-Diez, Bayón, Ollarit... Y si Ministerio de ia Defensa, teda vez que Sahagún va a

«dedicar las veinticuatro horas da ios trescientos sesenta y cinco días del año a trabajar partido Y ahí

saltan los nombres de Oliart y Martín Villa.

Marcelino Oreja y Oscar Alzaga no quisieran figurar en la candidatura al Comite Éjecutivo de UCD

presentada por bs "criticos" dio pabulo a las conjeturas. Pero no parece ci;C ni uno nj otro vayan a ser

ministros ce don Leopoldo, Sí. e/i cambio, los e* ministros Gámir y Ortiz, luíses ambos. Y quiza el

catedratico Sagardoy.

He sabido que «tratara de hacer en Gobierno de integracion, aisnqt!^ sin cambiar a :nur;has personas Y

eso es todo por hoy. — Pilar URBANO,

 

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