Autor: Galán, Lola. 
   Se ha querido dar un golpe de mano en UCD, afirma Fernando Abril     
 
 El País.    06/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Se ha querido dar un golpe de mano en UCD, afirma Fernando Abril

LOLA GALÁN

«Adolfo Suárez es un gran patriota, y lo que no se puede consentir es que se de´ un golpe de mano dentro

de UCD», declaró ayer a EL PAÍS, en una rápida definición de la crisis producida en el seno de Unión de

Centro Democrático, el ex vicepresidente del Gobierno Fernando Abril Martorell al abandonar el

despacho de Suárez hacia las tres de la tarde.

Tanto Fernando Abril como Rafael Arias-Salgado permanecieron reunidos con Adolfo Suárez durante

buena parte de la mañana de ayer en su despacho de la calle de Antonio Maura, que registra estos días un

inusual movimiento de políticos. El secretario general de UCD, Rafael Calvo Ortega, acudió también

hacia las 13.45 horas a entrevistarse con Adolfo Suárez, si bien permaneció en el despacho del ex

presidente apenas diez minutos. Calvo Ortega atravesó rápidamente el grupo de policías secretos que

montaban guardia ante el número 4 de la calle de Antonio Maura, poco decidido a hacer declaraciones.

«En todos los partidos políticos hay crisis. Sí, tal vez ésta es más importante, pero yo creo que se

resolverá pronto», comentó el secretario general de UCD.

Fernando Abril Martorell, que abandonó el despacho de Adolfo Suárez en compañía de Rafael Arias

Salgado cinco minutos antes de que lo hiciera el propio duque, puntualizó a EL PAÍS que la crisis de

UCD «nos preocupa a la clase política. El país debe estar tranquilo, porque el Gobierno continúa

ocupándose de todos los problemas, y su estabilidad está asegurada». Abril Martorell lamentó la situación

de crisis interna en el partido centrista «precisamente cuando este partido se estaba convirtiendo en una

gran fuerza política», al tiempo que hacía referencias a la deshonestidad de quienes esgrimen razones de

seguridad externa para forzar a Suárez a abandonar la escena política.

Frente a Rafael Arias-Salgado, que aparecía con una expresión sonriente al abandonar el despacho de

Adolfo Suárez, y que manifestó expresamente su optimismo respecto a la solución de los conflictos

internos de su partido, el ex presidente Suárez declaró a este periódico su enorme preocupación por los

momentos que atraviesa UCD, en espera de que lanío el presidente del Gobierno como el del partido,

Agustín Rodríguez Sahagún, tomen las medidas necesarias. Suárez declaró que estaba reflexionando

profundamente sobre todos estos problemas.

Fuentes próximas al ex presidente Suárez manifestaron igualmente a EL PAÍS que la intención de este

sector de UCD era conseguir a toda costa la convocatoria de un congreso extraordinario del partido

centrista, al tiempo que negaron la posibilidad de una respuesta inmediata de Suárez a Calvo Sotelo. «El

plazo dado por Suárez», señaló a este respecto Rafael Arias-Salgado, «es de dos semanas por lo menos».

 

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