Autor: Sebastián Bueno, Pablo. 
 La crisis de Unión de Centro Democrático. Declaraciones a EL PAIS del presidente de Unión de Centro Democrático.. 
 Rodríguez Sahagún: "Es completamente falso que desde el partido se boicotea al Gobierno"     
 
 El País.    07/11/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 23. 

La crisis de Unión de Centro Democrático

Declaraciones a EL PAÍS del presidente de Unión de Centro Democrático

Rodríguez Sahagún: "Es completamente falso que desde el partido se boicotea al Gobierno"

El presidente de Unión de Centro Democrático (UCD), Agustín Rodríguez Sahagún, afirma en el curso de

una entrevista concedida a EL PAÍS que está de acuerdo con la idea de convocar un congreso

extraordinario de UCD siempre que se respete el juego democrático del partido.

Asimismo, el líder centrista niega de manera rotunda que la dirección del partido esté obstaculizando la

acción del Gobierno y que él mismo o el secretario general estén obedeciendo instrucciones del ex

presidente Adolfo Suárez. Agustín Rodríguez Sahagún, quien elogia el comportamiento político del ex

jefe del Gobierno, reitera la opción de centro de Unión de Centro Democrático sin buscar otras alianzas

ajenas a la ideología y posición centrista, y confirma que hoy reanudará sus conversaciones políticas con

el presidente de! Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo.

PABLO SEBASTIÁN

Pregunta. UCD atraviesa una profunda crisis política que afecta a la estabilidad del partido, del Gobierno

y a la propia transición política española. ¿Cómo ve el presidente del partido centrista esta situación?

Respuesta. La veo con la natura! preocupación. Nuestro partido atraviesa una crisis compleja que viene de

atrás y que necesita, por tanto, soluciones complejas y globales. Crisis similares las han atravesado o

atraviesan otros partidos y son superables con la colaboración de todos. El fortalecimiento de los partidos

políticos que son el cauce fundamental de la participación popular en la vida política, así como el

prestigiar las instituciones democráticas, tienen que ser puntos fundamentales en las prioridades de todas

las fuerzas políticas y sociales. Considero muy importante que, en todo caso, las tensiones sean objetivas

y no interpretadas en claves de desestabilización, y que se resuelvan en un marco de estricto

cumplimiento de las reglas democráticas. Y por supuesto con el debido respeto de todos al propio partido

y a sus miembros y sin los acosos que en algunos medios parece detectarse.

Ese es mi planteamiento como presidente de UCD de cara a los problemas del partido, un planteamiento

hecho desde un sentido de responsabilidad, de convicción personal profunda y de respeto al mandato

político que me fue otorgado en el congreso de Palma de Mallorca, en el que se presentaron dos

reivindicaciones generales: la democratización interna y el funcionamiento de los órganos colegiados del

partido, planteamientos ambos que me he esforzado en cumplir.

P. Lo cierto es que, a pesar de los resultados del congreso de Palma de Mallorca, el sector critico de UCD,

hoy llamado plataforma moderada, no ha cejado en sus embates y quiere la reconversión del partido.

¿Cómo ve estas iniciativas?

R. No voy a profundizar ahora en las causas y soluciones de nuestra crisis, porque ello va a ser objeto de

análisis en mis reuniones con el presidente del Gobierno y posteriormente de debate en el seno de los

órganos de nuestro partido.

En todo caso, los resultados y las decisiones, tanto de un congreso como de los órganos del partido, tienen

que ser respetados por todos. Y ello tanto en lo que se refiere a nuestra reiterada afirmación de proyecto

político de centro con vocación de seguir liderando las reformas necesarias para modernizar la sociedad

española, como en cuanto a nuestras comparecencia en las elecciones como opción política con un

modelo de sociedad concreta y netamente diferenciada de la izquierda y de la derecha.

(El presidente la contado siempre con el apoyo del partido)

P. En todo caso, quienes contestan al congreso de Palma de Mallorca esgrimen el argumento de que tos

dirigentes del partido están boicoteando la acción del Gobierno. ¿Qué puede responderá estas

acusaciones?

R. Es completamente falso que desde el partido se esté boicoteando al Gobierno o actuando como un

Gobierno en la sombra, como algunos han querido afirmar. Y no creo que nadie que haya vivido los

planteamientos del partido lo pueda decir si habla objetivamente. Personalmente, como presidente del

partido, creo que desde el partido y desde todos sus órganos se ha apoyado siempre al Gobierno y de

manera especial a su presidente. Yo no me he cansado de hacer declaraciones favor de su persona y de su

gestión. El presidente ha contado siempre con todo el apoyo parlamentario necesario y con el apoyo

político del partido.

Un ejemplo importante de la actitud de UCD que demuestra esta colaboración lo ha constituido

recientemente el debate dé la OTAN. En este tema, el presidente Calvo Sotelo quiso informar al Ejecutivo

de la decisión del Gobierno, y el presidente contó con todo el apoyo, como quedó demostrado luego en el

Parlamento.

Toda esta historia del supuesto Gobierno en la sombra surge a raíz de un tema como el de la televisión

privada, en que, según la ponencia del congreso, nosotros estamos absolutamente a favor, pero

consideramos preciso fijar los criterios básicos del modelo de organización más adecuado. Para ello, en el

último Comité Ejecutivo nacional, a iniciativa conjunta del presidente del Gobierno y el del partido, se ha

creado una comisión que presentará una propuesta concreta a un próximo comité.

(Es increíble el acoso que se hace a Suárez)

P. De todas maneras, las acusaciones insisten en afirmar que es el ex presidente Adolfo Suárez quien

mueve los hilos de la política de UCD, desde la sombra, controlando al presidente del partido, al

secretario general y obstaculizando la iniciativa del Gobierno. ¿Cómo interpreta esta afirmación?

R. En primer lugar tengo que decir que yo no soy ni seré hombre de nadie ni testaferro de otros. He

luchado toda mi vida desde una posición de independencia y pienso mantenerla. Yo tengo mi propio

criterio y además creo firmemente en la democracia y en sus instituciones, como lo he demostrado al

permanecer alejado de la política hasta 1975, al margen de ofertas que me surgieron en el régimen

anterior. Por todo ello, me parecen innobles e inaceptables las imágenes que se tratan de presentar de que

yo soy la voz de otra persona.

En cuanto al ex presidente Suárez, tengo que decir que me parece increíble el acoso que se le está

haciendo, y no hablo en términos de afecto personal, que tengo mucho por el ex presidente del Gobierno,

ron quien he compartido las tareas del Ejecutivo durante su mandato, tareas a las que me llamó sin que

apenas le hubiera conocido antes.

Yo he colaborado con Adolfo Suárez en el Gobierno y me siento muy orgulloso de haberlo hecho con un

hombre que es un capital político para España y para el partido, por haber sido realmente autor del

proceso de transición. El comportamiento de ciertos sectores políticos e informativos con Adolfo Suárez

es injusto e inadmisible. En ningún país del mundo se trata así a quienes han realizado una tarea de esta

envergadura. Para mi Adolfo Suárez es un hombre digno de admiración y de respeto y por supuesto un

hombre libre de ejercer la política desde el sentido de su responsabilidad y de su libre decisión. Como

militante de UCD nadie le puede negar nada que no esté en el esquema de sus propias decisiones.

En cuanto a ¡as manifestaciones de que está manejando la UCD, al presidente del partido y al secretario

general, debo decir que es absolutamente falso, que no responde a la realidad y que más bien constituyen

intencionados mensajes en provecho de algunas personas o grupos determinados de dentro y fuera del

partido.

P. ¿Por que el Gobierno se calla y no rechaza estas acusaciones de injerencia en su gestión? ¿Como se

entiende este silencio, cuando las acusaciones parten de medios de comunicación que le son próximos?

R. Yo sólo puedo responder de mi comportamiento y reiterar que en lo que a mí se refiere, y a los órganos

colegiados del partido, hemos apoyado siempre al presidente del Gobierno y a su gabinete ministerial. Y,

en todo caso, mis relaciones con el presidente del Gobierno han sido siempre cordiales, y él se ha

expresado siempre en este mismo sentido.

{Seguimos en el centro político)

P. ¿Cuál es, en su opinión, la salida inmediata que se le puede dar a ¡a crisis? ¿Está a favor de un

congreso extraordinario? ¿Cree que la remodelación del Gobierno soluciona el problema de UCD?

R. En lo que me concierne tengo que decir que de acuerdo con la dinámica iniciada el pasado verano, en

pos de la mejor integración del partido, voy a continuar hoy las conversaciones con el presidente del

Gobierno para una clarificación de la situación, y la búsqueda de soluciones globales a la crisis planteada

y sobre la que espero que se pronuncie con claridad jefe del ejecutivo.

Por lo demás, y en lo que se refiere a la petición del sector llamado moderado de un congreso

extraordinario para plantear la eventual coalición electoral de UCD con Alianza Popular en los próximos

comicios generales, yo estaría de acuerdo en celebrar dicha discusión y dicho congreso extraordinario con

este objetivo, pero todo ello dentro de los cauces democráticos y respetando los deseos de la mayoría. En

todo caso, mi posición será defender, como hasta ahora, la sola opción de centro sin buscar otras alianzas

ajenas a nuestra ideología y posición política. Una posición que, a mi juicio, no se ha visto alterada ni

siquiera por la salida de UCD de varios parlamentarios socialdemócratas porque seguimos permaneciendo

en el centro político.

En cuanto a las pretensiones de algunos de cerrar la crisis con sólo algunos cambios de nombres, quiero

manifestar que las decisiones en cuanto a personas son siempre más fáciles cuando hay coincidencia en

cuanto a los objetivos y a los medios para alcanzarlos. En lo que a mi respecta, tengo muy clara mi

postura. Mi ambición nunca ha sido detentar cotas de poder, sino luchar por realizar aquello que me

parece merecedor de esfuerzo.

Es evidente que el liderazgo entendido como la encarnación en una persona de un proyecto político

atractivo y sugerente supone un factor adicional para conseguir la adhesión de los volantes.

Sin embargo, creo que en España tenemos una tentación histórica de buscar soluciones mágicas y rápidas

a través de salvadores de la patria.

El liderazgo debe ser posterior a la existencia de un proyecto político, y no a la inversa.

 

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