Autor: Soriano, Manuel. 
   Apuesta por la renovación sin exclusiones     
 
 Diario 16.    01/12/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Apuesta por la renovación sin exclusiones

M. S.

El nuevo secretario general de UCD, Iñigo Cavero, está empeñado en renovar el partido centrista, en que

nadie se excluya, en evitar una excesiva publicidad a los conflictos internos y en presentar una oferta

electoral dirigida a resolver los problemas de los ciudadanos.

Al presentar su candidatura a la secretaría general, durante la reunión que ayer celebró el consejo político

de UCD, Cavero dedicó palabras de elogio y reconocimiento a la labor realizada por Adolfo Suárez,

Agustín Rodríguez Sahagún, Rafael Arias Salgado y Rafael Calvo Ortega, un gesto que fue interpretado,

al margen de la cortesía, como un mensaje que pretende desmentir una radical ruptura con la etapa

anterior de UCD.

No obstante abordó la necesidad de revisar la estructura organizativa del partido y la propia estrategia

política, que en su opinión ha de ser actualizada.

«Desconoce la complejidad de la política quien píense que el electorado se mueve por reconocimientos o

agradecimientos por lo ya realizado», manifestó Cavero. En su opinión «son las expectativas de

mejoras de futuro y de alcanzar soluciones para los problemas que afectan directamente a los ciudadanos

los que determina el comportamiento electoral.

Mantuvo la tesis de que los temas constitucionales e institucionales, una vez superada la etapa

constituyente de la democracia, se ven desplazados ante la preferencia por los problemas económicos y

sociales.

«En los próximos meses —afirmónos jugamos el resultado de las elecciones generales. Si además de

mejorar notablemente la cohesión y organización del partido, la gestión del Gobierno no imprime un

razonable dinamismo a nuestra economía y no consigue transmitir un impulso de renovación y esperanza

a las estructuras sociales, difícilmente conseguiremos romper la tendencia electoral insatisfactoria que nos

persigue desde abril de 1979.»

El secretario general de UCD, momentos antes de ser elegido, dijo en el consejo político centrista que

«nuestros electores quieren ser gobernados con dinamismo, pero al tiempo, con prudencia. Desean el

cambio, la modernización y el progreso, pero esperan que lo llevemos a cabo a un ritmo adecuado y sin

pérdida de la identidad esencial de nuestras formas de vida».

Deterioro interno

En cuanto a los conflictos internos de UCD, Iñigo Cavero lamentó «el deterioro de la armonía y

cordialidad personal» que existe en el partido. «En UCD -señaló— muchas veces se utiliza para atacar a

los compañeros de partido una incisividad que contrasta con el versallesco trato que se reserva algunas

veces para nuestros competidores políticos». También censuró que se contribuye a dar excesiva

publicidad a las diferencias y problemas internos, «que no sólo afectan al desprestigio de UCD, sino a la

propia función de los partidos, insustituibles en una democracia parlamentaria».

Cavero dijo ante los periodistas que no va a recurrir como método a las medidas disciplinarias, sino a la

de la persuasión para erradicar con firmeza las descalificaciones personales y los dogmatismos.

La plataforma

Respecto a la existencia de la «plataforma moderada», el nuevo secretario general de UCD manifestó que

el problema no es tanto hacerla desaparecer, sino eliminar las causas que motivaron a muchos de sus

miembros a integrarse en ese colectivo. Señaló entre ellas la falta de apoyo que tienen muchos diputados

por parte del aparato del partido en su trabajo de provincia.

Afirmó que la operación que tiene que hacer UCD es la del «gran centro» y no la de la gran derecha.

Apuntó la necesidad de recuperar para UCD a importantes sectores sociales que se han distanciado. Pero

prometió que UCD no va a desvirtuar sus orígenes y en este contexto confía en que Adolfo Suárez no

abandone el partido.

 

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