Los senadores centristas mantienen la separación por mutuo disenso     
 
 Ya.    03/06/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Nacional

Los senadores centristas mantienen la separación por mutuo disenso

3-VI-1981

Si las previsiones del grupo centrista en el Senado se cumplen, el proyecto de ley de divorcio podía estar

aprobado por la alta Cámara el día 15 y, si el pleno del Congreso lo aprueba en las dos últimas sesiones

de este mes, entrar en vigor en julio, según manifestó el portavoz centrista del Senado, Francisco

Villodres.

Aprovechando la aplastante mayoría centrista en la alta Cámara, el proyecto de divorcio ha sido

modificado, tratando de recuperar la unidad del partido. Se ha querido evitar el ejemplo de división que se

registró en el debate del Congreso. Para cuando, hoy miércoles, la ponencia inicie sus trabajos, UCD se

presentará con un frente común, salvo algunas posiciones testimoniales, que defenderá, con libertad de

voto, el senador Carlos Calatayud. La comisión mixta del ejecutivo centrista y de su grupo parlamentario

en la alta Cámara ha llegado a acuerdos por unanimidad, o han otorgado votos de confianza para ultimar

la redacción en los temas más vidriosos que dividían a las tendencias socialdemócratas y democristianas

del partido.

El juez podrá denegar el divorcio

Entre los perfeccionamientos técnicos más importantes, destaca la reincorporación del artículo 87, que

perdieron los democristianos centristas en el Congreso por falta de diputados suficientes a la hora del

voto. Se trata de enumerar las causas por las que el juez, para evitar perjuicios a terceros (hijos menores o

incapacitados), podrá denegar el divorcio. Además de las causas que ya se enumeraban en el artículo

suprimido que ahora se reincorpora, se incluye la del «abandono injustificado del hogar», entre las que

son denominadas «cláusulas de dureza» para obtener el divorcio.

Se perfecciona también la disposición adicional sexta, que consagra la separación por mutuo disenso, en

el sentido de dar al juez facultades para ampliar las pruebas que determinen el cese efectivo de la

convivencia. Aunque está pendiente de redacción definitiva por una comisión, que representa las

tendencias del grupo centrista del Senado —los señores Risueño (independiente), Villar Arregui

(democristiano) y Nieves Borrego (próximo a la posición de la ejecutiva)— se quiere que el juez, si no

considera suficientemente justificada la concurrencia de los requisitos legales de la separación o el

divorcio, con los documentos acompañados a la solicitud, acordará la práctica, en los diez días siguientes,

de otras pruebas complementarias.

El Senado, a propuesta por unanimidad del grupo centrista, va a mantener la supresión de la disposición

adicional décima, que la izquierda y el propio Fernández Ordóñez consideraban inconstitucional y que fue

aprobada por el pleno del Congreso, merced a la fuga de votos centristas de la tendencia socialdemócrata,

una votación que tuvo carácter secreto. Se trata de que, de acuerdo con las propuestas de la Comisión

Episcopal, el sector democristiano del Congreso defendía que, cuando la nulidad estuviera pendiente de

resolución por un órgano eclesiástico, los jueces civiles no podrían entrar a conocer una controversia

sobre la misma, sobre todo mientras los cónyuges se hubieran sometido de común acuerdo a ese órgano

eclesiástico. Los senadores centristas, para mantener la supresión de dicha disposición adicional décima,

argumentan que, si se mantiene el común acuerdo, la cuestión seguirá en el Tribunal Eclesiástico: de lo

contrario, los jueces civiles decidirían. En el fondo, se elimina la referencia expresa a la jurisdicción

canónica que, según la izquierda, suponía una discriminación religiosa a favor de los matrimonios

católicos, por lo que la consideraban inconstitucional.

También se aclarará, entre otros perfeccionamientos técnicos, que para acreditar el plazo de cese efectivo

de la convivencia, en el caso de que sigan viviendo en el mismo domicilio conyugal, no se tenga en

cuenta la interrupción de esa convivencia, si se debe a motivos laborales (por ejemplo, los emigrantes) o

profesionales (por ejemplo, desplazamiento de uno de los cónyuges con motivo de trabajo fuera de la

ciudad donde tenga el domicilio conyugal habitual).

El cese de la convivencia

Finalmente, cabe destacar que, para acreditar las causas de divorcio fundadas en el cese efectivo de la

convivencia durante al menos un año ininterrumpido desde la ínter

 

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