Ante el II Congreso de UCD. Insisten en la elección proporcional del comité ejecutivo. 
 Cautela y cierta satisfacción del "sector crítico" ante la propuesta del presidente del Gobierno     
 
 El País.    22/01/1981.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

EL PAÍS, jueves 22 de enero de 1981

NACIONAL

Ante el II Congreso de UCD

Insisten en la elección proporcional del comité ejecutivo

Cautela y cierta satisfacción del "sector crítico ante la propuesta del presidente del Gobierno

El sector crítico de UCD respondió ayer con cautela, aunque con cierta satisfacción, a las propuestas

realizadas por el presidente Suárez en sus declaraciones del martes. Tras varias reuniones de los

principales dirigentes del sector, éstos han insistido en su tesis de que el comité ejecutivo debe ser elegido

por sistema proporcional, al mismo tiempo que sugieren que el presidente del partido sea el candidato de

la lista ganadora que tenga más votos, o sea elegido por el ejecutivo.

Fernando Álvarez de Miranda, en unas declaraciones que, según fuentes críticas, pueden considerarse

respuesta oficiosa a Suárez, afirma que las manifestaciones de éste asumen gran parte de los

planteamientos críticos y suponen «una cierta abdicación de las tesis mantenidas hasta ahora por el propio

presidente en las últimas reuniones del comité ejecutivo». A este respecto, Álvarez de Miranda recuerda

que Suárez defendió en su día posiciones distintas, junto con el resto del «sector oficialista», y se

pregunta si todos los miembros de éste han cambiado también de opinión.

Añade Álvarez de Miranda que su grupo confía «en que el aparato del partido siga adaptando su criterio

hasta aceptar la representación proporcional, sistema más idóneo para permitir la opción global en torno a

criterios políticos y la composición de los órganos colegiados en función del apoyo que dichas opciones

encuentran en la base del partido. «De esta manera», añade, «se evita la dispersión del voto en torno a

criterios puramente personalistas y se facilita la integración del mismo en torno a las grandes líneas que

están en discusión, hoy fundamentalmente la democratización del partido o la consolidación de la

situación actual».

«En todo caso, si prosperase el sistema propuesto por el presidente en su última declaración sería más

coherente que la presidencia del partido fuera elegida por el consejo ejecutivo, compuesto mediante una

elección abierta, o que resultase designado el candidato de la lista ganadora que recibiera mayor número

de votos de los compromisarios». Finalmente, Alvarez de Miranda apunta que «no se hace regeneración

democrática mediante simples cambios tácticos, como no basta, a la hora de la renovación, cambiar todo

para que todo siga igual».

No obstante esta declaración, otras fuentes del sector crítico han mostrado cierta desilusión ante las

manifestaciones de Suárez, ya que esperaban una toma de posición más completa, y estiman que el

presidente se ha limitado a hacer una oferta táctica o, dicho de otro modo, indicar los temas sobre los que

estaría dispuesto a negociar.

Al mismo tiempo, el sector se muestra cauteloso, ya que considera que las declaraciones de Suárez no

concretan suficientemente la oferta, especialmente por lo que se refiere a la elección del ejecutivo. Con

todo, constatan con satisfacción que Suárez ha cedido al aproximarse a las tesis críticas, y en este sentido

interpretan la realización de la oferta como un signo de debilidad.

Otro dato valorado positivamente por el sector crítico es que la nueva posición de Suárez, aunque no

acepte el sistema proporcional, garantiza en todo caso que la minoría —presumiblemente la oposición

interna que encabeza Landelino Lavilla— obtendrá una serie de puestos en el nuevo comité ejecutivo. El

corolario de la entrada de críticos en el mismo es la posibilidad de tachar a personas que en listas cerradas

podrían tratar de garantizar su elección en la candidatura avalada por Suárez. Esta posibilidad podría ser

utilizada por los críticos, concretamente contra los socialdemócratas y elementos del aparato actual.

Finalmente, se valora positivamente la disposición de Suárez a renunciar a su capacidad de decisión sobre

cuestiones electorales, ya que ésta, unida a su facultad constitucional como presidente del Gobierno de

disolver las Cortes, es una de las principales armas del presidente para actuar en UCD.

Martín Villa se reserva

Por su parte, Rodolfo Martín Villa, líder de otro sector importante de compromisarios, mantiene silencio

sobre sus preferencias. Así, ayer manifestó a la agencia Europa Press que «las posiciones sobre los

sistemas electorales, estructura y funcionamiento de los órganos del partido, y otros temas tan

trascendentales o más que los anteriores, creo que deben hacerse a lo largo de los debates que se

producirán dentro del II Congreso, en Palma de Mallorca».

Sobre la fórmula de Suárez, comentó que supone una clara aportación a la democratización del partido, y

añadió: «Hemos de procurar además que la fórmula ofrecida sirva para la imprescindible integración de

todos los sectores del partido».

El comité ejecutivo se reunirá hoy, por última vez, a las cinco de la tarde, en la Moncloa. En el orden del

día figura la adscripción a comisiones de los compromisarios natos por Madrid, aunque no se descarta que

el comité pueda ocuparse de otras cuestiones relacionadas con el congreso.

Aunque Adolfo Suárez se encontraba ayer aquejado de una afección gripal, se espera que pueda asistir a

la reunión del comité ejecutivo. Durante la jornada de ayer, el presidente del Gobierno y de UCD no

interrumpió su actividad oficial, pero en medios próximos a la Moncloa se consideraba muy probable que

no pudiera acudir hoy a Sevilla para acompañar al presidente mexicano, José López Portillo, que pasará

unas horas en España con ocasión de una escala técnica de su viaje a El Cairo. Acompañará a López

Portillo, en todo caso, el ministro de Asuntos Exteriores, Pérez-Llorca.

 

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