II Congreso de Unión de Centro Democrático. Calvo Sotelo puede ser investido el día 17. 
 Fernández Ordóñez y Alzaga, claves para el nuevo Gobierno     
 
 El País.    10/02/1981.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

EL PAÍS, martes 10 de febrero de 1981

POLÍTICA

II Congreso de Unión de Centro Democrático

Calvo Sotelo puede ser investido el día 17

Fernández Ordóñez y Alzaga, claves para el nuevo Gobierno

Cerrado el II Congreso de UCD, la expectativa política se concentra en la propuesta que el Rey pueda

hacer en favor de Leopoldo Calvo Sotelo como presidente del Gobierno y en la negociación parlamentaria

que le asegure los votos necesarios para su investidura, que podría tener lugar el próximo día 17. El

comportamiento de Calvo Sotelo durante el desarrollo del congreso centrista proporciona algunos indicios

válidos para establecer algunas previsiones. El día de la inauguración Leopoldo Calvo Sotelo recibió su

primera ovación merced al quiebro que hizo en su favor el dimisionario presidente Adolfo Suárez.

En aparente correspondencia, el nombre de Leopoldo Calvo Sotelo aparecía minutos después junto al de

Adolfo Suárez avalando los candidatos a la mesa presidencial que resultó electa para el congreso. Desde

ese momento, el candidato a la presidencia del Gobierno mantuvo en Palma una actitud de equilibrio y

quedó por propia voluntad fuera de todas las listas. Su lectura cuidadosa muestra también que sus

hombres más afines, como Luis Ortiz y Alberto Oliart, o sus jóvenes lobos Matías Inciarte y Luis Sánchez

Merlo, han quedado también descolgados.

Medios cercanos al candidato a la Presidencia del Gobierno estiman que Leopoldo Calvo Sotelo ha

evitado así no comparecer como peticionario en su propio favor o en el de sus gentes para abrirles paso en

las listas. Así se ha ahorrado hacer concesiones anticipadas para la formación del Gobierno.

El compromisario Leopoldo

Calvo Sotelo estuvo muchas horas en las gradas, por las que apenas se dejaron ver otras figuras del

partido. Su nombre, sin embargo, no se escuchó en la sala de plenos. Ni los oradores críticos ni los

oficiales lo evocaron para suscitar hacia él la adhesión que tanto va a necesitar si ha de llegar a la

investidura. Ni Landelino ni Rodríguez Sahagún fueron generosos con él en las intervenciones más

definitivas.

En el nuevo Gobierno se da por descontado que subirá la cotización de figuras como José Pedro Pérez

Llorca —espléndido conductor de los debates congresuales— y Juan Antonio García Diez, quien podría

ocupar la vicepresidencia económica. Otros valores firmes para su composición son Luis Ortiz y Alberto

Oliart, a quien se atribuye la cartera de Defensa, vacante con la marcha al partido de Rodríguez Sahagún.

Los democristianos, con todas sus modulaciones, seguirán presentes en el Gabinete, muy probablemente

con hombres como Juan Antonio Ortega y Díaz Ambrona, José Luis Álvarez e Iñigo Cavero. Pero el

objetivo fundamental para Calvo Sotelo es la incorporación de Osear Alzaga, tras su éxito congresual, y

el mantenimiento de Fernández Ordóñez. Con estas dos figuras podría Calvo Sotelo responder a los

clamores del congreso en favor del centro-centro: sin veleidades de derechización ni de izquierdismo.

La negociación con ambos va a ser muy difícil y todavía no tiene resultados seguros. En particular, la

salida de Ordóñez podría obligar a Calvo Sotelo a renunciar al encargo que con toda probabilidad recibirá

en fecha inmediata.

El ministro de Justicia, Fernández Ordóñez, se atiene a sus compromisos con la ley del Divorcio, utilizada

como pretexto para desencadenar la ofensiva de los sectores más duros del partido, articulados a estos

efectos en el sector critico. La opinión pública sigue la cuestión con atención extrema, convencida que ahí

reside el primer test sobre que puede confirmar o desmentir el temido o deseado giro a la derecha.

Martín Villa, Rosón y Sancho Rof tienen asegurada su permanencia en el Gobierno si Calvo Sotelo llega

a tomarlo. No van a plantear en este campo exigencias especiales porque ahora sus objetivos-básicos se

dirigen a lograr un mayor control sobre el partido, donde quieren desembarcar los próximos meses, como

secretario general adjunto, a Jesús Sancho Rof. En Arlaban, la sede ucedista, Martín Villa tiene cifradas

muchas de sus esperanzas para cumplir su programa de «suceder al sucesor». Para ello tendrá que cerrar

el paso a cualquier veleidad suarista de regresar.

Los pronósticos más cercanos al presidenciable Calvo Sotelo dan también por segura la inclusión de

Rafael Arias y de Jaime Lamo, así como la integración del Ministerio de Relaciones con la CEE en

Asuntos Exteriores y la amortización de la vicepresidencia para la Defensa y Seguridad, al retirarse del

Gobierno el teniente general Manuel Gutiérrez Mellado.

 

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