Autor: ÍBERO. 
   Pensar antes de acusar     
 
 Pueblo.    15/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

PENSAR ANTES DE ACUSAR

CERCA de ocho mil trabajadores al servicio de las Hermandades de Labradores y Ganaderos, entidades

que pertenecían a la antigua Organización Sindical, transferidas al IRA (Instituto de Relaciones Agrarias),

llevan seis meses sin percibir sus emolumentos que, como es lógico, deben hacerse efectivos, con cargo a

los Presupuestos Generales del Estado, por este Organismo del Ministerio de Agricultura, según establece

la disposición transitoria tercera del real decreto 1336/1977. La situación anómala en que se encuentra

este personal se circunscribe, pues, como puede advertirse, a un contencioso administrativo, cuya

resolución incumbe, de manera exclusiva, al Ministerio afectado.

Por ello resulta, cuando menos pintoresco, que la justificada protesta de estos trabajadores haya motivado

una desafortunada nota oficiosa de «fuentes» del Departamento ministerial en la que. intentando desviar

el fondo de la cuestión, formule graves y creemos que insidiosas acusaciones contra la AISS (Admi-

nistración Institucional de Servicios Socioprofesionales), hoy dependiente del Ministerio de Trabajo.

Según las anónimas «fuentes» del Ministerio de Agricultura, la no percepción de sus haberes por el

personal de las Hermandades dé Labradores y Ganaderos, garantizados teóricamente con el importe de la

ya extinguida cuota sindical agraria, se debe, única y exclusivamente, a la aplicación irregular de los re-

cursos económicos obtenidos a través de dicha cuota.

Sin embargo, como evidencia la exhaustiva información que nos facilita la AISS, y que resumimos en

este mismo número, la realidad de los hechos no se corresponde, en modo alguno, con la serie de

escandalosas afirmaciones vertidas en la controvertida nota del Ministerio de Agricultura. Al contrario de

lo que en términos tan inadmisibles se señala, queda bien patente que la AISS ha venido cumpliendo de

manera escrupulosa sus obligaciones. Hasta el 1 de julio de 1977, fecha en que se extinguió la cuota

sindical agraria, y con anterioridad, los recursos procedentes de la misma no tuvieron otro destino que el

legalmente establecido, y con todas las garantías del exigible control administrativo. Como dice también

la información aclaratoria, el retraso en la liquidación de la cuota sindical agraria por parte del Instituto

Nacional de Previsión, y algunas dificultades de tesorería, momentáneamente insalvables, en la AISS,

llegaron a originar un cierto desfase en la transferencia de fondos a las Hermandades Sindicales de

Labradores y Ganaderos. Puntualicemos, sin embargo, que tal circunstancia se produjo con anterioridad al

1 de julio de 1977 y que, a mayor abundamiento, el saldo de 782 millones ha sido incluido entre las

obligaciones a atender con cargo al anticipo de Tesorería solicitado por la AISS y concedido, en parte, por

el Gobierno el pasado 23 de noviembre.

Quiere decirse, en definitiva, que en el escándalo informativo suscitado por la nota del Ministerio de

Agricultura, se argumenta desde una premisa completamente errónea, en cuanto los salarios todavía no

percibidos por los trabajadores de las Hermandades nada tienen que ver hoy con las obligaciones

económicas de la propia AISS. Es lamentable, en cualquier caso, que partiendo de hechos no probados,

un organismo de la Administración Pública haya provocado un escándalo y formulado acusaciones que

por su gravedad, y de ser ciertas, deberían haberse planteado en instancias más adecuadas.

 

< Volver