Autor: Baró Quesada, José. 
   Tensión en torno al Consejo de Guerra de Burgos     
 
 ABC.    13/12/1970.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

LA SEMANA POLÍTICA

La tensión producida en torno al Consejo de Guerra de Burgos alcanzó su máximo grado con el grave incidente del miércoles. Los dieciséis terroristas procesados, para seis de los cuales pide pena» de muerte el fiscal, lanzaron gritos subversivos, se abalanzaron esposados contra sus guardianes, increparon al Tribunal militar que les juzgaba y rechazaron el derecho de defensa.

El Consejo concluyó a puerta cerrada. A la hora de redactar estas líneas están deliberando los jueces.

El cónsul alemán en San Sebastián, señor Beihl, cuya suerte depende de la sentencia que se dicte en Burgos y, mas concretamente aún, del indulto o la conformidad subsiguientes, continúa en poder de sus secuestradores, en paradero desconocido, a pesar de las intensas batidas e investigaciones de la Policía y la Guardia Civil.

Menudearon, como en la primera romana del Consejo de Guerra, los "bulos" o falsos rumores, las manífestaciones callejeras, los desórdenes universitarios, las agresiones a la Fuerza Armada, los encierros voluntariot en lócales religiosos y civiles y las asambleas tumultuosas y vociferantes.

Todo de ostensible significación marxista y de indudable inspiración de organismos extranjero». Policías heridos, escaparates rotos y coches volcados o incendiados constituyeron el balance de tan lamentables hochos delictivos. Las últimas jornadas de agitación acusaron la reacción viril y patriótica de numerosos transeúntes, que, unidos a la autoridad, hicieron frente a los alborotadores.

De España entera llegaron a Madrid expresiones colectivas de adhesión al Jefe del Estado, a las leyes y al Ejército, y de condenación del marxismo, el separatismo y la violencia. Los alféreces y sargentos provisionales y los ex combatientes de la Cruzada y de la División Azul ofrecieron su apoyo a las fuerzas de orden público.

El teniente general Pérez Viñeta, capitán general de Cataluña, dijo que "el Ejército está dispuesto a no permitir jamás la vuelta de la horda que ya puso en peligro la existencia de la Patria", y que "sí fuere preciso le llamaría otra vez a Cruzada para barrer nuevamente de nuestra patria a los hombres sin Dios y sin ley". y el Príncipe Don Juan Carlos, aclamado entusiásticamente en las calles madrileñas el día de la Inmaculada Concepción, Patrona de España, manifestó en la Escuela de Aplicación y Tiro de Infantería que el Ejército siempre está dispuesto a defender la justicia, el orden y la libertad.

Todos los demás sucesos políticos de la semana, que fueron muchos, perdieron importancia ante la reseñado.—José BARO QUESADA.

LA MAÑANA. PAG. 23.

 

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