Autor: Bustamante,Juby. 
   Sigue la inquietud en San Sebastián  :   
 Los familiares del cónsul y de los procesados de Burgos, a la espera de noticias. 
 Madrid.    14/12/1970.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Sigue la inquietad en San Sebastian

Los familiares del cónsul y de los procesados de Burgos, a la espera de noticias

SAN SEBASTIAN. (De nuestra enviada especial.)-Algo había y no acababa de saber de qué se trataba Algo que, aparte de la calma, caracterizaba curiosamente a San Sebastián. En San Juan de Luz buscábamos ayer Inútilmente al padre Larzábal, que recién llegado de París se negaba a recibirnos, y al cónsul alemán de Burdeos, que tampoco se encontraba en el hotel.

Por lo demás, pocas novedades en el transcurso de este fin de semana de serena espera. El partido de fútbol A ti ético de Bilbao-Real Sociedad, que tradicionalmente llena la ciudad de boinas blancas y rojas y "aliron e s " bilbainos ha transcurrido sin autocares de visitantes de la capital vecina, y sin exceso de coches particulares con matrícula BI. La lluvia, que ayer ha vuelto a hacer acto de presencia, con intensidad redoblada, también contribuyó a limpiar las calles de polvo y público.

Recogida en Miraconcha continúa la familia del señor Beihl, de quien siguen sin tenerse noticias. Hoy celebró Lucí, la única hija del cónsul secuestrado, su fiesta onomástica. "Sería una alegría para mí, recibir ese día, si no la presencia de mi padre, alguna noticia suya", había dicho Lucí días antes. Pero la fiesta pasó sin más compañía que la angustia.

Tensión también en el hogar de José María Echave. Hermamano del padre Echave, uno de los dieciséis juzgados en el Consejo de guerra de Burgos. José María vive en Rentería con su esposa y dos hijos, y junte con su madre—la anciana de la bufanda morada que hacía cola desde primeras horas de la mañana y de quien todos los cronistas han hablado en uno u otro momento de la información del proceso—asistió durante toda la semana pasada a la vista de la causa.

Es inútil buscar sensacionalismo en la actitud de esta gente. Todo es sencillo y normal.

Sin una llamada a los nervios ni a los golpes emotivos.

—¿Mi madre? Desde Burgos no la he visto porque vive en Alzóla. Pero supongo que estará bien. Es una mujer muy fuerte. Ya ves qué bien resistió allí a pesar del frío..., alguna pastilla sí que tomaba, ñero tiene un carácter envidiable, fuerte como un roble.

—¿Era la unica madre de los procesados que ha estado presente en el proceso?

—No, ¡qué va! Estaban casi todas. La de Izco debe seguir aún allí. De mi madre todos han hablado, y todos se fijaron, sí, pero debe de ser porque es la quimas años tiene de todas. Eso siempre llama la atención.

A nadie que haya visitado Burgos, aunque sean unas, horas, durante los pasados días, le ha podido pasar inadvertida la figura de la madre del padre Echave. No se podía evitar la mirada hacia aquella mujer menuda y firme que hacía esperas de larguísimas horas y a quien sólo el último día, se la vio llorar. Con ¡as madres, quiérase o no, y con cuidado infinito de no rozar el tópico, están todos los hombres.

—En las filas se llegó a un acuerdo para guardar los primeros sidos para las madres. Sí, la Policía Armada se portó muy bien. Hasta para desalojar se hacía con buenos modales. Y hubo un día, el 8, creo, que nos guardaron los carnets y nos reservaron el sitio porque el frío no permitía esperar al aire libre.

José María Echave pudo ver a su hermano el viernes anterior, que era día de visita. Ahora es otro más en el paréntesis de espera que abarca desde el jueves hasta que el Tribunal dictamine

—Son días de nerviosismo claro, pero hay que superar lo nervios.

Es la canción común. Es ya casi un coro; los nervios, en si sitio, y se consigue.

Juby Bustamante

 

< Volver